Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

martes, 31 de mayo de 2016

Elena Román: Ciudad girándose (1):



EL JUZGADO


Al juzgado va la gente después de pelearse, para que otros se peleen por ellos. Un juez da golpes con la maza como sinónimo de autoridad y se alisa la toga como señal de beneplácito. Los abogados llevan en sus maletines leyes y billetes. Los inculpados estudian baldosas si se habla de ellos. Cuando hay niños en los pasillos, todos dicen apenarse mucho, pero no tanto como los niños, no tanto como los pasillos.




EL CINE

En el cine puedo uno quitarse los zapatos, comer palomitas y dormirse incluso, si es que la película proyectada es de algún director de apellido incompleto condenado a morar rincones oscuros. En el cine los personajes son enormes, y los paisajes y los disparos y las bombas y los teléfonos móviles y los besos son enormes, y siempre se sienta en la primera fila el que más mueve la cabeza. Cuando se termina la historia, continúan las otras.



Elena Román. La ciudad girándose. Ediciones de Baile del Sol, 2015. Ilustración de cubierta: Conchy Franchy.





Víctor Peña Dacosta: Diario de un puretas recién casado (y 3):







NO ME PIDAS LO IMPOSIBLE

No me pidas lo imposible:
porque bajarte la luna,
limpiar tu cueva de dragones,
partirte en dos follando
o amarte con la fuerza de los bares
son hitos al alcance de cualquiera,
promesas que no valen nada.

A mí déjame demostrarte
que, sin dejar de ser un niñito,
me has hecho un hombre, pídeme
gestos de épica cotidiana
y prometo ser tu héroe siempre
que no tenga excesiva resaca.

Pídeme lo posible: que vaya
a las fiestas de tu pueblo
y visite sobrio a tus abuelos,
que baje un poco la música,
que no coma tanto y me pierda
alguna vez algún partido.

Que te baje una comedia romántica
y haga el esfuerzo de empezar a verla.
Dime que te cuente cómo me ha ido
en el curro, que no hable tanto de política
y que deje el móvil mientras comemos.

Pídeme que te pisa que te cases conmigo.

Pídeme que me corra dentro.



Víctor Peña Dacosta. Diario de un puretas recién casado. Ediciones Liliputienses, 2016.

Carlos Álvarez: Seguiremos sembrando (1):







EN EL INTERIOR DE LA BOTELLA

Mira este mapa, amor. Gira la esfera
con tus manos tranquilas donde duermen los besos

penúltimos. Contempla
lo que cuelga en los muros invisibles
de mi cuarto sombrío. No desnudes
tu carne a la caricia sin mirar
más allá de mis ojos donde un sueño naufraga.

No descanses
a mi lado sin antes compartir
un poco de este mar en que me ahogo,
se inunda, zozobramos,
desaparecen sin tocar un mísero
madero tantas vidas. Mira al fondo
la carta marinera, el manuscrito
que encierra el interior de la botella
con su grito de espanto. No me rindas
tu belleza dormida. No te entregues
a mí sin que en tus ojos el reposo
se nuble.

No te entregues, amor, si no es al llanto.
No llores, amor mío, coge un arma.



Carlos Álvarez. Seguiremos sembrando. Bartleby Editores, 2016. Del prólogo: José Luis Esparcia. De la fotografía de portada: Pepo Paz Saz.


lunes, 30 de mayo de 2016

Pilar Gorricho del Castillo: La hiedra del perdón (y 3):






LUMEN CIEGA

No sé qué pasa por tu cabeza
cuando la sangre, toda vertida en lo previsible,
mira hacia las líneas continuas de la madera.
No sé qué ha sido de tus sueños despistados
ni a qué dios adoras, inaccesible y redimido.

Asisto impasible a esta ausencia provocada,
a tus silencios espartanos de sombra olvidadiza.

Lo reconozco:
nunca me he molestado
en conocer la cotidiana fragancia de tus dolores.
Yo paso por tu vida, como una abeja 
frugal, orgullosa de su estival idilio con las flores,
pero también impertinente y machacona.
Y me apartas de un manotazo de tus instantes luminosos
temerosamente ciego al espanto del picotazo.
Tal vez llegue a ti,
hasta el perfume de tus pétalos,
carcomida por el terror
a que no quede ni una pizca de miel
para mí allá dentro.



Pilar Gorricho del Castillo. La hiedra del perdón. Ediciones Torremozas, 2016.


Iván Rafael: Monótonos golpes de estado (y 3):







LO LLAMAN TARIMA

Lo llaman tarima
y no lo es.

Es un pavimento laminado
de fibras prensadas y melamina
imitación a madera.

Lo llaman tarima
y no lo es.

Ten cuidado con las palabras
que colocan
por donde pisas.



Iván Rafael. Monótonos golpes de estado. Amargord Ediciones, 2015.


sábado, 28 de mayo de 2016

Geoff Dyer: Pero hermoso:



Insistía en que sus acompañantes tocaran su música a su gusto, pero no dependía de ellos como si lo hacía Mingus. Se trataba siempre de Monk y el piano, de eso iba su música. Lo bien que se supieran su música le importaba más que si eran buenos solistas. Para él su música era tan natural que la idea de que a alguien le planteara problemas interpretarla le desconcertaba. A menos que pretendiera ir más allá de las posibilidades físicas del instrumento, daba por sentado que sus acompañantes sabrían tocar cualquier cosa que les pidiera.




Acuna el saxo en los brazos. Lo coloca en posición vertical, nota cómo las llaves suenan contra los botones del uniforme carcelario. La sombra se ha acercado a medio metro de él y Art deja la solana para cobijarse al fresco. Después de unas cuantas escalas, comienza tocar una melodía sencilla, que conoce bien, algo con lo que ir haciéndose al instrumento, acostumbrándose a la boquilla, recuperando dignación. Toca despacio. Un par de tipos chasquean los dedos; ve un pie que se mueve ligeramente en el patio luminoso.



Geoff Dyer. Pero hermoso. Penguin Random House, tercera edición, junio de 2014. Traducción de Cruz Rodríguez Luis.


jueves, 26 de mayo de 2016

Víctor Peña Dacosta: Diario de un puretas recién casado (2):







DIARIO DE UN PURETAS RECIÉN CANSADO

Me levanto como cuando estaba
soltero: empalmado pero jodido
de la nariz y la vida, cansado
de mi cuerpo y la lucha diaria
con los niños y la almohada.

Los sueños cumplidos se acumulan
sobre los pliegues de las sábanas.

Me levanto y me hago unas tostadas,
y después me pongo la ropa
que mi mujer me dejó sacada anoche
para evitarme otro ridículo. Y salgo
a enfrentarme a la calle y al destino
como un ulises con dudas aparcando.

Dispuesto a comerme el mundo a bostezos.

Vuelvo de trabajar y comoo algo,
me encierro en mi estudio y no me corro
porque mi mujer quiere todo mi semen
y yo no puedo decepcionarla.
Los planes quinquenales designan
que ha terminado el tiempo de barbecho.

Esto es amor, un sacrificio conjunto
en pos de un bien mayor.

Como el comunismo.

Pero con ciertas garantías de éxito.

Incluso en los tiempos que corren.



Víctor Peña Dacosta. Diario de un puretas recién casado. Ediciones Liliputienses, 2016.


Iván Rafael: Monótonos golpes de estado (2):


ÍBAMOS

Íbamos con las crines tan al aire.
Íbamos con el trote tan al viento.

Íbamos relinchando vendavales
y con el tranco en torbellino.

Íbamos
sin querer escuchar la música

sin saber nada
del tiovivo.






SUS BOTINES

No podíamos ni imaginar
a dónde llevaba su camino.

No podíamos sospechar
a dónde nos guiaban sus pasos.

Pero una cosa sí sabíamos:

sus botines
los fabrican niños descalzos.



Iván Rafael. Monótonos golpes de estado. Amargord Ediciones, 2015.

Isla Correyero: Hoz en la espalda (y 3):







NUNCA ME PUDE IMAGINAR        (Mujer 2)

Nunca me pude imaginar
un pozo tan hondo de tristeza

Así cada vez que miro al cielo
los árboles la vida / un fogonazo
de dolor me cruza
toda el alma / todo es tinieblas
todo es abstracta sensación
de angustia / todo se vuelve
al recuerdo más amargo de lo que viví

Como una muerte
se me viene encima / ciegamente
estoy en una tumba
no puedo imaginar sensación
más aguda de fracaso / Mi corazón da latidos
como una maza enorme contra otra maza enorme

Y
de pronto / del cerebro
me quito esa agonía
vuelvo a mirar los árboles
el cielo / la vida

que me queda.



Isla Correyero. Hoz en la espalda. Huerga & Fierro Editores, 2015.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Pilar Gorricho del Castillo: La hiedra del perdón (2):






MANOS DE ESPIGAS

Tus manos tiemblan
como las espigas
envueltas en vientos, soberbias
y altivas mostrando su hegemonía
sobre las zarzas.
La piel de las primaveras siempre esconde algo.
Entre la geometría de sus venas,
una sonrisa quinceañera
a lomos de la mirada deslizable
del primer deseo parecen decir: ámame.
Como el motor de su primer seiscientos
o el martillo atormentado ante la podredumbre
de la materia, así bambolean el soliloquio.
Sus manos tiemblan como si fuesen corazones
desprendidos de una gayola,
entre fascinadas y temerosas
por la inmediatez
del reposo.



Pilar Gorricho del Castillo. La hiedra del perdón. Ediciones Torremozas, 2016.




Víctor Peña Dacosta: Diario de un puretas recién casado (1):







PÁLIDO REFLEJO

Arthur Rimbaud a los diecinueve años
dicen que dejó todo: a su familia,
su chulapo, su condición y cuarto
de poeta y partió a África rumbo
a dedicarse al contrabando de armas.

Pero de una manera funcionaria,
mucho menos peligrosa y romántica
de lo que hemos preferido creer.

Nunca dejó de escribir, digan
lo que digan sus despistados fans.

Yo a los veintinueve tomé todo:
fijé la fecha de boda con mi amada,
aprobé las oposiciones de Secundaria,
accedí a albergar, siquiera por un rato,
la idea de tener un hijo y comencé el pago
mensual con mis impuestos del contrabando
de armas de mi Gobierno democrático
a regímenes dictatoriales poco escandalosa,
al menos mediáticamente hablando.

No fui un esposo infernal ni un virgen de mente,
no perdí la pierna ni moría los treintaisiete.

Pero hay muchas formas de ser un maldito.



Víctor Peña Dacosta. Diario de un puretas recién casado. Ediciones Liliputienses, 2016. 




Iván Rafael: Monótonos golpes de estado (1):



FE DE ERRATAS

Donde dice
que la mano es invisible
debe decir
que la mano estaba escondida.






REENCUENTRO

Con el ruido del agua contra el plato de ducha
te desperté
pero yo no estaba en el cuarto de baño.

Luego desayunamos juntos tú sola
y nos despedimos con un beso
que le diste a nadie.

Te llamé como siempre por teléfono desde el trabajo
incluso hablamos un rato y,
sin embargo,
aquel día no pasé pr la oficina.

Cuando volví a casa la niña preguntó
si hoy
llegaría tarde.

Nos sentamos a cenar
y mi silla quedó vacía igual que el sillón
desde el que estuvimos viendo la tele.

Mientras me lavo los dientes
tú vuelves a la cama dónde quizá
me encuentres.

Aún sigo allí
con mi pecho desnudo
sobre tu espalda.



Iván Rafael. Monótonos golpes de estado. Amargord Ediciones, 2015. Diseño de portada: Raúl Gálvez.


martes, 24 de mayo de 2016

Isla Correyero: Hoz en la espalda (2):







TRES AÑOS        (Mujer 3)

Tres años me pasé esperando llegaras por la noche
o que los perros con su olfato fino te olieran
2 kilómetros antes para hacer la espera
más corta un soplo menos
sin embargo cada día de los tres años malditos
fuiste agregando unos cuartos de hora más y más
hasta que un día nos vimos mi hijo y yo esperando
a las 2 las 3 de la mañana

Al principio decías que era el tráfico luego que
los clientes muy pesados
después tus compañeros que te requerían para
tomar algo joder despuñes de tanto stress

luego no sé que vino luego qué disculpas cada día
era una excusa nueva retorcida

la compra la farmacia un recado de éste el recado
de aquel cosita en el Molar la venta en Pedrezuela
las 15 o 17 cervezas de los más resignados solterones
del pueblo que te fueron echando el guante
y tú a ellos con tus
furgonetas vendidas creyendo que estabas ganando
el paraíso de estos montes de enebros

Aquí en la casa estábamos nosotros esperándote
generosamente / dignos

confiados.



Isla Correyero. Hoz en la espalda. Huerga & Fierro Editores, 2015.


Cesare Zavattini: Cobijarme en una palabra (y 3):



¡BASTA!

En verano y en invierno
se me veía siempre en las manifestaciones
bajo pancartas que gritaban ¡basta!
cogido del brazo de hombres y mujeres
de todas las edades, sin preguntarles
su nombre, caminábamos.





ARIÉ

¿Qué hacía yo el día que murió Arié?
Tenía veinte años.
Era albañil, anarquista
y bueno como el pan.
Desde que aquéllos mandaban
vivía escondido en el bosque.
Ellos esperaban.
Una mañana se arriesgó a bajar
al pueblo a ver a su madre.
Pero lo vieron a él,
eran cuatro, le dispararon
y lo dejaron contra la pared
seco, como un murciélago.



Cesare Zavattini. Cobijarme en una palabra. Bartleby Editores, 2016.

Traducción de Juan Vicente Piqueras.


Pilar Gorricho del Castillo: La hiedra del perdón (1):





INSATISFACCIÓN

Nunca tendremos suficiente.
Hay un árbol por cada tristeza
arrojando su quietud en medio de esta nada.
Ellos no piden panes;
no es de tierra y su avaricia
la virulencia de las cadenas.
No está hecha la vida de preguntas
cuando la respuesta oculta la náusea.
El árbol, ese sí que existe,
con su ejército de hormigas
rogándole salvoconducto
para, un invierno más,
hacer de la corteza razón para ocultarse.
Así, como quien vive.
Para hacer del verano
desatento abismo de burla
donde todo cabe;
así como si morir fuese tan fácil.



Pilar Gorricho del Castillo. La hiedra del perdón. Ediciones Torremozas, abril 2016. Prólogo: María Luisa Mora Alameda. Ilustración de cubierta: Cecilio Barragán Bravo.


lunes, 23 de mayo de 2016

Cesare Zavattini: Cobijarme en una palabra (2):








¡BAH!

Antes de las buenas noches
nos damos un paseo
por las calles desiertas.
Parecemos la ronda.
Bajo las ventanas cerradas
hablamos en voz baja de mujeres,
¿estarán dentro soñando o dejándose
follar por los mierdas de sus maridos?
Cuando nos paramos a mear en la Zamiola
se oye el chorro caer sobre la tierra
y nuestro unánime ¡bah!



Cesare Zavattini. Cobijarme en una palabra. Bartleby Editores, 2016.

Traducción de Juan Vicente Piqueras.



Nacho Buzón: Alehop (y 3):







ALEHOP

el verso salió disparado de
mi chistera

hizo un triple mortal contra corriente y
cayó sobre mi folio en blanco
de forma poco académica

mientras los jueces deliberaban
el público ya le había puesto
nota a la atrevida
pirueta



Nacho Buzón. Alehop. Ediciones de Baile del Sol, 2012.



Isla Correyero: Hoz en la espalda (1):







NO SÉ CÓMO        (Mujer 3)

No sé cómo voy a vivir así sin ti sin tu
amor o lo que fuese que manifestaras

No sé qué voy a hacer ahora con la vida si no
te voy a ver bajo la lluvia ni hablarte desde

mi corazón al tuyo / emparedados

sin secreto o con él / esos consoladores

secretos de las miniaturas o los altos
secretos del silencio que amamos olvidamos y perdimos

Tú ayudaste a morir mi gran grandeza y yo por
levantarte del suelo te di lo más hermoso
que tuvimos:
el cielo

de la tierra

La Poesía.



Isla Correyero. Hoz en la espalda. Huerga & Fierro Editores, 2015.


domingo, 22 de mayo de 2016

Nacho Buzon: Alehop (2):



PARADOJA

sé de uno que
tomó el camino equivocado

y acertó






K.O.

tiró la toalla
en el octavo asalto
y no tuvo con qué secarse
tras la ducha

se fue a casa abatido y
mojado

su chica se largó con su agente
y los periódicos le atizaron
hasta dejarlo k.o.

el ring ring del teléfono
se lo recuerda cada día



Nacho Buzón. Alehop. Ediciones de Baile del Sol, 2012.




Cesare Zavattini: Cobijarme en una palabra (1):







SI ALGUIEN PASA DE NOCHE POR MI PUEBLO

Si alguien pasa de noche por mi pueblo
puede pensar que están lejos de todo, en otro mundo.
Nadie imaginaría en medio de este silencio
que a diez de los que habitaban estas casas,
tan jóvenes que todavía viven
sus padres y sus madres,
los colgaron
pocos días antes de que llegara la paz.



Cesare Zavattini. Cobijarme en una palabra. Bartleby Editores, 2016. Del prólogo y la traducción: Juan Vicente Piqueras. Del epílogo: Alonso Ibarrola. De la imagen de portada: Cristina Morano. De la revisión de los textos en italiano y luzzarese: Juan Carlos Reche.


Luis Pastor: De un tiempo de cerezas (y 3):







MAR DE PLATA

Que hablen las arrugas de mi frente,
los surcos de mi cara,
los montes de mis ojos,
las calles de mis mapas,
los besos de mi boca,
el sol de mis espaldas,
la luz de mi sonrisa,
el río de mis lágrimas.

Que hablen las canciones que no hice,
las noches sin guitarra,
la aurora en mis pupilas,
la arena en mi garganta,
ceniza en los cabellos,
mar de plata.


Luis Pastor. De un tiempo de cerezas. Bartleby Editores, 2016.




jueves, 19 de mayo de 2016

Luis Pastor: De un tiempo de cerezas (2):







SE AGITA EL MAR

Se agita el mar, también las olas,
ha volcado la barca del amor.
Llegué a tu isla, soy primavera,
soy la esperanza y la pasión.

Se agita el mar de tempestades,
ha varado la barca del amor.
Donde se pierden dos soledades
nace otra vida y otra canción.



Luis Pastor. De un tiempo de cerezas. Bartleby Editores, 2016.


martes, 17 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (65): Jarkko Laine:







La vida es un cuarto de alquiler,
la única propiedad: los libros de la estantería;
huyen los pensamientos que uno quisiera ver de vuelta
y cuando regresan muestran dolorosas arrugas.
Un sueño en el cual sólo se despierta de otro sueño.



Jarkko Laine.

Varios Autores. Poesía finlandesa actual. Icaria Editorial, 1993.

Traducción de Jarkko Sirén y Juana ruiz.



lunes, 16 de mayo de 2016

Nacho Buzón: Alehop (1):


A DÓNDE SI NO

el futuro era ese viejo que de niño te decía:

llegarás a mí.






RAZÓN DE PESO

no me gusta meterme
en la vida de los demás
porque entre otras
cosas
no quepo



Nacho Buzón. Alehop. Ediciones de Baile del Sol, 2012. 



Poesía Nórdica (64): Marta Tikkanen (y 2):






En cámara lenta
levantas la mano
que vas a descargar sobre mó

hay tiempo de que pasen muchas cosas
por mi cerebro
antes de que tu mano
llegue hasta mí

pienso
en todas las mujeres
que en todas las épocas
han vivido este instante
el instante que precede al golpe de la mano

el miedo
me paraliza
impidiéndome
soltarme
morder dar patadas huir
no puedo abrir la boca
no grito

la sensación
de verse desamparada
sin remedio
sin posibilidades
no tener fuerzas para nada
no poder controlar lo que pasa
no poder hacer nada
no poder hacer nada

y finalmente
lo increíble en eso
que ahora se cierne sobre nosotros
es algo inimaginable
no ocurrirá
no puede pasar


no puedes pegarme
a mí

Antes de que tu mano
me alcance
ya lo sé:
esto no se abate sobre nosotros
por falta de amor
sino por la desesperación del amor
sin embargo
es difícil de entender
imposible de olvidar



Marta Tikkanen.

Varios Autores. Afinidades efectivas. Libros del Innombrable, 2002.

Traducción de Francisco J. Uriz.


Luis Pastor: De un tiempo de cerezas (1):







ÁRBOL CAÍDO

Soy un árbol caído
a la orilla de tu río.

Un hongo
conquistó mi estatura,
secó mi alma
y abrazó mi ternura.

Mis ramas cobijaron
muchos cantos.

Fui brisa, sombra, viento
y tempestad.
Fui mar
en los otoños de tu edad.



Luis Pastor. De un tiempo de cerezas. Bartleby Editores, 2016. Selección de poemas y prólogo de José Manel Díaz. De la imagen de portada: Xoan Abeleira.







sábado, 14 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (63): Marta Tikkanen (1):



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TE QUIERO...

Te quiero tan desmedidamente
dijiste
nadie ha podido amar nunca como yo.
He construido una pirámide con mi amor
dijiste
te he colocado sobre un pedestal
muy por encima de las nubes
Esta es la historia de amor del siglo
dijiste
existirá para siempre
será admirada durante toda la eternidad
dijiste

A mí me fue difícil dormir
las primeras setecientas cincuenta noches
después de haber comprendido
lo desmedidamente que tú amas
tu amor



Marta Tikkanen.

Varios Autores. Quince poetas finlandeses. Los libros de la Frontera, 1986.

Traducción de Francisco J. Uriz.


Poesía Nórdica (62): Agneta Ara:




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SI LA LIBERTAD

Si la libertad no es posible
no hemos existido nunca

Si la libertad no es nuestra
no hay posibilidad alguna

A través de días negros como un sol
te doy los caminos de las noches
A través de las noches que resplandecen de silencio
caemos uno en otro como la luz

nuestras manos recordarán mañana



Agneta Ara.

Varios Autores. Quince poetas finlandeses. Ediciones de la Frontera, 1986.

Traducción de Francisco J. Uriz.


viernes, 13 de mayo de 2016

Sacavera Sound 2016:


Este es el cartel del Sacavera Sound 2016, que da comienzo esta misma tarde en Pola de Siero, a unos 18 minutos en coche desde Xixón:





Mañana, Sábado:


21:00, Llar el Mataderu: SEGUNDA GRAN VERBENA POÉTIKA amenizada por Toli Morilla y David González, Mapu y Ricky Roga, Andrea Wolf y el Tapicorniu, Gsus Bonilla, Ana Perez Cañamares y Timba Poétika Classics.

23:30, Afterverbena Judá Rockbar: Les Barbares Barbus

DOMINGU 15

Dende les 13:30, terracina'l llar: Melandru, xinta popular y ROMERÍA TECHNO hasta l'atapecer.

Banda Sonora Oficiosa Sacavera: COLMENA




Y teniendo en cuenta que en Asturias presumimos de hospitalidad, este cuaderno de bitácora da esta tarde hospitalidad a dos poetas, grandes poetas por cierto, a los que tendremos el gustazo de escuchar mañana sábado, por lo que ahí os dejo con un poema de Ana y otro de Gsús Bonilla:



LOS ALUDIDOS

Mi vida no es un comentario a la tuya.
Nada de lo que hago es un ejemplo
una nota a pie de página en tu libro.

Así que no me uses para mortificarte
y evita las comparaciones baratas.

Yo sólo me mido con viejos sueños
y con alguna obsesión que persiste.
Todo lo que he logrado tiene su cruz
y te recuerdo que no hay cuchillo
que parta por el canto una moneda.


Ana Pérez Cañamares en Alfabeto de cicatrices (Ediciones de Baile del Sol, 2010).



LA RUEDA

Pinto de negro
la llanta de un carro viejo.

Restauro el giro        la circunferencia

la vuelta que da la vida.


Gsús Bonilla en Viga (Ediciones Liliputienses, 2015).




Poesía Nórdica (61): Tom Sandell:







EL SOL

Está saliendo el sol de entre las nubes.
Desde la inmensa distancia
sigue acertándonos justo en plena diana.
Recién salidos de la cueva en cuyas paredes
hemos grabado nuestras imágenes terrenales
nos detenemos a escuchar
el latido de nuestro corazón, perforado
por la belleza y el dolor de todo lo que vive.



Tom Sandell.

Varios Autores. Quince poetas finlandeses. Los libros de la Frontera, 1986.

Traducción de Francisco J. Uriz. 


Hunter S. Thompson: La maldición de Lono (y 3):




Incluso entonces, preguntar puede ser peligroso. Estos tipos son marineros profesionales, pescadores, patronos, y se toman muy en serio a sí mismos. Las palabras "macho" y "fascista" cobran un sentido completamente nuevo cuando ya no se ve la costa. No hay nada que vuelva nazi a un hombre tan deprisa como un puñado de ignorantes en su barco, por mucho que hayan pagado. Casi es una ley del mar entre los capitanes de estos pesqueros: que "los clientes" se dejarán llevar por el pánico y lo harán todo mal en cuanto surja el menor problema. Así que juegan fuerte. Cobrar el seguro es bastante difícil cuando has perdido a unos cuantos clientes en una zona de diez kilómetros de profundidad.



Hunter S. Thompson. La maldición de Lono. Editorial Sexto Piso, 2016.

Traducción de Jesús Gómez Gutiérrez.


jueves, 12 de mayo de 2016

Ana Pérez Cañamares: Ley de conservación del momento (y 5):


COMO a los árboles les va creciendo la sombra, a nosotros nos crece el pasado.

*

MADURAR es parecerse cada vez más a uno mismo.






TODAS las ruinas son sagradas porque alguien un día las llamó hogar.

*

EL viaje de la vida siempre es de vuelta.



Ana Pérez Cañamares. Ley de conservación del momento. La Isla de Siltolá, 2016.



Poesía Nórdica (60): Arto Melleri:







LA SURA DE LA SOMBRA

El que no posee
una sombra en su interior
una Sombra a la que uno pueda retirarse
de la multitud humana
una Sombra, una penumbra, un manantial secreto
que murmure pacíficamente
un Manantial cuyas aguas curen
la fiebre del alma

se encuentra desamparado en el desierto,
cegado por el sol.
condenado a creer
en todo espejismo
y la arena del desierto cambia
constantemente de forma,
la ciudad, desaparecida del mapa.
seguirá igual de alejada

El que no posee
una sombra en su interior
una Sombra, una penumbra, un manantial secreto
un Manantial cuyas aguas curen
la fiebre del alma

Desgraciado aquel que no tiene una Sombra en su interior.



Arto Melleri. 

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.



Hunter S. Thompson: La maldición de Lono (2):



Durante una de esas discusiones, el rey Lono golpeó a su reina con tanta violencia que la mató sin querer. El fallecimiento de Kaikilani lo sumió en una desesperación tan profunda que abandonó sus responsabilidades regias y se dedicó a vagar por las islas, organizando una serie de combates de boxeo y lucha libre en los que se enfrentó a todos los participantes. Por lo visto, se cansó pronto y se retiró sin haber perdido nunca, más o menos a finales del siglo VIII o IX. Luego, aún aburrido y desconsolado, se marchó en una canoa mágica para visitar "las tierras extranjeras", de las que volvería, según prometió, en el momento adecuado.




Yo lo miré a los ojos, sacudí la cabeza y volví al puente para sacar una barra. Era la primera vez que el capitán Steve probaba la mescalina, y me di cuenta de que le estaba llegando al cerebro. Por la confusión de sus ojos, supe que no se acordaba de que se había llevado nuestro último frasco de estimulantes cuando se lanzó al agua con la bombona de oxígeno para asegurar la cuerda del ancla, que ató a una piedra del fondo, a más de veinte metros de profundidad. Se lo había metido en el bolsillo del bañador, y yo se lo quité cuando volvió al barco y me bebí la mitad de la amarga y salada mezcla de un trago. Ackerman, que comprendióo de inmediato la naturaleza de la tragedia, se bebio el resto.



Hunter S. Thompson. La maldición de Lono. Editorial Sexto Piso, 2016.

Traducción de Jesús Gómez Gutiérrez.



miércoles, 11 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (59): Kai Nieminen:




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    FUGA

    tratar de alcanzar lo que huye
    inventarle nombres
    andar a tientas en el caos, tratar de
    entender, en vano

                         ¿qué tiene pues de malo el caos?

Desaparezco en la realidad que, como siempre, se abre ante mí sin fondo, e inmendiatamente llena el vacío que las ideas han creado en la mente.


    Los árboles dejan de ser signos,
    el paisaje de ser paisaje:
                  sólo es presencia
    Los pájaros hablan a los pájaros, no a mí
    la nieve deja de ser la luz del invierno,
                  es sólo nieve, fría, blanca
    y existe: lo que existe, existe,
                  no significa nada, no tiene intención alguna


todo se detiene y comienza al mismo tiempo
yo desaparezco y regreso inmediatamente
     desaparecido en la presencia de todo

las palabras cesan:
      cuando intento decir algo
                empiezo a hablar de lo que cesa,
                de la desaparición


cuando finalmente me encuentro en mi piel, en la conciencia y en la
mente, me hago hombre, comienzo a buscar a tientas palabras
      como la escritura de los árboles, el canto del tordo
                la luz de la nieve
y con ayuda de la palabras trato de recordar cómo es

       las palabras llegan cuando comienza el tiempo



Kai Nieminen.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.




    

Ana Pérez Cañamares: Ley de conservación del momento (4):


MI voto no legitima el sistema; voto en defensa propia.

*

EN un mundo al revés, todo es olor a pies.






ESTUVIERON ganadas desde siempre las guerras que se libran por amor.

*

COMO la mala hierba, la rebeldía siempre germina entre adoquines.



Ana Pérez Cañamares. Ley de conservación del momento. La Isla de Siltolá, 2016.




Poesía Nórdica (58): Tua Forsstrom:







Equipamos a los caballos con
lo que nos falta: lealtad y
coraje. Los amamos por su
lealtad y coraje. Es noviembre,
viento suave en la cara, breves y fríos
chaparrones caen de las copas
de los árboles. A los caballos los asusta su
imaginación. A los caballos los asusta
cualquier cosa y se escapan.
La naturaleza no derrocha: la naturaleza sigue
leyes estrictamente económicas. Los árboles
permanecen en la niebla, inmóviles.
Algo se ha transformado lentamente, lo
sé: lo que recuerdo
no regresa nunca



Tua Forsstrom.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.


lunes, 9 de mayo de 2016

Ana Pérez Cañamares: Ley de conservación del momento (3):


HAY que escribir con la entrega del niño que levanta una civilización con sus muñecos.

*

LA poesía es la trinchera donde cavamos flores.

*

LA poesía consiste en ensalzar el yo hasta que se convierte en un nosotros.





LECTOR, deja el poema mejor de lo que lo encontraste.

*

El poema es una rendición de cuentas ante uno mismo.

*

CULTURA y oficial son palabras que se anulan.


Ana Pérez Cañamares. Ley de conservación del momento. La Isla de Siltolá, 2016.





Poesía Nórdica (57): Caj Westerberg:


Se compra y se vende
se vende y se compra
nuestra propia vida.
Vaya, vaya.
Bien cara es
y se vende barata.



Sitio Web de la Imagen


A ella le encantaría
que yo
segase la hierba del jardín.
Y yo que adoro
la hierba salvaje.
Como la adoran las serpientes.



Caj Westerberg.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.



Poesía Nórdica (56): Pentti Saaritsa:





Miro de lejos a los héroes,
al heroísmo
De los cerebros esperamos una tempestad

Vivmoos una época inquietante
en la que los que ven claro
no dicen palabra

Ando por los rincones, busco a mis enemigos
¿y quiénes podrían ser?
Soy demasiado dócil.
Los enemigos están ya tan cerca
que es difícil escribir una palabra sin ofenderlos.


Pentti Saaritsa.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.



domingo, 8 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (55): Rolf Norgren:


QUÉ PENSAR DE LA POESÍA, I

La opresión se recrudece
y los gritos son silenciados. Eso pasa.
El país sigue desarrollándose de acuerdo con sus condiciones.
La poesía lo acompaña.

La poesía deviene una manera de callar,
o transforma el país.






QUÉ PENSAR DE LA POESÍA, II

La poesía persigue a los que huyen.
Pero el camino de los que huyen está tan lleno de un anhelo
de árboles en flor y de intentos de echar raíces
en una soledad
que cada poema sobre la confraternidad se convierte en algo feo,
un golpe en la cara,
una burla,
un desprecio
y un poner contra la pared.

La poesía persigue a los que huyen.
Los que huyen saben que van a ser apresados
y fusilados por conciencia
y que van a ser obligados a abrir
los sótanos
y que los desvanes serán registrados
hasta que toda desesperación se desmorone
y sea dominada.

No es un juego.
La poesía no es algo con que callar.



Rolf Nordgren.

Varios Autores. Quince poetas finlandeses. Los Libros de la Frontera, 1986.

Traducción de Francisco J. Uriz.


Ana Pérez Cañamares: Ley de conservación del momento (2):


SIN expulsión mediante, no hay quien abandone un paraíso.

*

Tan pronto como le doy la espalda al mar, comienza mi exilio.





LA niebla convierte el paisaje en japonés.

*

MÁS vale pájaro volando que ciento en la mano.



Ana Pérez Cañamares. Ley de conservación del momento. La isla de Siltolá, 2016.


Poesía Nórdica (54): Sirkka Turkka (y 2):






Tus pies, de los que nunca se sabe
     a dónde se dirigen.
Tus mejillas, sujetadas por la sonrisa.
     Tus ojos rotos.
El llanto sobreviene sin remedio, la lluvia
      viene como la enfermedad, como la guerra de invierno.
El llanto, que se llora a sí mismo
      en un acto absurdo, porque
         no sabe vivir.
Como esta enfermedad, que no conoce la muerte.
      Pero cuando la lluvia ¿no lo sabías?
         cubría tus ojos
             yo te amaba.


Sirkka Turkka.

Varios Autores. Poesía finlandesa actual. Icaria Editorial, 1993.

Traducción de Juana Ruiz & Jarkko Sirén.


lunes, 2 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (53): Sirkka Turkka (1):





Para mí tú eres una cuestión de eternidad.
                    No soy yo a quien amas,
amas a tu nuevo chaquetón verde
                    sobre el que duermes.
          El gallo duerme en la percha de sombreros del vestíbulo.
Te veo marcharte, la manera en que tu espalda se va alejando
          hasta que el chaquetón y tú os perdéis totalmente de vista:
                     te he visto marcharte tantas veces...
          Tengo ese conocimiento, esa especie de talento,
                     uno no lo puede aprender, a uno no lo dejan
           introducirse en él y se si se encuentra allí dentro,
                     uno no puede escaparse.
           Pero tú siempre regresas.
           Y yo te observo y, cogiéndo por la cola un arenque crudo le doy
vueltas como al martillo de lanzamiento,
            y lo coloco en órbita.
                      Aterriza con precisión junto al gato blanco,
            el que camina con la cabeza ladeada,
con ojos apenados, al margen de todos los otros.
            El que tiene una herida en el alma,
                       tal vez una cuestión de eternidad.



Sirkka Turkka.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1998.

Traduccion de Francisco J. Uriz.



domingo, 1 de mayo de 2016

Poesía Nórdica (52): Claes Andersson (y 4):


En esta antología, del año 2004, en la que tengo el gusto de participar con unos poemas, y que no es de Poesía Nórdica, comparto páginas, curiosamente, con Claes Andersson.






Hay un camino que nadie ha andado 
      antes que tú.
Tal vez sea el tuyo.
Si lo encuentras, es el tuyo.
No existe pero se crea cuando
      lo andas.
Cuando te das la vuelta ya ha desaparecido.
Nadie sabe cómo has llegado hasta aquí, tú
      el que menos.



Claes Andersson.

Varios Autores. Poemas para cruzar el desierto. Línea de Fuego, mayo 2004.