Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 30 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (79): Sara Teasdale: Canciones de amor (y 3)



LA LÁMPARA

Si puedo sostener tu amor como una lámpara ante mí,
cuando me adentre en el largo camino de la oscuridad,
no temeré las infinitas sombras,
    no lloraré de terror.

Si puedo descubrir a Dios, podré encontrarle a él;
si nadie puede encontrarle, dormiré profundamente,
sabiendo que tu amor me colmó sobre la tierra,
    como luz en la oscuridad.







SUFICIENTE

Durante el día es suficiente para mí
    caminar con él sobre la misma tierra;
suficiente que sobre nosotros por la noche
    la misma cúpula de estrellas se ensombrezca.

No deseo atar al viento
    ni poner cadenas al mar;
es suficiente sentir este amor
    soplar como música sobre mí.



Sara Teasdale. Canciones de amor. Harpo Libros, marzo 2017. Traducción de María Ramos.

sábado, 29 de abril de 2017

Isabel García Hualde: El ojo cegado:



RESIDENCIA

Prohibido amar
rozar cumbres morder manzanas
leer Kerouac
            no es preciso exponerse
a un contagio de poesía

Synogan gotas -quince o veinte-
y a dormir la mona
hay recetas para esto y lo otro
diseño exclusivo para los que a menudo
olvidan su corazón en las alcantarillas

recetas que matan la inocencia
             sin arriesgar una mirada
aunque ya sé

no siempre es carnaval en Río.






CHEQUE ROMPE PRESIDIOS

En la voz de la emisora local
se propician hogueras
puede que la ley castigue a los piratas:
elementos tóxicos

si cerrara los ojos podría adivinar
ardid serpiente colmillo espinazo
que tu mano derecha ignore
lo que hace tu mano izquierda
           cola de azufre

de alguna manera se les ha visto volar
-cheque de diamantes rompe presidios-

y crujen escorpiones
entran en conflicto
           Las Tablas de la Ley
un puesto de honor en Emiratos
y una huella
           demasiado blanca
           en el futuro

de alguna manera se les ha visto volar

el brillo de su cuchillo afilado
            se cierne
sobre el corazón caliente de las ardillas.






MIRA CÓMO EXTIENDE SU PÁLIDA MANO

Mira cómo extiende su pálida mano
escarbando lunas
el poeta

preguntas
dónde establece sus redes
su sueño serpiente abismo
misterio o naufragio
el dolor

quizás sea la respuesta
ese tragaluz invisible
que se abre
a los sutiles andamios de la noche

o bien pudiera ser
aquello que dijiste sobre
himnos triunfales sucumbiendo
a la canción permanente del pueblo

siempre habrá brillos ocultos
para capturar entre las sombras
rojos arándanos
             restallando su sangre
                         en nuestras bocas.






LOS SILENCIOS DE NORA

Los silencios de Nora
desplazándose  mudos
en la periferia de la noche

ante nosotros
restallantes bengalas
se quiebran en pedazos
            hundidas en el río
tragándose preguntas
                          luna
            piel exhausta
               tras la lucha
porque duele tanto... por favor señor
¿puede retirar su guante de Capitán Garfio
de mis rodillas? gracias
y de paso un naufragio de violetas

así resistiendo
centinelas atrapados en el frío amanecer
de este cine perfecto de barrio
con el corazón indómito
de los que regresan de nuevo
            a la pureza de los bosques

¿quién amará a quién mañana?



Isabel García Hualde. El ojo cegado. Ediciones Eunate, 2015. Texto de contraportada: Santi Elso. Diseño de portada: Carlos Ortega Roldán.

viernes, 28 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (78): Sara Teasdale: Canciones de amor (2):



GENEROSIDAD

Ataste con fuerza las sandalias en mis pies,
    me ofreciste pan y vino,
me llevaste bajo el sol y las estrellas,
    y el mundo entero fue mío.

Oh, desanuda mis sandalias,
    no sabes lo que estás haciendo;
todo mi mundo está en tus brazos,
    tú eres mi sol y mis estrellas.







OTROS HOMBRES

Cuando hablo con otros hombres
    siempre pienso en ti.
Tus palabras son más vivas que las suya
    y también más amables.

Cuando miro a otros hombres
    deseo que tu rostro esté allí,
con tus ojos grises y tu piel oscura
    y tu revuelto pelo negro.

Cuando pienso en otros hombres,
    soñando sola durante el día,
pienso en ti como un fuerte viento
    que se lleva lejos mis sueños.



Sara Teasdale. Canciones de amor. Harpo Libros, marzo 2017. Traducción de María Ramos.

jueves, 27 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (77): Henry Wadsworth Longfellow:



ÚLTIMA THULE

Con vientos favorables sobre mares
soleados, zarpamos a la tierra
de manzanas de oro, a las Hespérides.
Mas, ah, esto fue hace ya mucho tiempo.

Qué lejos desde entonces los océanos
nos llevaron del país de los sueños,
la tierra de ficción y de verdad,
¡la Atlántida de nuestra juventud!

¿Adónde, ah, adónde? ¿No son éstas
las Órcadas de eternas tempestades,
do chilla la gaviota, y grandes olas
rompen sobre una costa de naufragios?

¡Última Thule! ¡Ínsula remota!
Aquí en tus ensenadas por un tiempo,
arriadas las velas, descansamos
de la búsqueda sin fin, interminable.



Henru Wadsworth Longfellow.

Varios Autores. Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos. Mono Azul Editora, 2006. Traducción de Antonio Rivera Taravillo.

miércoles, 26 de abril de 2017

Isabel Alamar: Cantos al camino:



V

Me busqué
entre las flores y no me encontré,
me busqué entre sus espinas y tampoco
pero un día me busqué en la raíz
misma de todas las cosas y allí estaba yo.


XIV

Mi biografía se escribe sola:
unas cuantas olas de aquí
para allá, algunas conchas
rotas y un manojo de arena
intempestiva que a veces
me emborrona los ojos
y entonces no puedo ver
a nada ni a nadie más allá.






LVIII

Es el poeta
un animal de luz que sostiene
versos entre tus manos y abre
puertas y ventanas con el latido
de su corazón.


LXVI

Recuerdo que miré el paisaje
con la luz que nos da el viento
cuando no nos ciega los ojos
y entonces lo vi todo claro:
tenemos al menos dos vidas
o incluso siete como los gatos.
Así que deja que tu corazón se llene
poco a poco de flores rojas y fluya.






CXXXVII

A veces luces, a veces sombras
entre los árboles semiocultos del camino.
Que me deje la lluvia hablar con el sol
sobre las estrellas de mi firmamento.
Y si es necesario, paso página de nieve,
de espuma, de lluvia o de lo que haga falta.


CLXXXV

Juegos de lluvia:
de la copa del árbol
caen las gotas
a las hojas más bajas
y de allí al suelo.



Isabel Alamar. Cantos al camino. Playa de Ákaba, febrero de 2017. Prólogo: Jaime Siles. Fotografía de cubierta: Antonio Sanz.



Poesía Norteamericana (76): Sara Teasdale: Canciones de amor (1):



INTERCAMBIO

La vida vende su belleza,
    todo lo hermoso y espléndido,
olas azules palideciendo en un acantilado,
    el ascendente fuego que vibra y canta
y rostros de niños mirando hacia arriba
sosteniendo el asombro como si fuese una copa.

La vida vende su belleza,
    música como una curva dorada,
el olor de los pinos bajo la lluvia,
    ojos que te aman, brazos que te protegen
y para el silencioso placer de tu espíritu
pensamientos sagrados que iluminan la noche.

Gasta todo lo que tengas en la belleza,
    cómprala y no mires el coste;
por una blanca hora de paz
    vale la pena un año de lucha,
y por una breve bocanada de éxtasis
entrega todo lo que has sido o podrías ser.







UNA NOCHE DE INVIERNO

Los cristales de mi ventana se llenan de escarcha,
    el mundo es muy frío esta noche,
la luna es cruel y el viento
    es una hiriente espada de doble filo.

Que Dios se apiade de quienes no tienen hogar,
    de los mendigos que vagan de un lugar a otro;
que Dios se apiade de los pobres que esta noche
    recorren calles nevadas bajo la luz de los faroles.

Mi habitación es como un poco de junio,
    cálida, con las cortinas bien cerradas,
pero en algún lugar, como un niño abandonado,
    mi corazón está llorando en el frío.



Sara Teasdale. Canciones de amor. Harpo Libros, marzo 2017. Prólogo y corrección de estilo: María Sotomayor y Marcus Versus. Correcciones: Olga Albert. Traducción de María Ramos.


martes, 25 de abril de 2017

María Rosa Serdio: Caudal de Azar. Haikus:



Sea la luz
la que hable de ti mismo.
Sea esa luz.

********************

Las golondrinas.
Catorce visitantes.
Tendal sin pinzas.

********************

Crece la hiedra
al balcón de tu nombre
y se le enreda.






Canta el gorrión,
gira un mundo de ropas,
cuenta la madre.

***********************

Abrir el día
como una nuez perfecta
y hacer dos barcos.

***********************

Desde la noche
la voz honda del alma
de los mineros.






La tarde bulle
en silencio de hormigas.
Horas de tierra.

***********************

Tus manos graves.
Últimas mariposas
contra el ocaso.

***********************

Año del tigre.
Era hermosa la noche.
Habló el amor.



María Rosa Serdio. Caudal de Azar. Haikus. Bajamar Editores, 2016. Prólogo: Hilario Barrero.


Poesía Norteamericana (75): Michael Wigglesworth:



¿SOY YO, SEÑOR, TU BOLSA LLENA?

¿Soy yo, Señor, tu bolsa llena,
que en la mina o en la ceca tú refinas?
Cuéntame como tuyo, que no sea
baño de oro sobre interior de cobre.
De la piedra de toque temo el tacto
que pruebe lo superfluo de mi oro.

¿Es que me has acuñado con tu sello?
Apenas pueden ver mis turbios ojos.
Sé tú los anteojos con que lea
tu imagen e inscripción en mí grabadas.
Si la luz de tu imagen me corona,
seré un ángel dorado entre tus manos.

Sea mi alma tu plancha, y que tu imagen
luzca en el pan de oro de su círculo.
Y pon doradas letras en su borde:
tu inscripción de sagrados caracteres.
Yo seré tu dinero, y tú mi hacienda.
Permite que sea tu ángel, Señor.



Michael Wigglesworth.


Varios Autores. Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos. Mono Azul Editora, 2006. Traducción de Antonio Rivero Taravillo.

lunes, 24 de abril de 2017

Miguel Ángel Gómez: La polilla oblicua:



V

Atranco puertas
arrojo cada llave.
Tú estás conmigo.






LA PESADILLA ATROZ DE VIVIR

Ciervo es el recuerdo, cielo es la flor
que no perdona y me asalta
como una página que acorrala mi ser.
Cae contra los hombres
disparo en la nieve
que me ladra o no me ladra
día a día, soy un silencio
que se escapa sin labios.
Ah ciervo que hiere la noche
con sus interminables siluetas
y yo me quedo solo
en la tierra cruel de la memoria.







IDILIO

Yo soy el suplicio del pájaro y tú la muñeca que aúlla
(decirlo así, escribirlo así, sin miedo al tópico).
Nos conforta por dentro la obstinación
en que estamos perdidos, extraviados,
sueñas, sueñas, donde ya no hay viento.
Como niños esquizofrénicos danzamos
en el trapecio del silencio.
Yo soy el suplicio del pájaro y tú la muñeca que aúlla.



Miguel Ángel Gómez. La polilla oblicua. Bajamar Editores, 2017. Prólogo de Diego Medrano.  De la ilustración de portada: Sara R. Cabeza. De la fotografía de solapa: Lara Sánchez.

Gerardo Lombardero: El sabor amargo de los rododendros:


HORIZONTE

En la amarga
espera
del que perdido
busca un horizonte
siempre
debería haber
una brújula.







DECLARACIÓN

Me bañaría en tus ojos
verde mar. Dejando que las límpidas aguas
de tus retinas me mojasen,
subiendo por mis piernas,
hasta justamente esas partes
que no son tan poéticas.
Es cierto. Me bañaría
en las aguas de tus penas
si me tomases en serio.







ENSEÑANZA

Aprender a amarte es un duro
ejercicio cotidiano.
Lo dicen tus grandes ojos
o levemente,
a ratos tu mano en mis manos.
Aprender a amarte es un oficio
de poeta o de mago:
acariciar tus negros cabellos
o por un momento
besar con desamparo tus labios.
Aprender a amarte cuesta tanto
que a veces,
de noche o en cualquier momento,
pienso en tu boca abierta
sobre la mía jadeando.



Gerardo Lombardero. El sabor amargo de los rododendros. Bajamar Editores, 2016.


domingo, 23 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (74): Anne Bradstreet:








A MI ESPOSO BIENAMADO

Si alguna vez dos fueron uno solo,
esos somos nosotros.
Si a uno ama su mujer, ése eres tú.
Si una mujer feliz es por un hombre,
conmigo competid, si osáis, vosotras.
Tengo en más a tu amor que a minas de oro
y todas las riquezas del Oriente.
Tal es mi amor que no lo apagan ríos,
que sólo el galardón del tuyo anhela.
Tal es tu amor que ¿cómo lo devuelvo?
Rezo porque los cielos te compensen.
Mientras vivamos, pues, perseveremos
en el amor: que cuando no vivamos
aún vivos sigamos para siempre.



Anne Bradstreet.

Varios Autores. Poe y otros cuervos. Primeros poetas norteamericanos. Mono Azul Editora, 2012. Traducción de Antonio Rivero Taramillo.


sábado, 22 de abril de 2017

Pedro César A. Verde: Retrovisor:




RENAULT 14, ROJO

Recuerdo que
el asiento de atrás
era una pradera
libre de obstáculos
y también era un bosque
lleno de árboles para otear
el horizonte encaramados
a sus copas mientras
un ojo intermitente
vigilaba tranquilo en el espejo
recuerdo que todo era así
y se podían
fabricar aviones y barcos
con la flores y las hojas
y masticar el aire
y beber con pajita de los charcos
pero alguien arrasó la pradera
y taló el bosque
y construyó allí un trono
anclado a un compulsivo
cinturón de seguridad.







DOS ROMBOS

Rcuerdo que
me daba tiempo
a escuchar
la música
de Henry Mancini
y ver aquellas tres divas
frente a un hombre
del que solo
escuchaba la voz
Mi madre
me mandaba
a la cama,
y de camino
a mi cuarto
yo me preguntaba
qué tipo de cosas
tan malas
ocurrirían
cuando aquellos
dos rombos
aparecían
en la parte
superior
de la pantalla
divirtiéndome
de un peligro
desconocido
para mí
Creo que
entonces comenzó
mi pasión
por lo prohibido.






O COMO SE LLAME

Lo que yo quiero contigo
creo que es
quemar sartenes,
tropezar con la camiseta
en el wáter,
chocar en el pasillo
por la tarde,
capear tu mal humor
al despertarte,
escuchar tu respiración
al desvelarme,
beber tu sed
hasta saciarte,
devorar tu hambre,
o yo que sé
cómo explicarte
Puede que sea amor
O como se llame



Pedro César A. Verde. Retrovisor. Canalla Ediciones, 2016. De la portada: Rodrigo Borque "el Dro".

viernes, 21 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (73): Carolyn Forché:




Sitio Web de la Imagen



QUITÁNDOME LA ROPA

Me quito la blusa, me muestro ante ti.
Rasuré el vello de mis axilas.
Arrollo mis pantalones,
raspé el vello de mis piernas con un cuchillo
y me quedaron blancas.

Mi cabello tiene el color del sicomoro reciérn cortado.
Mis ojos son oscuros como frijoles cocinados en el sur.
(Minas lunares de carbón sobre colinas deshechas).

Pulida mi piel como un vaso de Ming
ostentando sus grietas de sangre, su edad.
Tengo cien nombres para la nieve,
para esto; todos ellos mudos.

Vengo hacia ti en la noche y me da lastima
malgastar mis más íntimos escalofríos
contra el muro de un hombre.

Reconoces a los extraños,
piensas que has sobrevivido la destrucción.
No puedes explicarte esta noche, mi rostro, tu recuerdo.

¿Quieres saber lo que yo sé?
Tus dos manos mienten.



Carolyn Forché. 

Varios Autores. Nuevas Voces de Norteamérica. Plaza & Janés Editores, diciembre 1981. Traducción de Claribel Alegría y D. J. Flakoll.


jueves, 20 de abril de 2017

Emma Cabal: No quiero estar allí cuando suceda:



ESQUIZOFRENIA

A veces pienso
que me gustaría tener dos vidas
para morir
una contigo.






NADA IMPORTA NADA

Nada importa nada.

Ni el trabajo,
ni la política (anda
y que les den a todos),
ni la poesía, ni nada...
Casi diría que ni el amor.

Nada importa nada
cuando te duele un hijo.






MOMENTOS

Cuando vi allí la pistola,
esperándome dento de aquel cajón,
me fascinó la idea
del suicidio.

Sería fácil.
Sí,
muy fácil.

Lo importante era no pensar
en nada.

Cogí el arma entre mis manos
y la acaricié durante un rato.
Luego abrí
la boca y dejé que fuera ella
quien me acariciara
y tocase mi lengua
como en un beso.
Dudé un momento,
un segundo tan solo,
y apreté
el gatillo.

Después
abrí la botella
de vodka
y me serví un vaso lleno
hasta los bordes.

Sabía
que la pistola no estaba cargada,
y sin embargo no pude evitar
un extraño sentimiento

parecido a la vergüenza

o

a la decepción.



Emma Cabal. No quiero estar allí cuando suceda. Canalla Ediciones, 2017. De la foto de portada: Alejandro Nafría.


miércoles, 19 de abril de 2017

Velpister: Mis poemas de amor apestan:



FIELES DIFUNTOS

en un día como hoy
deberían traerme flores
todas las mujeres
que alguna vez me dijeron
que estaba muerto para ellas




Acaba de ponerse a llover.
Me acuerdo de una antigua novia
que un día me dijo:
es la primera vez que llueve
para los dos.

Poco después llegaron las tormentas,
truenos,
rayos
y centellas.





15 YA

a los dos días
fuiste
porque te lo dije
que no tenía dinero
que todo
en realidad
eran deudas
que me gustaba beber
y ciertas drogas
que me quería morir
desde que tenía 8
algún tiempo después
lo dejé todo
por la pintura
abandoné el piano
y el trabajo
y seguía queriendo
morir
llegaron los niños
me dejé 
barba
ya casi no pintaba
y me hice poeta
o algo parecido
y entre trago y trago
quería estar muerto
hoy
15 años después
toco
pinto
y escribo
que sigo queriendo
morir
a tu lado.



Velpister. Mis poemas de amor apestan (Ediciones de Baile del Sol, 2017).


martes, 18 de abril de 2017

Poesía Norteamericana (72): Laura Jensen:





Sitio Web de la Imagen



AQUÍ EN LA NOCHE


Hay un perro ladrando aquí en la noche,
aquí en mi alegría donde mi vecino
se olvida de mí. El otro ha terminado
toda el agua del baño, toda la presión
que cantaba en los caños. Espero mi bouillon,
y mientras lo beba me sentiré aún más feliz.
Tren, anda y silba. Coches truenen como
un terrible viento en los enormes árboles frondosos.
Las hojas caerán en remolinos a la calle
para volverse pardas y crujir, crujir, y
le estoy agradecida a mi vecino, que se olvidó
de mí. ¡La mañana fue peor!
Cuando me siento mal, me pregunto por qué no vienen
a ayudarme, ¿por qué me dejan seguir así?,
pero ¿quiénes son ellos? ¿Y qué son ellos, sino solitarios?
Ahora hay un perro ladrando en la noche,
como si estuviese inquieto por mí.



Laura Jensen.

Varios Autores. Nuevas voces de Norteamérica. Plaza & Janés Editores, 1981. Traducción de Claribel Alegría y D. J. Flakoll.


domingo, 16 de abril de 2017

Imágenes del recital en El Centro Social La Llume:


El pasado viernes recité con Alejandro Mallada y el cantautor Belo Susodicho en el Centro Social La Llume. Me lo pasé bien, muy bien. Las últimas semanas no han sido nada fáciles y necesitaba salir y estar con buena gente, como los arriba citados o Ayeisha Manzanal Andrade, maravillosa organizadora de esta historia tan guapa. Me prestó mucho escuchar a Alejandro Mallada, que ya se ha hecho dueño de un estilo propio e intransferible a la hora de recitar sus poemas, y con Belo Susodicho, cuya fuerza en directo me hizo fliparlo todo. Da gusto compartir tablas con artistas así. Un privilegio, de hecho. Te dejo con unas cuántas imágenes, disparos de mi gran amigo el intenso fotógrafo José María Perez Fernández, uno de los cronistas free lance de una gran parte de los recitales y conciertos que tienen lugar en este en este pueblo grandón con mar.


Ayeisha Manzanal Andrade, agachada, Alejandro Mallada, David González, Belo Susodicho y otros colegas.


David González.


Alejandro Mallada.


Belo Susodicho.


Belo Susodicho.


Alejandro Mallada y David González.


Belo Susodicho.


David González, Ayeisha Manzanal Andrade y Belo Susodicho.


Alejandro Mallada, David González y Belo Susodicho.


David González y Belo Susodicho.


David González.



Muchas Gracias a todos los que asistieron a esta historia.






lunes, 3 de abril de 2017

Entrevista a Montero Glez (en la que me cita):


Gracias a mi colega Raúl Fdez T. que me hace llegar esta entrevista al novelista Montero Glez, en la que el autor de Sed de champán, Pistola y cuchillo, Talco y bronce o El carmín y la sangre tiene a bien citarme. Gracias, tío... Te copio la pregunta y la respuesta en que me cita con unas palabras a mi juicio un tanto exageradas, pero que siempre suponen un empujoncito para seguir adelante en esta dura cuesta que es la escritura:


¿A qué otro autor recomendarías para ser entrevistado por este medio?

A un poeta que se llama David González y que es un tipo de una experiencia vital cercana al mejor Jean Genet. Para mí es el mejor de todos los que nos dedicamos a esto.


¿Ves por qué decía que Montero exagera un tanto? Bueno, te paso el enlace a la entrevista completa, que merece la pena leer:





domingo, 2 de abril de 2017

Cuestionario en Proyecto Genoma Poético + Cartel Timba Poética, con Alejandro Mallada y Belo:



Te dejo con el enlace a mis respuestas al cuestionario de Proyecto Genoma Poético:



Y con el cartel de la Timba Poética en la que participaré el próximo viernes 14 de abril. Esta será mi última intervención en una timba poética o en un recital propio en mucho, mucho, pero mucho tiempo, quizá para siempre: