Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 31 de enero de 2017

Teo Hernando: La espera (1):


Nota de David González: Ya está en mis manos La espera, de Teo Hernando, libro de poemas que hace el número 18 de la Colección de Poesía Zigurat, que yo mismo dirijo desde el año 1997 o 1998, y que edita, de auténtico lujo, el Ateneo Obrero de Gijón, uno de cuyos lemas es: Respeto y Cultura Para Tod@s... Así que en esta primera entrega te dejo con un par de poemas y con la cubierta del poemario:


Un sol aterido
gravita sobre el páramo.

Hay una carretera
de bordes carcomidos
por el invierno.
Hay un muro de adobe.
Hay un batir de alas negras.

Hace tiempo que aquí no vive nadie.

Hace tiempo que el tiempo
aquí
no pasa.

Sospecho que mi sombra
empieza a estar
        aquí
de sobra.






En una caja de plástico
tenemos una cigarra.

La cigarra cantaba
todos los días.

Ayer no lo hizo.

Le digo a mi hijo
que hay que soltarla
pero su curiosidad (lo sé)
le impide apiadarse
de este insecto de ojos esmaltados que
ignora que esta caja es ahora y
para siempre
todo su mundo;
el mundo entero.



Teo Hernando. La espera. Colección Zigurat, Ateneo Obrero de Gijón, Diciembre de 2016. De la imagen de portada, de todas las imágenes: Teo Hernando.


Pablo Benavente: La respuesta es no ser como ellos (y 4):







NOCHES DE HOGUERAS

Los druidas, asustados, celebraban noches de hogueras
cuando llegaba el invierno, y los días empezaban a acortarse.
Alimentaban al Sol -a su manera-
para que no se apagase nunca.

Mis poemas, supongo

-a mi manera-

son cerillas.



Pablo Benavente. La respuesta es no ser como ellos. Frida Ediciones, enero de 2017.


Poesía Norteamericana (19): Marilyn Nelson:




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CÓMO DESCUBRÍ LA POESÍA

Fue como si besaran mi alma, las palabras
que la Sra. Purdy desde su escritorio llenaron mi boca.
Los otros chicos pensaban en lo que harían después de las 3:15,
pero la Sra. Purdy y yo vagábamos solitarias como nubes arrastradas
por una brisa del Monte Parnaso. Ella debió ver
brillar los ojos más oscuros del salón: Al día siguiente
me dio un poema que eligió especialmente para
que lo leyera a la clase donde todos eran blancos, menos yo.
Ella sonrió cuando me dijo léelo, sonrió con firmeza,
me dijo oh sí tú puedes. Sonrió más y más
hasta que me puse de pie y abrí mi boca a la música del banjo
que los negros tocaban, pelo é pasa, éto y éso. Cuando terminé
mis compañeros clavaron la vista en el piso. Caminamos en silencio
hacia los autobuses, sobrecogidos por el poder de las palabras.



Marilyn Nelson.


Varios Autores. Líneas conectadas, nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción de Argentina Rodríguez.


lunes, 30 de enero de 2017

Poesía Norteamericana (18): Thomas Lux:




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UN PEQUEÑO DIENTE

A tu bebé le crece un diente, después dos,
y cuatro, y cinco, después quiere la carne
pegada al hueso. Todo

ha terminado: ella aprenderá algunas palabras, se enamorará
de cretinos, bobalicones, de un buscón
con labia camino a la cárcel. Y tú,

tu esposa, viejos, cubiertos de manchas, y sin
ilusiones. Hiciste, amaste, te duelen
los pies. Está atardeciendo. Tu hija es alta.



Thomas Lux.


Varios Autores. Líneas conectadas. Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción de Argentina Rodríguez.


Abel Santos: Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (1):



AUTOAYUDA, 66

Se abre dentro de mí
el libro en blanco de los cielos.

Sólo queda un deseo
y una última
víctima.

Dame la razón,

porque la mía ya la he perdido,
incendiado,
por todos los ángulos
posibles.

Que no escriba otro 6
el diablo.







BLUES DEL DIABLO AZUL

Cuando un ángel caído llora
cuando un ángel caído llora
sus lágrimas forman un espejo
que congela las llamas
que congela las llamas
y le devuelve su angélico reflejo

pero se lo llevan los demonios
se lo llevan los demonios
para atarle las correas
y la ira agrieta su rostro
la ira agrieta su rostro
lactando el fuego de ideas ateas

y reniega de pedir perdón
reniega de pedir perdón
grita que da las cartas la conciencia
marcándolas con la tentación
marcándolas con la tentación
y el ángel va en contra de su naturaleza.



Abel Santos. Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas. Chamán Ediciones, septiembre de 2016. Prólogo de Diego Vasallo. De la imagen de cubierta: Sergio Delicado.


Poesía Norteamericana (17): Adrian Louis:




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SIN PALABRAS

Decir adiós desde este pozo es imposible.
El hombre está compuesto principalmente de agua.
Bajo a las profundidades una soga desgastada y subo
las mismas antiguas lágrimas indias hasta mis ojos.
El líquido es puro e irresistible.
No tenemos nada por qué vivir, nada por qué morir.
Cada día bebemos y nos descomponemos en un sabor diferente.
La continuidad no está de moda
y la forma que se agita es el sedimento
que oscurece el fondo de la sed.
Las bocas secas y agrietadas
de nuestras Naciones no exigen
una razón para beber
así que en América
nos tambaleamos y nos tropezamos con desdén hacia el futuro
y no tenemos palabras de orgullo para nuestro pasado.



Adrian Louis.


Varios Autores. Líneas conectadas. Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción de Argentina Rodríguez.


domingo, 29 de enero de 2017

Poesía Norteamericana (16): Larry Levis:




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ELEGÍA CON UN DEDAL DE AGUA EN UNA JAULA

Es una lista que no puedo tocar:

Algunos dientes de león y susanas de ojos negros que crecen como la inocencia
Misma, con su estilo descuidado,

En un campo abandonado de trabajos forzados al sur de Piedra;

Y los árboles más viejos, en ese lugar de París con un nombre que no recuerdo,
Sostenidos con palos para evitar que sus ramas se rompan,

Y debajo de esa quietud, una mujer con un bastón,

Y saber, si regresaba, que no los volvería a encontrar;

Y recuerdo a un gato que dormía sobre el ébano bruñido
En el hueco biselado del mostrador debajo

Del enrejado, y la manera en que debías pasar tu carta por encima de él
Mientras dormía en aquellas tibias tardes

En New Hampshire, su piel gris agitándose suavemente mientras respiraba;

La pequeña oficina postal del pueblo se volvía cada vez más pequeña, hasta
desaparecer, plegándose
En la ribera del lago cuando yo miraba hacia atrás;

La música country de un radio solitario en un huerto.
La primera escarcha sobre la tierra.



Larry Levis. 

Varios Autores. Líneas conectadas. Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner Editor, 2006. Traducción de Argentina Rodríguez.


Pablo Benavente: La respuesta es no ser como ellos (3):







OTRA MAÑANA DE TIRSO

Paseando por Tirso
una mañana más, como otras,
hice una compra:
una de esas plantas de mercadillo que,
como los peces de las ferias de pueblo
y los amores de verano,
o no sobreviven a la noche
o acaban por enterrarte.

Bonita, pero que requiera poco tiempo
y, bajo una sonrisa gitana,
me dio una pequeña maceta:
unos quince centímetros de diámetro,
verde, pequeña, delgada,
pero con la arrogancia que sólo lucir una corona
roja como la sangre puede darte.

Cada mañana vierto medio vaso de agua del grifo
sobre ella,
y la dejo al sol antes de irme a trabajar.

Sale barato recordarte el precio de una vida.



Pablo Benavente. La respuesta es no ser como ellos. Frida Ediciones, Enero de 2017.

Poesía Norteamericana (15): Kay Ryan:







UN SILENCIO PALPABLE

Qué es más delicioso
que un silencio palpable,
un látex cremoso de silencio,
que se mezcle con
una larga vara. Ese
silencio es particularmente
espeso en el fondo, una
crema muy suave, como
una pintura de calidad que se vende por galón.
Éste es un silencio base
que sólo adquiere color
con, digamos, un ligero toque de
verde, como cuando un ave canta
con indolencia acerca de los árboles
que ha conocido. Es un silencio
limpio, que no nos divide,
es viscoso como los sueños,
pero como en los sueños buenos,
donde las cosas dulces perduran
más allá de la credibilidad.
Incluso en el sueño sabemos
que esto es un lujo.


Kay Ryan.

Varios Autores. Líneas conectadas. Nueva poesía de los Estados Unidos. April Lindner, Editor, 2006. Prefacio de Dana Gioia. Introducción de April Lindner. Traducción de Argentina Rodríguez.

sábado, 28 de enero de 2017

James Leo Herlihy: Vaquero de medianoche:






Así da comienzo esta novela:



Con sus botas nuevas, Joe Buck medía metro ochenta de estatura, la vida era diferente. Al salir de la zapatería de Houston algo resonó en la mitad inferior de su cuerpo: una especie de fuerza que no conocía, y que había empezado en su pelvis, haciéndole sentir el mundo que le rodeaba. Los músculos nuevos entraron en juego en sus caderas y sus piernas, y tuvo un conocimiento exacto de su nueva actitud al dirigirse hacia la acera. El mundo estaba allí abajo; él aquí arriba, en lo más alto, y el espacio existente entre él y el mundo lo gobernaba un animal hermoso y extraño, él mismo, Joe Buck. Era un tipo fuerte. Estaba excitado. Estaba dispuesto.



James Leo Herlihy. Vaquero de medianoche. Ediciones Picazo, 1974. Portada: Alberto Santaló. Traducción de Miguel Giménez Sales.



Joaquín Campos: Maëlys y todas las mujeres (y 3):







A TODAS LAS MUJERES

Poemas para todas las mujeres:
Para las que recogen la ropa y las que la recogían
Para las que cocinan y las que son gourmet
Para las arrogantes y para las viciosas
Para las que se depilan y las que no
Para las que dan a luz y las que abortan
Para las que se corren y las que se lo inventan
Para las corruptas y las ahorradoras
Para las traficantes y las asesinas;
en sí, para todas las mujeres.

Poemas para todas las mujeres
de este mundo y de otros;
de esta época y de otras edades.
Para las altas y las bajas;
Y para las gordas y las famélicas.
Porque donde se ponga una mujer
que se quiten tres.



Joaquín Campos. Maëlys y todas las mujeres. Canalla Ediciones, 2016.



Poesía Norteamericana (14): Waring Cuney:








FINAL

Ahora, que nuestro amor ha llegado
A una paz taciturna
Abandonado el vano dolor
Que siempre acompaña a la belleza que huye,
Ahora que tú y yo
En puntas de pies sobre la tierra estamos
Y tocamos con los dedos el cielo,
Y hemos impedido
Que muriera nuestro amor,
Todavía, querida, el mágico toque deseamos,
Pero si tú eres prudente
Como yo lo soy
No podremos
Querernos nuevamente.



Waring Cuney. 

Varios Autores. Yo también soy América. Ediciones Grifo, Buenos Aires, 1944.

Traducción de Marcos Fingerit.

viernes, 27 de enero de 2017

Pablo Benavente: La respuesta es no ser como ellos (2):







LA BROMA

Cuéntame, ¿cuánto daño
estás dispuesto a causar antes de dejar de reconocerte?
¿Cuánto puedes soportar, qué peso debe tener la suela de la bota
para que la sientas aplastándote?
¿Por cuánto, cariño, dejarías de ser un títere
del títere de ti mismo?
Dime, si lo sabes,
¿cuándo la humanidad dejó de serlo?
Si lo fue alguna vez,
o cuándo dejó de ser lo importante.
Lo único que otorgaba el sentido.
Regamos el fuego animal creyéndonos, por supuesto erróneamente,
por encima de algo, de alguien.

Siempre fui de pedir perdón y ganarme las gracias
pero, mira ahí fuera, cruza la ventana
¿con qué cerilla nos encenderemos las velas
si ya no nos queda ni un chasquido para acabar el truco,
para terminar con la broma?



Pablo Benavente. La respuesta es no ser como ellos. Frida Ediciones, enero de 2017.


Poesía Norteamericana (13): James Weldon Johnson:




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ELEVEMOS TODAS LAS VOCES y CANTEMOS

Elevemos todas las voces y cantemos
Hasta que la tierra y el cielo resuenen,
Resuenen con la armonía de la Libertad;
Que nuestro regocijo ascienda
Hasta los cielos que escuchan,
Que resuene clamoroso como el mar retumbante;
Cantemos un canto lleno de esa fe que el asombro pasdo nos enseñó,
Cantemos un canto lleno de la esperanza que el presente nos ha traído;
Con la cara al sol naciente
De nuestro nuevo día que se inicia
Marchemos adelante hasta que la victoria sea nuestra.



James Weldon Johnson.

Varios Autores. Yo también soy América. Ediciones Grifo, Buenos Aires, 1944.

Traducción de Marcos Fingerit.


Joaquín Campos: Maëlys y todas las mujeres (2):







OPORTO

Me vendiste una de Oporto
riendo como una actriz.
Te incorporabas sobre la caja
desde donde aprecié que tus pectorales,
por bellísimos,
eran chupables.

Luego,
y ya en casa,
descubrí que al masturbarme
reaparecía tu cara,
cuando del Oporto ni me acordaba
ni mucho menos de lo que costaba.



Joaquín Campos. Maëlys y todas las mujeres. Canalla Ediciones, 2016.


jueves, 26 de enero de 2017

Poesía Norteamericana (12): Countee Cullen:




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A VOSOTROS QUE LEEIS MI LIBRO

Cuando los halcones de la muerte
Desgarren mi garganta
Hasta que el canto y el aliento
Cesen nota a nota,
Vuelve a este libro
De melodiosa palabra
Con una mirada que cante
Al pájaro herido.

Cuando el hacha espantosa
En dos me hienda,
Cuando la aguda cuña rompa
Mi corazón enjuto,
Vuelve a este libro
Del yo que canta
Con una mirada de primavera
Al árbol invernizo.

Dí: "Así pesaba
Con flor y fruto,
Antes que el hacha lo hendiera
Hasta la raíz.
Aunque los golpes arrecien
Sobre un nudoso tronco ahora,
Una vez fue un árbol
Con ramas florecidas".



Countee Cullen.

Varios Autores. Yo también soy América. Ediciones Grifo, Buenos Aires, 1944.

Traducción de Marcos Fingerit.



Julia Navas Moreno: Ombligos y Universos (y 4):







AVANZANDO

Solo hay que cambiar el gesto,
la actitud.
Dar un giro de volante brusco
cogiendo la curva sin oponer resistencia.

La estupidez queda en el pegajoso asfalto
desprendida, lejana;
desapareciendo en el retrovisor
como la raya continua que no has respetado nunca.



Julia Navas Moreno. Ombligos y Universos. Canalla Ediciones, 2016.

Poesía Norteamericana (11): Langston Hughes:




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BLUES

Mi vida es nada
Más que un montón Dios sabe de qué;
He dicho que mi vida es nada
Más que un montón Dios sabe de qué,
Justamente una cosa tras otra,
Agregada a todos los tedios.

Cuando te encontré
Pensé que tenía un niño, un ángel;
Cuando te encontré
Pensé que tenía un niño, un ángel,
Pero eras un diablo,
Casi me vuelvo loco.

Dime, dime
Lo que hace del amor pena semejante;
Dime, dime
Lo que hace del amor pena semejante.
Nos domina y quiebra
Pero debemos nuevamente amar.



Langston Hughes.

Varios Autores. Yo también soy América. Ediciones Grifo, Buenos Aires, 1944.

Traducción de Marcos Fingerit.


miércoles, 25 de enero de 2017

Mañana, día 26, en El Gran Café, en León: Carmen del Río Bravo + Julia Navas Moreno + David González:








¿POESÍA?

Tu polla en mi coño.
Eso es poesía.
No el amor que aún te tengo y no me tienes.
Mi coño en tu boca.
Tu cuerpo pesando sobre el mío.
Mi ingravidez sola.
El calor que me toma y que te arrastra.
Tu polla en mi boca.
Los besos que ya no son caricias.
Que son sólo hambre sola.
El sexo encendido y desbocado
que nos fundió la ropa.


Carmen del Río Bravo. No ardo, me oxido... Ediciones de Baile del Sol, 2016.







LA LOBA

Redimida, sola frente a todo
lo que me rodea,
yo elijo,
yo descarto.
Son muchos los años de decepciones,
de aguardar que todo cambie.

Bajo la epidermis -poliédricas
y sinuosas células que recubren
la parte más superficial de los cuerpos-,
se esconde una loba que se protege.

Hay una mano tendida que no teme equivocarse
una y otra vez.

No me importan las posiciones ajenas
-me pongo en la piel de todos los corderos-.
Solo temo decepcionarme a mí misma.


Julia Navas Moreno. Ombligos y Universos, Canalla Ediciones, 2016.







            FE DE CARBONERO

            tengo más fe
            en la bondad de dios
            tu señor
            que la que afirmas
            tener tú
            cínico de confesionario
            hipócrita de reclinatorio:

            su palabra
            la palabra de dios
            tu señor
            está impresa
            en tinta negra
            en mis pulmones:

            impresa en mis pulmones
            en tinta negra te repito
            la palabra de dios
            tu señor

y          a los hechos me remito:

            verás, me da por arrancar
            finísimas hojas
            de la sagrada biblia
            del apocalipsis para ser preciso
            siempre que me quedo
            sin papel de fumar
y          me apetece hacerme un porro:


             toma:


             enciéndelo tú:


             David González. Si te echan mano al cuello, encontrarán la soga. Ediciones LETOUR 1987, 2016.






Pablo Benavente: La respuesta es no ser como ellos (1):



CARDIOMEGALIA

Una mutación;
un defecto, en sí:
el corazón
más grande de la cuenta.

De fábrica, dicen,
de nacimiento
y, una vez, me salvó la vida
desviando un golpe de gracia
y sin ninguna.
En retorno,
por equilibrar, o ajustar cuentas,
quizá
algún día me la quite.

La historia tiene su punto:
estoy vivo
por mis defectos.
No intentes quererme por otra cosa.







RAÍCES

A David González,
por enseñarme a contar lo que nadie cuenta.


Cuando me preguntan de dónde soy
Digo: "natural de Cádiz",
pero soy de otro sitio
y otra parte.
Un agujero, un pozo, para algunos:
La Línea es una ciudad,
dejó de ser un pueblo -para casi todo-
hace mucho.

En el pozo, el feudo
y no por la tierra labrada, ni por labrar,
ni los castillos,
más bien porque, el poder, recae
sobre cuatro picas, lanzas altas, familias
de delincuentes de poca monta,
de políticos -que ya crían telarañas
de pasarse entre ellos los cargos-
y, también, por el honor:
la ley de la jungla, el código samurai,
o la total ausencia de estos.

En el agujero, una vez,
no tendría más de quince años, dieciséis quizá,
trataron de clavarme una navaja
en el instituto.
No recuerdo qué hice para merecérmelo,
simplemente salió de la esquina, a mi izquierda,
y, sin miramientos, dudas, y con una pésima puntería:
lanzó el brazo, casi sin mirar.
No falló,
pero aquí nada es una victoria.
En la Línea hay, según dicen desde fuera:
un sesenta por ciento de paro
y una veintena de coches de lujo.
En La Línea, según dicen los de dentro:
todo el mundo es feliz,
pero, entonces, no entiendo:

¿por qué nadie sonríe?



Pablo Benavente. La respuesta es no ser como ellos. Frida Ediciones, enero de 2017. Prólogo de María López. Epílogo de Alberto Claver. Portada e ilustraciones interiores: Cristina Reina. Fotógrafa: Andrea Silván. Maquetación y corrección: Papiroplus.


Nota 1 de David González: Agradecido a Pablo Benavente por su hermosa dedicatoria en su poema Raíces.

Nota 2 de David González: Agradecido también a Alberto Claver, por mencionarme en el epílogo a este libro de poemas, concretamente: Donde escupen versos escritores como, el citado en el libro, y epiloguista de Izar la negra, David González; una clara referencia para Pablo (y por qué no decirlo, para mí también).



Poesía Norteamericana (10): Gwendolyn B. Bennet:




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A UNA MUCHACHA NEGRA

Te amo por tu color moreno
Y la oscura redondez de tus pechos.
Te amo por la quebrantada melancolía de tu voz
Y las sombras en que tus párpados díscolos descansan.

Algo de otros tiempos, reinas olvidadas
Se esconden en el blando abandono de tu andar,
Y algo del esclavo encadenado
Solloza en el ritmo de tu hablar.

¡Oh, muchachita morena, nacida para ser esposa del dolor,
Conserva la majestad de una reina,
Olvidando que en otros tiempos fuiste esclava,
Y deja a tus gruesos labios reirse del destino!



Gwendolyn B. Bennet. 

Varios Autores. Yo también soy América. Ediciones Grifo, Buenos Aires, 1944.

Traducción de Marcos Fingerit.


martes, 24 de enero de 2017

INSOLENZIA EN DIRECTO: Dos CD`s + Dos DVD`s + libro de 100 páginas:



Esta es la cubierta del último trabajo de INSOLENZIA:




El dossier de prensa nos desvela su contenido:




Dos CD`s:




Dos DVD`s:





El índice del libro:

1. Venimos del cuervo, por Daniel Sancet Cueto.

2. ¿Qué es Insolenzia para ti?

3. Colaboraciones literarias

Daniel Ilundáin Buendía, Patxi Irurzum, Kutxi Romero, David González, Mariano Muniesa, Kike Suárez "Babas", Kiko Martínez, Esteban Gutiérrez Gómez "Baco", Iñaki Uriarte, Ignacio Escuín Borao, Enrique Cabezón "Kb", Jorge Otín, Aurora Beltrán y Lucía de Andrés.

4. Gira de la trilogía "Celesto y la luna"

5. Lo dice la prensa

6. Comandos insolentes

7. Tienen la culpa de todo

8. Diario de una película documental

9. Gracias por estar siempre ahí

10. Padrinos de Insolencia..


Mi texto, un privilegio haberlo escrito para una banda de rock a la que admiro y respeto:





Y para que te animes a hacerte con esta completísima caja de Insolenzia, te dejo con un clip de vídeo de su tema En mitad de la nada:









Ana Vega: Cantar en la miseria:



La poeta Ana Vega escribió un texto a propósito de mi último libro, Si te echan mano al cuello, encontrarán la soga, y lo envió a determinada revista de literatura que, por supuesto, no se lo editó. Lo recupero para mi blog, con mi gratitud a una gran mujer, a una gran poeta, que siempre, pero siempre, desde que conoció mi poesía, me ha apoyado. Gracias, Ana, querida amiga, querida poeta.






“Unos gozan la vida, otros la sufren, nosotros la combatimos”
Antiguo proverbio de los urcas siberianos

CANTAR EN LA MISERIA

Difícil enfrentarse a una trayectoria profesional —también ética y personal— tan amplia y tan lúcida como la del escritor asturiano David González (Gijón, 1964), incluso para sus seguidores y seguidoras más fieles, el autor desborda todo límite, toda frontera, pues escribe y lee de manera incondicional, siendo su ritmo el curso de este manantial imparable de la palabra un flujo constante que sigue sorprendiendo en cada lectura, en cada nuevo proyecto; David tensa la cuerda, ahora la soga, pues es lo único que encontrará quien busqué atrapar esta alma inquieta. El poeta se convierte en un francotirador de la palabra, cuya exactitud y precisión a la hora de disparar y dar en el blanco es tan aguda, tan clara, que provoca un rechazo inmediato del cobarde pues éste no puede aceptar una humillación tan definitiva e imperdonable en todo caso. Rastrear esta trayectoria poética sin fallo —como su puntería— nos conduce a un universo propio pero que no es lejano, puesto que su cercanía con quien lee—esa demoniaca fidelidad o vinculación de la que hablaba Carver— permanece desde sus primeros libros hasta hoy intacta, con esa solemnidad que el horror y la devastación exigen. Es necesario narrar los hechos tal cual sucedieron: “Escribir es contar una historia que ocurre por su ausencia”, Marguerite Duras. Escribir es romper el silencio y también dar voz a otros, principalmente a quien no puede alzarla y es exactamente ahí donde el poeta fija su atención. “Escribo para limpiarme por dentro”, insiste, repite, indaga y por eso ha de ensuciarse en vida propia y palabra. No teme en modo alguno hacerlo.
Ofrecen sus libros tal vez una escapatoria, pero no se busca redención sino asumir verdades, utilizar el  “lenguaje de los puños”, la lección aprendida del golpe, del pensamiento que llega tras la caída, de un ser humano que se muestra tal cual, en su absoluta transparencia, error y fallo, también deslumbramiento ante la caricia o el temblor. “Los libros, por si estabas pensando en ellos, no son objetos. Ni mercancías. Yo los veo más como puertas por las que sale de sitios como éste”, nos recuerda, y tras la puerta hay otra puerta y tras ésta, otra más, pero adentrarse en el laberinto exige buen diente y una fortaleza que no tema derrumbarse ante su propio rostro en el espejo.  Podríamos definir su poesía como principio de resistencia, la de aquel que “no se arrodilla ante un esclavo ni baja la mirada ante una reina” (L’avalée des avalés. Réjean Ducharme). En sus propias palabras o más bien versos nunca le gustó, ni a él ni a su abuelo, que nada ni nadie les azotara… David González es nuestra memoria, quien recuerda que no debemos apartar la vista y así lo impide con su palabra, con sus poemas, recuerda, insiste, aunque la verdad duela y queme sus dedos al igual que la tinta le atraviesa cuerpo y alma. Son estas palabras y este hombre el resultado de un instinto de supervivencia infranqueable que demuestra la humildad, sencillez y respeto absoluto hacia la libertad, conceptos asumidos tan sólo por quien ha cruzado al otro lado y a su regreso lo observa todo con la mirada antigua, pero con un código de honor similar al que conserva el samurái hasta que la espada divide sus entrañas. No hay servidumbre alguna aquí, no se acepta la obediencia al amo, no se teme ya nada, tan sólo reconocer en uno mismo aquello que nos une, el mal que habita en todo hombre y mujer, afrontarlo y vencerlo. Al igual que el tatuaje para los urcas es la forma de arte más pura, David González demuestra su pureza a través de la palabra y no hay en él impostura alguna, sólo verdad, verdad extrema, la que te alcanza, la que transforma: “Cualquier parecido con la ficción es eso: pura ficción”.  Posiblemente será “el último en cerrar los ojos”, este animal de carácter indómito, escritor de raza, que nunca acabará trabajando en circo alguno pues sabe que no es la manzana la que corrompe a los demás: “es el cesto”. Si le echan la mano al cuello encontrarán la soga, pero como bien dice Ernesto Sábato, “el mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria”.

La antorcha de la verdad
quema la mano
del que la lleva.

Anton Chéjov



            A LA HISTORIA
            ME REMITO

            uno solo debería
            soñar

            soñar es indigno
            escribió rimbaud

            si está dormido
o          si está muerto:
            si está despierto
            no:         se sabe
            está comprobado
            qu e estos sueños
            a la luz del sol

            llámalos
            delirios de grandeza
            si quieres
o          simples espejismos
            como prefieras

            estos sueños
            a la luz del sol
            suelen acabar mal
            muy                mal
            para los demás:

            con muchos de nosotros
            a oscuras en los campos:


y              luz de velas en las ventanas:
                rammstein:


             David González. Si te echan mano al cuello, encontrarán la soga. Letour1987,               septiembre de 2016. Fotografía de portada: Vincent Minor.