Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 23 de junio de 2017

Voces del Extremo / València 2017: Poesía y Escucha (1):


Nota de David González:  Como ya se nos dice al principio, "los textos recogidos aquí (en Voces del Extremo/València 2017:Poesía y Escucha) se compartieron públicamente en el curso de las asambleas recitales de Voces del Extremo-València 2017 y fueron compuestos por alguno de estos setenta y tres autores: 

Ada Salas, Alberto García-Teresa, Alfredo Saldaña, Ámbar Pasi, Ana Becciu, Ana Pérez Cañamares, Antonio Crespo Massieu, Antonio Díez, Antonio Martínez i Ferrer, Antonio Orihuela, Begoña Abad, Bernardo Santos, Carmelina Sánchez-Cutillas, Carmen Ávila, Chantal Maillard, Claribel Alegría, Conrado Santamaría, Cristina Morano, David Eloy Rodríguez, David González, David Trashumante, Déborah Vukusic, Dioniso Cañas, Eduardo Galeano, Eladio Orta, Enrique Falcón, Felicia Fuster, Felipe Zapico, Felix Grande, Gemma Gorga, Giovanni Collazos, Gsús Bonilla, Inma Luna, Isabel Pérez Montalbán, Iván Rafael, Jaume Pérez Montaner, Javier Das, Jesús Lozano, Jorge Brunete, Jorge Riechmann, Joyce Mansour, Juako Escaso, Laia Martínez i López, Laura Giordani, Leire Bilbao, Los Flamencos para "Cantes tóxicos", Luz Pichel González, Luz Souto, Mada Alderete, Mar Benegas, Marc Delcan, María Ángeles Maeso, María Castrejón, Marc Granell, Maria Mercè Marçal, Maria Josep Escrivà, Mercedes Cebrián, Miguel Ángel García Argüez, Modou Kara Faye, Mónica Caldeiro, Neorrabioso, Néstor Perlongher, Patrica Karina Vergara, Raquel Casas Agustí, Rosario Castellanos, Sebastian Vitola, Simona Gay, Sonia San Román, Teresa Pascual, Txus García, Uberto Stabile, Vicent Andrés Estellès, Wislawa Szymborska y Xavier Sabater".


Así que, respetando la decisión de este libro, este blog, en distintas entradas, subirá algunos poemas, pero sin escribir al pie el nombre de su autor o autora. Y empiezo, sin más dilación, por este:



LA HERENCIA

Mi madre me enseñó a bordar:
el dedal en el dedo corazón,
usar el hilo en hebras cortas,
me enseñó a hacer vainica doble
y a ordenar la vajilla de porcelana:
primero las bandejas,
después los platos y los copas.
Mi abuela me enseñó a planchar:
el pañuelo de niño se plegaba
en un triángulo, como el de soltera,
solo el de caballero se plegaba
en forma de rectángulo.

- Entonces eres hija de una buena familia.
- No, soy la hija de las criadas.






MEJOR NO DIGA NADA

Mejor no diga nada.
Sería inútil.
Ya ha pasado.
Fue una chispa, un instante. Aconteció.
Yo acontecí en ese instante.
Puede que usted también lo hiciera.
Suele ocurrir con los poemas:
terminan condensándose las formas
en nuestros ojos como el vaho
sobre un cristal helado;
las formas, con su herida.
Pues quien construye el texto
elige el tono, el escenario,
dispone perspectivas, inventa personajes,
propone sus encuentros, les dicta los impulsos,
pero la herida no, la herida nos precede,
no inventamos la herida, venimos
a ella y la reconocemos.



Varios Autores. Voces del Extremo / València 2017: Poesía y Escucha. Asamblea de Voces del Extremode Valencia, primavera de 2017. Edición no venal.

jueves, 22 de junio de 2017

Begoña Casáñez Clemente: Las aceras de Helsinki: Presentación mañana Viernes 23:


Bueno. Mañana, viernes, día 23 de junio, a las 20.30h en la cafetería Defábula, la poeta Begoña Casáñez Clemente presenta su primer libro de poemas, editado por Canalla Ediciones: Las aceras de Helsinki. La presentación correrá a cargo de Inés Pradilla, editora, y de David González, poeta:







VIGILIA

Basta una leve brisa para hacerme llorar.
Es un llanto mudo, tan solo lágrimas que resbalan
por un rostro sin muecas, un llanto permanente
que se ha instalado en mi garganta y está siempre
a punto de brotar.
Mis ojos, como embalses lo contienen,
pero  ¡es tan cansado vigilar al dolor
cada segundo!,
¡tan rápida la fuga de la sal y del agua!
Que a veces, los alertados párpados se rinden
apenas un segundo, y ya la mejilla
reseca de olvido se ilumina de velas
que resbalan hacia el centro de la tierra.
Algo de mí se escapa con ellas,
algo de mí, que anhela ya el silencio de las piedras,
dejar de vigilar, cerrar los ojos.



Begoña Casáñez Clemente. Las aceras de Helsinki. Canalla Ediciones, mayo de 2017.

Lorenzo Roal: Trabajo pendiente (1):







EL RINCÓN DE LA INFANCIA

La imagen de mi primo
corriendo en el pasillo de mi casa -
Es esta la inocencia que mostraba
años atrás? Una fotografía
de mí mismo guardada en algún álbum
jugando como él -

                              Un niño inquieto
que desconoce la Verdad - ignora
todos estos dolores de la Vida,
todo el secreto murmurar maduro
más duro, más presente, más
inevitable -

                   corre ajeno al tiempo
en el pasillo imaginando ser
quizá un explorador de las estrellas,
quizá un submarinista descubriendo
alguna especie de animal extraño.

Pero es tan solo un niño -
su madre llega y rompe los misterios -
mi tía llama: es hora de cenar -
y estos recuerdos vuelven a guardarse
en el rincón oculto de la infancia.



Lorenzo Roal. Trabajo pendiente. Heracles y nosotros, 2017.


miércoles, 21 de junio de 2017

Fee Reega: Purpurina y percebes (1): Presentación con Nacho Vegas en Oviedo:



Esta semana ya estará en la calle un libro de poemas y de canciones que me toca muy de cerca porque he tenido la suerte de escribir su epílogo. Me refiero a Purpurina y percebes, de Fee Reega, publicado por Canalla Ediciones. La primera presentación del libro será en Oviedo, junto a Nacho Vegas, que también presenta libro: Reanudación de las hostilidades:





El libro se presentará en Gijón el sábado día 24 de junio, en el Toma 3, presentación de la que volveré a informar por aquí. De momento, te dejo con la cubierta del libro y con uno de los poemas:





LLAVES

Está bien tener algo que no sepas poner en palabras.
Te hace curioso y más profundo.
Hace que tengas dos niveles,
como dos plantas de un edificio,
hace que tengas un sótano al que solo se puede acceder con llaves.

No tienes las llaves.

Las tiraste a la mar una mañana,
cuando un tractor limpiaba la playa,
cuando te despertaste con ganas de no hablar nunca más.
Cogiste y las tiraste a la marea.
Quien encuentre las llaves, no sabe para qué son.

Ya no tienes las llaves.

El otro día te compraste un abrigo
en una tienda de segunda mano.
Había un juego de llaves dentro.
Será que alguien se quiso deshacer de ellas.
Será que alguien,
dentro de un abrigo viejo se olvidó el acceso a su sótano.
O será que alguien las encontró en la playa,
sin saber para qué eran,
y se las guardó en el bolsillo.

Aquí las tienes. Las llaves.



Fee Reega. Purpurina y percebes. Canalla Ediciones, junio 2017. Prólogo de Nacho Vegas. Epílogo de David González.

Felipe Zapico Alonso: Amoribundia & Bluiscerales (2):



Estalló un vaso a nuestros pies
dos bofetadas sirvieron para educarle
las mujeres me admiraron esa noche
pero durmieron con los hombres
que se habían quedado quietos
muy quietos.






Extiendo
la palma de la mano
estirando los dedos
hasta el confín
de tu sonrisa.
Acariciar
todo
tu territorio;
nada más.






Son los días los que pasan,
sólo los días.
Tú permaneces
hiriente,
y no faltas ni un solo día.



Felipe Zapico Alonso. Amoribundia, versos cardíacos (1980-2017) & Bluiscerales. Desacorde Ediciones, mayo 2017.

martes, 20 de junio de 2017

Gsús Bonilla: Poesía General Básica 2007-2017 (1):



APUNTES PARA UN FORAJIDO

Si oscurece
reclama la estrella que te toca
y comienza a caminar

enciende un nuevo fuego
cuando encuentres el océano
y prende tu cigarro

elige un revólver
o las alas de la mosca del vinagre

encógete de hombros
y después

abandónate a tu suerte.







ÉSTE

Para Anna


A menudo paseo por el interés
que muestran los zapatos;
caminar adherido a una suela
ir de un lugar a otro, dando pasos.

De pequeño bastaba con estar descalzo
sintiendo el adoquinado reciente
de un barrio en construcción
bajo tus pies desnudos;
nunca supe por qué se caminaba,
hacia dónde se iba,
solo tenía conciencia de andar.

Intuía el camino, descifraba su misterio
y atribuía cualidades humanas
a animales o cosas, personificaba
en estatua mis miedos.
Imaginaba a aquellas figuras;
de un modo u otro, había símbolo
o icono, siempre un ídolo al que recurrir.

Qué importa ya que sepas más detalles,
hoy el lejano Oeste queda muy lejano
y la verdad: me has brotado
como un indio en medio del pecho;
no sé si sioux, apache o piel roja, pero
me dueles águila de cabeza blanca,
oso grizzly o escorpión, y volveré
a torcer el rumbo, a domesticar la tierra
si es por ti.



Gsús Bonilla. Poesía General Básica 2007-2017. La Penúltima Editorial, 2017. Prólogo de Alberto García Teresa. Portada de Celia Martín Catalina.

Pablo Cerezal: Breve historia del circo (2):




asomo el hocico
a la ventana


como una hiena
o un espantapájaros dentado

mientras

la noche enmudece mis párpados
proporcionándome un tibio cansancio

y

dudo entre apurar
o apagar el cigarro

solo

porque es otra noche en que ella
no pasa frente a mi ventana






a José G. Cordonié


Añoro la tipografía verbal de la charla entre amigos, esa literatura de bromas privadas y lugares comunes a que me entregaba, cual voraz lector, hace no mucho en aquella encrucijada que gustaba llamar mi hogar. Un simple pedazo de tierra. Así lo proclamé muchas veces, haciendo acopio deshonesto de antinacionalismo, histrionismo, o ambas cosas.
                 Hoy descubro los surcos horadados en mi piel por aquellas voces que daban lumbre al cigarro cancerígeno y maloliente de mi vida. Es solo hoy que las comprendo sierpe benévola que mordía el tallo de mis angustias y fracasos, y descubro aquellas voces, más que la tierra que les proporcionaba alimento, eran en realidad el hogar que perdí ya, posiblemente, para siempre.



Pablo Cerezal. Breve historia del circo. Chamán Ediciones, abril de 2017.

lunes, 19 de junio de 2017

Begoña Casáñez Clemente: Las aceras de Helsinki: Presentación:


Nota de David González:  Este viernes, día 23, Begoña Casáñez Clemente presenta Las aceras de Helsinki, su primer poemario, de la mano de Canalla Ediciones. La poesía de Begoña se puede rastrear en la antología Asturcones (Canalla Ediciones, 2012) y En legítima defensa (Bartleby Editores, 2014). El poema con el que colabora en esta última antología, Desalojo, ha sido seleccionado para figurar en las páginas de una revista cultural alemana y en estos momentos está siendo traducido a dicho idioma. La presentación tendrá lugar en la cafetería DEFABULA (Calle Marqués de Casa Valdés, 25, bajo) a las 20. 30h. Oficiarán de presentadores Inés Pradilla, editora de Canalla Ediciones, y un tal David González. Te dejo con la cubierta del libro, con dos poemas y con una recomendación: No te pierdas a Begoña Casáñez Clemente, no se prodiga mucho y merece realmente la pena:



DESALOJO

Camino entre los restos
de lo que fue mi hogar
como entre las ruinas
de una ciudad bombardeada.

Los edificios,
como niños violados,
muestran pudorosos interiores reductos:

en las paredes estampadas
sobre colchones de croché
los crucifijos cuelgan boca abajo.







POR SORPRESA

Nadie esperaba mi ataque por la izquierda.
De todos es conocido que es mi punto débil.
Ni siquiera yo misma comprendo muy bien cómo pudo ser,
pero lo cierto es que fue un buen ataque.
En aquel momento en que no necesitaba defensa,
pues todo estaba dicho sobre mí.
Pareciera que la lógica de la batalla hubiese llegado a su fin,
y sin embargo,
siempre hay un flanco desprotegido en la supuesta paz.



Begoña Casáñez Clemente. Las aceras de Helsinki. Canalla Ediciones, mayo de 2017.






Poesía Norteamericana (103): William Carlos Williams: Poesía Reunida (1):


Nota de David González: Poesía Reunida reúne varios libros de poemas de William Carlos Williams, uno de ellos inédito hasta ahora en castellano: Kora en el infierno + La música del desierto y otros poemas + Viaje al amor + Cuadros de Brueghel y otros poemas + Otros poemas


RETRATO DE UNA MUJER
TOMANDO UN BAÑO

es una satisfacción
un placer
tener una de estas
en casa

cuando toma un baño
se desnuda
no es ninguna
Venus

sonrío la verla
una inca
tiritando junto al pozo
el sol está

contento de tener una colega
ante quien
maravillarse las aves y las flores
se asoman






POEMA DE JERSEY

vista de árboles de invierno
frente
a un árbol

en primer plano
donde
junto a la nieve recién

caída
yacen 6 leños listos
para el fuego



William Carlos Williams. Poesía Reunida. Editorial Lumen, Penguin Random House Grupo Editorial, mayo de 2017. Introducción de Juan Antonio Montiel. Traducciones de Edgardo Dobry, Juan Antonio Montiel y Michael Tregebov.

domingo, 18 de junio de 2017

A partir de mañana:


A partir de mañana, se pasarán por este cuaderno de bitácora los siguientes libros: 

POESÍA y ESCUCHA 

POESÍA REUNIDA, de William Carlos Williams 

PURPURINA y PERCEBES, primer libro de poemas de Fee Reega 

LAS ACERAS DE HELSINKI, primer libro de poemas de Begoña Casáñez Clemente 

BREVE HISTORIA DEL CIRCO, de Pablo Cerezal 

POESÍA GENERAL BÁSICA, de Gsús Bonilla 

TRABAJO PENDIENTE,  de Lorenzo Roal 

y AMORIBUNDIA, de Felipe Zapico Alonso












Así pues: Hasta Mañana.


sábado, 17 de junio de 2017

Joseba Sarrionandia: ¿La poesía está muerta? (y 6):







LAS DOS MANOS

Con una mano te he dicho: "Adiós,
                  hasta cuando quieras...".
Con la otra mano no he sabido qué hacer
        hasta que vuelvas.

Con la otra mano no sé qué hacer,
                   ay, hasta que vuelvas.
Esta mano derecha te llama
                            por teléfono,

la izquierda también tiene la certeza
                                   de quererte.
Son dos manos que no se van a pelear
                                    por ti.

Con la mano izquierda abro la ventana,
                    con la derecha tomo café.
Con la izquierda cojo la guitarra y
          con la derecha toco unos suaves acordes.

La izquierda me muestra el reloj, pero
               no me abrevia la espera.
Necesito las dos manos para recibirte.
                Me siento en tus manos,

tanto te quiero. Las manos
                             se me alargan,
van hacia ti, y casi te alcanzan,
                        para acariciarte.

Necesito las dos manos para
                             cuando llegues.
Las dos manos las tengo libres
                                    para ti.



Joseba Sarrionandia. ¿La poesía está muerta? Pamiela Ediciones, 2016.


J. L. Pidal Montes: Parabellum en flor (y 3):








LOBOS

Ángel González
escribió:

No fueron tiempos fáciles, aquéllos.
Me amamantó una loba.
¿Quién si no?

Yo no tengo la culpa
de haber bebido
desde tan joven tanta sed de sangre,
tanto deseo de morder la ida.

Hoy yo
escribo:

Mi suerte que
haber crecido
entre lobos con
los colmillos afilados
y el corazón noble.

Nuestra fuerza
siempre estuvo
en la manada.

Por el contrario,
la fuerza de algunos
que desde siempre
tanto nos mintieron,
sienpre estuvo
en la mamada.

Algún día
les coseremos
a pespuntes de
dentelladas
sus traidoras bocas.



J. L. Pidal Montes. Parabellum en flor. Editorial Versos y Reversos, marzo 2017.

viernes, 16 de junio de 2017

Joseba Sarrionandia: ¿La poesía está muerta? (5):








OTROS

No es que decir te quiero fuera algo extraordinario,
                                                      pero te dije te quiero
y tú, y esto sí fue más extraño y hermoso, me respondiste
                                    yo también te quiero.

Y lo raro es que aquellos te quieros de entonces
                                                          se repiten todavía,
aunque no sea yo quien lo dice ahora, sino que es otro      
                                                        el que te lo dice,

de manera que tú le respondes yo también te quiero.
                                    No sé cómo sucede, pero
también yo se lo digo a otra persona, para que me diga
                                               yo también te quiero.

¿No es acaso triste que no sea yo quien te dice te quiero,
                        que no seas ya tú quien me lo dice?
Es más, en la mayoría de los casos, no somos ni tú ni yo:
              son otras las personas que se aman entre sí.

Como tú y yo nos amamos en un tiempo, cuando lo vivíamos
                                   como si solo fuéramos nosotros,
dichosos recién llegados que repetíamos palabras antiguas
                         como otros muchos lo harán en el futuro.



Joseba Sarrionandia. ¿La poesía está muerta? Pamiela Ediciones, 2016.



Poesía Norteamericana (102): Carolyn Forché: Juntemos las tribus (y 2):



CANCIÓN DEL LLANO

Cuando suceda, deja que vengan los pájaros,
deja que caigan mis manos, no me las cruces.
Y desnuda entre el pelo que crece sobre los muertos,
ata las plumas de las doncellas.

Tápame los ojos con dos monedas, cúbreme
la cabeza con las cestas de maguey
que han acarreado agua.

Traigan los tambores de batea y bailen.
Quémenme con una rama de mezquite
y pónganse de collar
mis huesos.






ALAS BLANCAS QUE NUNCA SE FATIGAN

Las estrellas, nítidas en el hondo cielo
se retiran, los celajes de nieve tardía
se despejan.
El río deja suelta la carpa
y tose bajo su perfil de hielo.

Las goteras del tejado percuten sobre el canalón.
Las ramas de hielo desgarradas por el viento
se las lleva el agua.

En casa, una corteza de queso yace quieta.
Hay una porción de manteca que derretir.
Yo debiera colgar baldes de los árboles y espera que caiga azúcar.

Quiero amarrar el tiempo como un cordón umbilical
destrozado entre los dientes de una mujer orgullosa.
Mi ombligo se fue, sale la luna,
dentro de un mes o dos me dolerán los pechos.
He aquí una mujer maravillada.

Y si no tiene hombre se le amacizan los brazos.

Pasan las estaciones y ella no puede creer
que su cuerpo habrá de dar leche.

Jamás creyó que alguien
fuera a pedirle algo.



Carolyn Forché. Juntemos las tribus. Visor Libros, 2017. Traducción de Claribel Alegría y Lilliam Levy.


jueves, 15 de junio de 2017

Firma de ejemplares de Siguiendo los pasos del hombre que se fue: Viernes 16 y Sábado 17: En mi casa: Plaza de la Soledad, 11, 5º dcha (Cimadevilla):




Coincidiendo con la Feria del Libro de Gijón, este año, en una iniciativa sin precedentes, estaré firmando ejemplares de Siguiendo los pasos del hombre que se fue (Canalla Ediciones, mayo 2017) en mi propia casa, es decir, en la Plaza de la Soledad, 11, 5º dcha, en el corazón mismo del barrio de Cimadevilla. El horario de firmas es el siguiente: 

Viernes, día 16 junio 2017:    de 16 a 19h.

Sábado, día 17 junio 2017:     de 10 a 13h   y de 16 a 19h.


Para aquellos lectores que no se vean con fuerzas suficientes como para subir cinco pisos andado, yo mismo bajaré gustosamente hasta el portal y le firmaré su ejemplar. No es necesario que compres mi libro en mi casa: puedes adquirirlo en otro sitio (en la caseta de La Buena Letra, por ejemplo), acercarte a mi casa y yo te lo firmo igualmente.

Para aquellos que culminen la escalada hasta el quinto tendré preparado un vaso de refrescante limonada. Además, podrán conocer mi lugar de trabajo y sacarse fotos conmigo si así lo desean. Por otra parte, el primer lector que se pase por mi casa obtendrá como obsequio otro libro de mi elección.

Habrá también un mercadillo con libros de segunda mano que los lectores que me visiten podrán adquirir a un precio de 3 euros cada libro, 5 euros si te llevas dos. Y son buenos libros, aviso.

Por último: esto no es una broma, aunque lo parezca. Es más bien una acción pionera, la primera de su género que yo sepa. Una acción perfomativa en la que firmaré Siguiendo los pasos del hombre que se fue en mi propia casa, en el mismo estudio en que fue pensado y escrito y en que también recitaré un poema del libro a cada visitante o lector, en vivo, y en exclusiva.

Sé que lo más seguro es que no venga nadie a que le firme mi libro. Lo sé. Como decía aquella otra: Tanta originalidad es difícil de digerir. Pero yo, pese a todo, confío en mis lectores. Por último, mi libro cuesta 13 euros. Si piensas comprarlo en mi casa mañana o el sábado, te agradecería que trajeras el importe exacto, ya que ando canino y no tengo ni para dar cambios.





Hasta mañana viernes. Recuerda: de 16 a 19h, en la Plaza de la Soledad, 11, 5º dcha, en el pintoresco barrio de Cimadevilla.


Sarahí Mendoza (Lásara Musácea): 2 poemas:



Hoy te dejo en la casa
Anidando en la ropa sucia,
La cadencia de tus labios ha muerto,
las azucena se durmieron, te olvidaron,
tus pechos ya no están tendidos al sol,
buscan la sepultura,
los callos de tus manos apuntan al
desierto, en que se convirtió tu cuerpo
que no da más fruto que el de la carne.






Puedo bailar desnuda en el polideportivo,
mientras coloco la banda azul y blanco
simulando sexo oral.
El vapor a yegua reciemparida que exhale
mi matriz será el consuelo para la
educación que recibimos sentadas en sus
piernas.
Por ahora seguiré comiendo conejos
enfermos sacados de sus mangas.



Saharí Mendoza (Lásara Musácea). Deshonoris Causa, número 46.



Poesía Norteamericana (101): Theodore Roethke:




Sitio Web de la Imagen


EL DESPERTAR

Vagabundeaba a través
de un campo abierto;
el sol resplandecía;
el calor era feliz.

¡Por aquí! ¡Por aquí!
La garganta del reyezuelo brillaba
y una a la otra
se cantaban las flores.

Las piedras cantaban,
aún las pequeñas,
y las flores brincaban
como cabritas.

Una rasgada franja
de margaritas ondulaba:
yo no estaba solo
en un sendero de manzanos.

Lejos en el bosque
un pichón suspiró;
el rocío exhaló
sus matutinos perfumes.

Me acerqué hasta donde el río
corría sobre las piedras:
mis oídos supieron
de una precoz alegría.

Y todas las aguas
de todos los arroyos
cantaron en mis venas
aquel día de verano.



Theodore Roethke.


Varios Autores. 15 Poetas Norteamericanos. Editorial Bibliográfica Argentina, 1966. Traducción de Alberto Girri.




miércoles, 14 de junio de 2017

Poesía Norteamericana (100): Kendra Grant Malone:



VÁMONOS A LA CAMA, SÓLO UNA VEZ A LA SEMANA,
TE ABRAZARÉ MUY FUERTE, TE LO PROMETO

bueno,
está claro
que he conseguido
lo que me proponía:
estás
totalmente arruinado
no te diré que
lo siento
y no voy
a marcharme,
a pesar de que yo
solamente esté aquí
cuando quiero




Sitio Web de la Imagen


METE OTRO PALITO EN MI BOTA, POR FAVOR,
MÉTEME MÁS HOJAS DEBAJO DE LA FALDA

ayer
no me sentía
tan atraída por ti pero
a veces
mi cara
enrojecía
y mi coño
se mojaba
cuando desconectaba
de lo que estabas
diciendo y tan solo
escuchaba el tono
y el ritmo de tu
voz y yo
no podía evitar pensar
"sé que
sonidos hace
cuando se corre"
y me pregunté si
tú sabías qué
estaba pasando al final de mis piernas,
ahí donde no alcanzabas
a tocarme
cuando mis orejas
estaban tan rojas
que creí que
sí lo sabías, pero quizás
no te importaba tanto
como
pensaste



Kendra Grant Malone.

Varios Autores. Vomit. Antología de Poesía Joven Norteamericana. El Gaviero Ediciones, julio de 2013. Traducción de Emily Roberts.


Pablo Cerezal: Breve historia del circo (1): Obertura + 1 poema:



OBERTURA


Desamarro la carpa de circo bajo la que intenté representar el espectáculo de mi vida, aquí, en Madrid, durante demasiados años. Recojo el tenderete desastrado de mis alegrías. Desordeno en olvidos el serrín del mobiliario y los recuerdos. Reparto suculenta cena final entre las fieras domadas de mi apatía. Finiquito el salario de miedo al hombre bala, la mujer barbuda, el funámbulo y el domador de leones. Les deseo buena suerte. Este circo cambia de locación, y a ellos les queda lejos. Seguro encontraré interesantes compañeros de tropelías en mi nuevo destino.
            Cochabamba, Bolivia. Allá me espera el circo de la solidaridad. Cual impostado artista errante, hasta allí me desplazo, solo por comprobar si tal solidaridad es cierta o únicamente fútil vocablo con que cumplimentar las abultadas facturas de la conciencia.
                   ¿Familia?, ¿amigos? Si realmente son público fiel estarán dispuestos a abarrotar, de nuevo, cualquier recinto en que decida mostrar mi malabar de duda y mi acrobacia de insatisfacción. Al fin y al cabo, lo importante de trasladar el Circo es ver por cuánto tiempo puede este ofrecer su espectáculo en otras tierras, comprobar si se acomoda a la existencia nómada o debe, por el contrario, establecerse en algún lugar de manera definitiva.






A Vicente Muñoz Álvarez

paseo el perfil
de los Andes
solo,

como ayer,
como siempre,

y recuerdo
que hay alguien
al otro lado
de las cordilleras

esperando
y paseando
solo,

como yo,

como ayer,
como siempre



Pablo Cerezal. Breve historia del circo. Chamán Ediciones, abril de 2017. Del prólogo: Vicente Muñoz Álvarez. De la imagen de cubierta: Sergio Delicado.


martes, 13 de junio de 2017

Poesía Norteamericana (99): Carolyn Forché: Juntemos las tribus (1):



ATARDECER

Me envuelvo en cuero de oveja,
pateo la nieve gruesa  sobre su ruda piel.
Nieve, luz, diurna, fantasmas en mi boca.

Aquí mi eslovaco rostro oval se siente como
carne de ballena en greda, no puedo
tocarme sin dar gritos.
Empuño mi mano eslava y les arrojo
a los pájaros un antiguo idioma olvidado
dormidos en su vuelo, en el hielo crujiente hunden
la cabeza bajo el ala.

Aférrate a los brazos leñosos del roble desnudo.

Así camino, a solas, la vieja patria
medra royendo la campiña.
Es nieve de los Urales esta nieve
hacia lo alto cunde, cenizas, pájaros
congelados quedan como estrellas.







EL MONASTERIO DE LA MONTAÑA,
RODEADO POR ASTAS DE ALCES

Las campanas hienden el hielo, blanco rebaño
pace en las tersas
colinas rojas se alejan
del monasterio.

Diecisiete años de soledad son diecisiete
años. Serenos. Amasar ochenta hogazas de pan
al día, ayudar a las vacas
a parir sus ternerillas.

Los amaneceres se disipan, como capas de cebolla,
lectura cotidiana,
tan pálido el papel
que colma una ventana abierta.

Se perciben las huellas resecas de las aves,
un trozo de cielo entre las cumbres,
la turgencia de las bestias madres.

Cada día, revivido, una cuestión
de fe
que es blanco rebaño que pace
la salvia de la colina no haya ido
aún al matadero.



Carolyn Forché. Juntemos las tribus. Visor Libros, 2017. Traducción de Claribel Alegría y Lillian Levy. Cubierta: Pablo Pino. 

J. L. Pidal Montes: Parabellum en flor (2):







YO ESTARÉ

Ganas de gritar
a los cuatro vientos
la plenitud de tu nombre:
entre los sargazos,
entre arrozales vietnamitas
horadados por los túneles aún
serpenteantes como ofidios viscosos
cavados a mano y sangre por
las guerrillas del Vietcong.

Si alguna vez pasas ante mi puerta
-esa con el perpetuo cartel de Se vende-
mira hacia ella y levanta
tu nívea mano para saludarme.

Yo estaré tras las remendadas cortinas
como siempre, borracho de ruina.
Yo estaré tras los rotos cristales
como siempre, embriagado de dolor.

Yo estaré tras las paredes mohosas
como siempre, seco,
cada vez más enjuto,
trastornado, fiero,
acerado, firme, duro;
enfrentándome un día más a la vida
con balas de sangre y bilis.



J. L. Pidal Montes. Parabellum en flor. Editorial Versos y Reversos, marzo 2017.

lunes, 12 de junio de 2017

Lengua castellana y Literatura. 2 Bachillerato:


No sé si es importante o no que tu nombre aparezca en los libros de texto. En mi caso se podría decir, sin faltar del todo a la verdad, que es, cuando menos, bastante inusual dado que, como es sabido, todos mis libros, hasta la fecha, se han publicado en editoriales independientes, minúsculas en algunos casos, y su autor, yo, no ha recibido tampoco ninguno de esos premios de relumbrón que, prácticamente, te abren sino todas sí muchas puertas. Me pregunto qué pensarían de todo esto mis profesores de lengua y literatura si llegaran a saber que aquel alumno por el que no daban ni cinco céntimos, y con razón he de añadir, se encuentra ahora en un libro de texto de la asignatura que ellos impartían. Lo cierto es que si no llega a ser por Eva Vaz, la poeta de Isla Cristina, que hace unas semanas me lo dijo, yo no me hubiese enterado. Como es natural, me hice con un ejemplar de dicho libro:





Me tomé la molestia de leerlo, hasta llegar a la Unidad 11 y en concreto al epígrafe 3: LAS ÚLTIMAS GENERACIONES DE POETAS, en donde se repasan las distintas tendencias poéticas desde los años 70. Te dejo aquí con estas tendencias y los nombres de los poetas asociados a ellas y que se citan en este libro de texto:

Experimentalismo: José Miguel Ullán.

Culturalismo: Antonio Colinas, Julio Martínez Mesanza, Aurora Luque.

Poesía de la experiencia: Luis Alberto de Cuenca, Miguel D´Ors, Luis García Montero, Luis Muñoz, Carlos Marzal, José Julio Cabanillas, Juan Lamillar, José Antonio Mesa Toré o Felipe Benítez Reyes.

Poesía de la diferencia: Antonio Enrique, José Lupiáñez y Fernando de Villena.

Poesía épica: Julio Martínez Mesanza, Julio Llamazares y Juan Carlos Suñén.

Poesía irracionalista: Juan Carlos Mestre, Blanca Andreu, Fernando Beltrán, Luisa Castro, Amalia Iglesias o Ángel Petisme.

Poesía metafísica o del silencio: Miguel Casado, Esperanza López Parada, Andrés Sánchez Robayna, Álvaro Valverde, Vicente Valero, Olvido García Valdés, Pedro Provencio, Ada Salas, Amparo Carballo Blanco y José Carlos Cataño.

Poesía de la conciencia: Jorge Riechmann, Enrique Falcón, Antonio Méndez Rubio. Dentro de esta tendenca se incluye el realismo sucio: David González, Pablo García Casado o Roger Wolfe... Y debajo de este epígrafe, un poema de Karmelo C. Iribarren...

Y ya.





Julio Ariza Conejero, Ildefonso Coca Mérida, Juan Antonio González Romano, Alberto Ruíz Campos y Mª del Carmen Lachica Aguilera. Lengua castellana y Literatura II. 2 Bachillerato. Algaida Editores (Grupo Anaya), 2016.




viernes, 9 de junio de 2017

Felipe Zapico Alonso: Amoribundia & Bluiscerales (1):



Descubro entre el ruido
la lentitud de tu mirada
y la noche progresa
al compás de Harlem Nocturno
cuando el saxo calla
la lentitud de tu mirada, seguida de tu
hermoso culo
se ahoga
entre los hielos
de mi penúltima copa.






LA BAHÍA DE LAS LIBÉLULAS

Acudí buscando toneladas de arena y conchas
para tapar el enorme hueco que me habita
y a veces me circunda.
Busqué unos opérculos para las grietas más
pequeñas
pero no quedaban.
La argamasa marina fraguó
momentáneamente
y
un silbido del Adriano
me cortó la respiración.
En la Bahía de las Libélulas
me espera una bandada
de ellas
y
se aparean
la
vista
de 
todos
como nosotros ya nunca lo haremos.





Nota de David González: En Amoribundia se recogen "versos cardíacos" pertenecientes a los libros que este mamífero bluisceral lleva perpetrando desde el año 1980. Poemas de diez libros. A saber: Cosas, No tengo nada que decirte (inédito), Litro de versos, Tragos, Balances parciales, El ladrón de peras, Fotomatón, Etimolomías, Muros marcados con tiza y Vados de paso oculto. También contiene poemas inéditos. En resumen: un libro ideal para acercarse a la obra de este tipo que se pasa media vida en la carretera y la otra media subido en escenarios de todo tipo... Pero además, este artefacto, Amoribundia, contiene también Amoribundia Canciones, es decir, 13 temazos del grupo Bluiscerales, formado por Felipe Zapico Alonso (voz), Marcos Cachaldora Rodríguez (guitarras acústicas, guitarras eléctricas, dobro, armónica, coros y percusión) y Gonzalo Ordás Tascón (guitarras acústicas, guitarras eléctricas y melódica)...





REZA TODO LO QUE NO SEPAS

Reza todo lo que no
sepas
escupe al olvido
prepara el abordaje
sintoniza tus sentidos.
Reza lo que no sepas
acaricia el viento
silba en silencio
abraza, a los muertos.
Reza lo que no sepas
aviva el rescoldo
canta entre los dientes
traga saliva, para el
incendio.
Reza lo que no sepas
camina descalzo y loco
sube a la colina
desmaya la madrugada
desmaya la madrugada
reza lo que no sepas
lo que no sepas
lo que no sepas.






Felipe Zapico Alonso. Amoribundia. Versos cardíacos (1980-2017). Desacorde Ediciones, mayo 2017. Foto cubierta: Pako Pimienta. Diseño cubierta A: Sol Kabañas. Diseño cubierta B: Pablo Je Je. Fotografías de solapas: Julia G. Liébana. 


Poesía Norteamericana (98): Tao Lin:



parece seguro que "habrá otros momentos en el futuro en que 
echaré de menos cómo me siento ahora" en cualquier otro 
momento de mi vida

caminaba de noche por un callejón
cuando me sentí "de repente entrando en la cocina"
temo llegar a ver a alguien alguna vez,
que sea "yo" pero muy de lejos,
haciendo algo espantoso
como pintar desnudo
o aagacharse en un rincón, mirando al interior






El PRIMER uso de la palabra "sarcástico" en una novela que
yo conozca es en "buenos días, medianoche" de jean rhys,
publicada en 1939

cuando la gente me ve hacer cosas normales en público
como subirme la cremallera de la sudadera o alcanzar una taza
me siento como un caballo o una vaca en el campo intentando
"aparentar indiferencia"
mientras la gente pasa a mi lado en furgoneta, observándome
desde los asientos de atrás



Tao Lin.

Varios Autores. Vomit. Antología de Poesía Joven Norteamericana. El Gaviero Ediciones, 2013. Traducción de Julio Fuertes.








jueves, 8 de junio de 2017

J. L. Pidal Montes: Parabellum en flor (1):



SERÁ

Parece mentira que a mis 41 tacos,
ella me entienda tan bien
que tan solo tiene diez.

Será que hablamos el mismo idioma:
Que a los dos nos guste tanto leer,
visitar palacios en ruina,
las piedras antiguas.

Será que mi hija,
al final,
me coló con sus ojos de niña
y supo quedarse
con lo mejor de mí.







ESCRIBIDME A LAS TRINCHERAS

No soy un ingenuo
No soy un iluminado.
Y por eso nunca dije
que la vida en las trincheras fuese fácil.

Tan solo te digo a ti enemigo,
con el derecho que me dan para hablar
todos estos años bajo tu lluvia de balas,
que al menos hazlo, y tira a matar.

No sigas apuntando con tu punto de mira
a mis partes no vitales, porque esas heridas,
al final, bien sabes que me acabarán matando.
Pero lo harán entre insoportables sufrimientos baldíos,
y esa diaria sensación de derrota dibujada
a trazos rojos en mis lastimosos vendajes.



J. L. Pidal Montes. Parabelum en flor. Editorial Versos y Reversos, marzo 2017.

Poesía Norteamericana (97): Richard Eberhart:



MEDITACIÓN

Cuando pueda tormar una piedra en la mano
y sentir como el tiempo la vuelve arena y tierra,
y ver crecer en este suelo la raíz de las cosas
que hace brotar entre mis dedos flor y árbol,
seré entonces sabio cual la muerte;
que eso ha hecho la muerte, y ha de hacerlo
conmigo, y ha de echarme su aliento
para cocer mi arcilla cuando yo esté inmóvil.







LABERINTO

Tengo un árbol en mi brazo,
hay dos mastines en mis pies,
la tierra no puede dañarme
y el lago de mis ojos es dulce.

Pero un incendio ha destruido el árbol,
no tengo sangre para los mastines.
¿Por qué la voluntad me hizo una corona
para una mente humana que tiene límites?

¿Quién hizo el árbol? ¿Quién el incendio?
Los mastines volvieron a su dueño.
La tierra mató mi deseo
que brincaba más y más aprisa.

Es el hombre el que lo hizo, el hombre,
quien imaginó la imaginación,
él hizo lo que el hombre es capaz;
él descreó la creación.

No hay árbol en mi brazo,
no tengo mastines en mis pies,
la tierra puede aliviarme y dañarme,
y el lago de mis ojos es un engaño.



Richard Eberhart.

Varios Autores. 15 poetas norteamericanos. Editorial Bibliográfica Argentina, 1966. Traducción de Alberto Girri.


miércoles, 7 de junio de 2017

Joseba Sarrionandia: ¿La poesía ha muerto? (4):



LOS MUERTOS SOMOS GENTE HONRADA

Pero, si queréis, podéis hacerme una visita.
              Mi casa no está lejos de la carretera.
Una vez llegados al pueblo, cualquiera puede
                                     indicaros la dirección.
Si llamáis a la puerta, os abrirá
                                                  mi madre
y os conducirá  por el pasillo hasta mi cuarto
                                                              oscuro.
No os asustéis por las lágrimas que brillan
                             en los ojos de mi madre.
Si yo no estuviera en el cuarto
                                      (en el cuarto vacío),
esperad un poco: seguramente habré salido
                                                a buscaros
para que extraigáis de mi cuerpo
                                          la bala que me mató.







GOROCICA 1937

No eres tú, afortunadamente, quien en mayo de 1937
                                   entró en el caserío de Gorocica
antes de que el sol acabara de desarmar la niebla y halló
                                            desordenada su casa natal.
Él no sabía si iba a encontrar algún familiar, parecía
                                    que no había nadie dentro,
ni siquiera el perro le salió al encuentro con su
                            habitual alegre bienvenida.
La basura abandonada por los milicianos en el soportal,
                    las puertas abiertas de par en par,
la banqueta de la cocina rota, la ceniza desperdigada.
                                                Entró en la cuadra,
y vió que no había ningún animal. En la penumbra,
                                    sintió un ruido y disparó
hacia arriba. Se abrieron tres orificios en el techo de
                                     madera y de uno de ellos
empezó a manar sangre, un chorro fino que le caía
                     sobre el hombro como un hilo rojo,
tibio, silencioso, sin que él supiera de qué
                            o de quién era aquella sangre.



Joseba Sarrionandia. ¿La poesía ha muerto? Pamiela Ediciones, 2016. Edición bilingüe.


Poesía Norteamericana (96): Stanley Kunitz:




Sitio Web de la Imagen



ABRID LAS PUERTAS

Dentro de la ciudad de la ardiente nube,
arrastrando tras de mí mi vida en una bolsa,
merodeo desnudo, flagelado por la negra
tentación de la sangre que se vuelve orgullosa.

Aquí, ante la monumental puerta,
tallada en ella la singular leyenda de mi juventud,
enarbolo el gran hueso de mi muerte,
golpeo entonces una vez más y no golpeo más.

Los goznes gimen: un tropel de formas
hace pedazos mi nombre, arrancado de mí.
Me detengo en el terrible umbral, y veo
el fin y el comienzo, el uno en brazos del otro.



Stanley Kunitz.

Varios Autores. 15 poetas norteamericanos. Editorial Bibliográfica Argentina, 1966. Traducción de Alberto Girri.

martes, 6 de junio de 2017

Fee Reega: Vaya vagabundo que eres:



Hoy es el cumpleaños de Fee Reega. Ayer coincidí con ella en la Vida Alegre y nos sacamos unas fotos. Te dejo con una de ellas y también con otro de los poemas de su a punto de salir libro de poemas y canciones y con el clip de vídeo de Varsovia:





VAYA VAGABUNDO QUE ERES

Vives en la calle, pero me contaste
que hay una chica
que te lava y plancha la ropa, todas las semanas.
Dijiste que es una chica normal,
con un trabajo normal
y que no le interesan ni la música ni el arte.
Estoy segura que te quiere.
Pues yo no te hubiera planchado la ropa.
Vaya vagabuendo que ers, con la ropa limpia y planchada.
Mi ropa siempre está arrugada.
A esta chica que te plancha la ropa,
también a veces le pides que te encierre
con llave y no te deje salir,
cuando intentas dejar alguna droga.
Me la imagino, planchando la ropa en la cocina,
mientras tú, en la habitación de al lado,
pegas gritos, golpeas paredes y deseas morir, o vivir.

Yo no te hubiera planchado la ropa, pero
habría vivido y muerto contigo.


Fee Reega. 








lunes, 5 de junio de 2017

Poesía Norteamericana (95): Carolyn Forché : El país entre nosotros (y 4):







POEMA PARA MAYA

Sumergiendo nuestro pan en latas de aceite
hablamos de la mañana pelando,
abriendo nuestras habitaciones a un momento
de almendras, viento y aceitunas
cuando aún no sabíamos lo que éramos.
Los días en Mallorca eran semejantes:
huellas en los caminos de cabras
desde las camas que habíamos dejado,
por la noche las estrellas se encerraban en la oscuridad.
En ese entonces estábamos aprendiendo
a bailar, tomar nuestra ropa
con los dedos y abrirnos
para sus manos.
La veranera estaba con nosotros.
Por un mes los almendros florecieron,
sus secreciones las delicadas sedas
que quitábamos cuando, roce tras roce,
nos llevaba más cerca de la ventana
donde susurrábamos sí, ahí en los intricados
balcones de aliento, con vista
al resto de nuestras vidas.



Carolyn Forché. El país entre nosotros.Valparaíso Ediciones, marzo de 2016. Traducción de Andrea Rivas.


Jorge García Torrego: Cercanías (y 3):



En tus párpados se pierden los barcos abiertos,
la lluvia salvaje,
el sonido hoguera de la risa.

No es posible descansar en la hamaca de tu latido,
se acercan los indios de tus labios buscando mi cabellera.

Vamos a encontrar el destino de las manos,
jugar ciegos,
respirar el aire del otro,
estirar los minutos juntos diez sabores más allá de la
lengua,
confundir sudor con deshielo.






En la cuerda de tender de tu sonrisa descansan los
pájaros,
aprenden el vértigo de la curva en el peligro de tu falda,
el recuerdo de tu piel gotea tristeza en tus camisetas,
y aterriza en el callejón oscuro de la distancia.

La ventana más oscura de la ciudad enferma de girasoles
cuando TÚ.
En qué escondite de la ciudad empieza el remolino,
tú el mascarón de proa lanzado,
colgando tus bragas al descanso de la tarde,
al despertar del día,
un pacto,
un acuerdo,
con la tristeza  azul de la ciudad,
que no te quita el ojo de encima.



Jorge García Torrego. Cercanías. Ediciones de Baile del Sol, 2016.