Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 29 de septiembre de 2016

Voces Nuevas: (XXVII, Selección) (5): Adriana Gordillo:







LA SOMBRA


Se vistió de cenizas bajo el sol oscuro
Se despidió de la luz
y tomó al ángel de la noche bajo sus alas
melancólicas

Lo ató al mascarón de proa
de un barco fantasmas
macerado por clavos enfermos

Se despidió de la luz
y tomó su vida con delicadeza
dejando atrás
al olvido 
su nombre



Adriana Gordillo.

Varios Autores. Voces Nuevas (Selección XXVII). Ediciones Torrremozas, mayo 2014.




Poesía Nórdica (118): Rolf Zandén:





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Sentirse como la mariposa
que vuela ligera
en la nave de los vientos
ligera como la percepción
del verano

escribir sin peso allá fuera
entre las olas limpias
en la hierba
allí es todo inconsciente
inconsciente de los próximos
paisajes congelados
allí se cierra la ventana



Rolf Zandén.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Poesía Nórdica (117): Anneli M. Wahlberg:





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RESISTENCIA

Por lo que sé, nunca has estado enfermo.
Por lo que sé, nunca te has lesionado en serio.
Por lo que sé, vas a vivir mil años más.
Por lo que sé, podrías cambiar el mundo.

No lo quieres. La vida. Sácate eso de encima.
Relacionarte. Tal vez te es difícil.
Como una forma de dislexia.
¿Y qué es lo que hace que la misma incapacidad fuese
mi prisión?
¿Qué es lo que hizo que tenga que afectarme a mí
o tal vez a partir de mí?

Tú pones una almohada sobre tu deseo.
Das patadas salvajes en primer lugar,
para obtener aire
y tú obtienes un gran golpe en el diafragma
donde te afecta.
Te presionas fuerte,
mueves las manos
de la mitad de la almohada a sus lados
para evitar que salga el aire.

Tú último ahogo
presionas tus brazos hacia atrás contra las alas.
Casi se quiebra. Casi.

Así, se convierte inmóvil. Como una preocupación,
se instala y se congela en su forma.
Retiras silencioso y con cuidado la almohada,
la incapacidad de comprender.
La lucha ha terminado.
Tú ganaste, ¿verdad? Yo no siento más,
tu deseo.



Anneli M. Wahlberg.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.

Voces Nuevas (XXVII Selección) (4): Ana Gómez Pérez-Nievas:







ATAJOS

Tu tarde y la mía que fuera
de azul postizo.
De sábado sobrio y funeral de verano.

Tu tarde y la mía que no se
llenara de hojas,
las regaderas, con polvo en estanterías.

Tu tarde y la mía con fruta
inmadura
y silencio de noche, sin tinta la pluma.

Tu tarde y la mía lejos del blanco
sobre el negro.
Quemadas con hielo las palabras.

Tu lengua y la mía sean
dos navajas
atajos acribillados a prueba de balas.



Ana Gómez Pérez-Nievas.

Varios Autores. Voces nuevas (XXVII Selección). Ediciones Torremozas, mayo 2014.


Poesía Nórdica (116): Aino Trosell:





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NO LOS PUEDO CONTAR A TODOS

No los puedo contar a todos
todas las veces
que he viajado a casa en el autobús
en el vapor caluroso
de cansados camaradas de trabajo
-todos felices que el día haya terminado-
y pienso en la noche
esta noche quiero
debemos
esta noche será maravillosa.

En el calor de muchos cuerpos
la quietud de la fatiga taciturna
me alcanzó la alegría
felicidad de vivir
deseo de vivir
el deseo de ti
y de todos.
En el ruido monótono del motor del autobús
y la introversión de las espaldas
he sentido fluir el afecto
innumerables veces.

Esto quisiera que sepas
Por lo demás lo sabes
muy bien
Si cocina desordenada
quejarse de la comida
el tubo de escape deberá ser sustituido
dónde está la llave del depósito
no tengo más dinero.

La película comienza a las nueve.
Delante de la televisión, me quedo dormida.
Quieres hablar - nadie responde.
Así termina nuestro día.



Aino Trosell. 

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad. 

martes, 27 de septiembre de 2016

Jack Kerouac: Mundo soplado por el viento (2):



MIÉRCOLES 19 DE NOV. - Ojos oscuros vino a casa y bailamos toda la noche, hasta el amanecer. Nos quedamos sentados sobre la hermosa alfombra que mi madre me hizo, y escuchamos la boda real a las seis de la mañana. Mi madre se portó de forma encantadora cuando nos encontró allí por la mañana. Preparé crêpe suzettes para Ojos Oscuros. Bailamos una vez más, y cantamos.







DOMINGO 7 DE DIC. - (...) Sin embargo, de pronto tengo la sensación de que un gran cambio está a punto de ocurrirle a la humanidad y al mundo. No me pregunten cómo lo sé. Y va a ser muy simple y verdadero, y los hombres darán un nuevo paso adelante. Será una especie de revelación clara del amor, y la guerra eventualmente parecerá irreal e incluso obsoleta, y pasarán un montón de cosas. Pero la locura seguirá gobernando las cúpulas del mundo por un largo tiempo. Todo va a salir de la gente misma, una gran revolución de las almas. La política no tendrá nada que ver con esto. Será como mirar alrededor y darnos cuenta del mundo, y un abandono simultáneo de los sitems de orgullo y envidia, en mucha, mucha gente y se esparcirá deprisa por todas partes.



Jack Kerouac. Mundo soplado por viento. Editores Argentinos, septiembre de 2015.


Voces Nuevas (Selección XXVII) (3): Dolores García Giménez:



MULIER SAPIENS

Sobrevivió haciéndose la tonta,
un poco ausente de casi todo.
Sus ojos ya sabían cómo funcionaba
la vida.
No voy a explicarlo ahora.
Lo sabéis:
un dolor triste en el estómago.







Soy una isla inaccesible
y en el centro de mi geografía
escondo un paraíso.

Nadie lo sabe aún.
Nadie se ha percatado.
Nadie creería que existe
un alegre sendero
tan adentro...

Es igual.
Es mejor.



Dolores García Giménez.

Varios Autores. Voces Nuevas (Selección XXVII). Ediciones Torremozas, mayo de 2014.


Poesía Nórdica (115): Homeira Tari:





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Huimos como animales de todas partes.
De Irán que descansa en el horror
De Iraq que se quema en el fuego del dragón
De Londres que se entretiene con trozos de muertos
de los EE.UU. que genera la muerte con sutileza

Vamos, por todas partes como animales
En la selva de la democracia
En los cactus de la modernidad
En los pozos negros de la religión



Homeira Tari.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Voces Nuevas (XXVII Selección) (2): Resurrección Espinosa:








CULTIVO UNA ROSA BLANCA,
TANTO EN JUNIO COMO EN ENERO. JOSÉ MARTÍ

Eran exactamente las siete y cuarenta
de esa mañana de enero cuando se anunció
por ahí por el mundo y en el altavoz
de mi escuela que el cantante Pete Seeger
había muerto. Que yo
ya lo sabía y andaba junto al ventanal
del destartalado laboratorio de computadoras
viejas a ver si alguna por equivocación
le quedaba sonido
para recordarme cómo se cantan
los versos de Martí,
es algo que a lo mejor no importa.

Ninguno de mis estudiantes
oyó la noticia, ni los nombres despiertan
cuerda alguna en corazón o memoria.
¿Qué hacer si no hay eco
hoy de lo que cantábamos
ayer - ¡Ese coro entusiasta
que merecería nuestra canción!

Afuera del ventanal
un manto de nieve blanca,
y el silencio preñado
que la pobreza compone -
la inútil protesta
de la gramática de las balas,
y el súbito consuelo
que enciende en los parques
secretos fuegos solidarios,
perfumados de mariguana.

¿Estábamos tan seguros del porvenir
que veíamos florecer?
El futuro aquél
es esto.

Me permito que me envuelva
toda esta disonancia.
En verdad, no basta:
pero de ahí nace el coraje
para el verso, la voz,
la palabra.



Resurreción Espinosa.

Varios Autores. Voces Nuevas (XXVII Selección). Ediciones Torremozas, mayo 2014.


Óscar Alonso Pardo: Mordiendo el polvo (y 3):




SU PADRE

Éramos niños y él nunca
hablaba de su padre,
un día le vimos

era en un bar

salía tambaleándose hacia la acera.



 



Me estoy volviendo blando,
me dicen,
con esto de la poesía.

Deben ser los años,
contesto,
ya no tengo edad
para ser un tipo duro.

Bukowski lo fue siempre,
es verdad.

Rompamos los platos de la vajilla,
y demos por el culo a todos
los hijos de puta que nos están jodiendo.



Óscar Alonso Pardo. Mordiendo el polvo. Edición de Autor, 2016


Poesía Nórdica (114): Ragnar Strömberg:





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En su verdadero
falta de contexto
es esta la histria
de la cual estamos hechos,
entonces no preguntes
para quién
el serbal repica,
sólo
abandona
el claro de luna
y corre.



Ragnar Strömberg.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


domingo, 25 de septiembre de 2016

Voces Nuevas (XXVII Selección) (1): Pilar Contreras:








SILENCIOS

Volvieron las paredes a adquirir
un silencio fantasmagórico,
de nuevo volvió a reinar el orden
perfecto y disciplinado.

Detrás de las cortinas, un eco de laberintos
proclamaba ciertas verdades.
Collares exentos de perfume
solicitaban de la fragancia desvanecida.

El cielo amenazador descargó
con furia una lluvia acentuada,
como presagio de un largo llanto contenido.

Volvieron las paredes a sentir
un estado de orfandad y melancolía
sin ningún propósito justificado
como huyendo de la vida misma.

Los nuevos secretos...
se hospedaron en habitaciones contiguas
en una solemne espera
pronosticando silencios a gritos.



Pilar Contreras. Voces Nuevas (Selección XXVII). Ediciones Torremozas, mayo 2014. 




Ana Patricia Moya: Píldoras de papel (y 3):



EPÍLOGO

Cierro el libro
del cuento de mi vida.
He obviado que hubo y hay más gorrinos,

                                    pero yo ya estoy hasta el coño:
que se queden encerrados en su fábulas.







Sólo nos queda escribir,
                      aferrarnos a las palabras
como botes salvavidas que te aíslan
de territorio hostil,

porque Dios es un incompetente
sin aliento, incapaz de responder a los dilemas,

para reclamar que somos animales
sin domesticar, que aúllan y rugen
cuando nos descarnan las heridas,
                               que nos tornamos sumisos
cuando una mano dulce e inocente
acaricia nuestras garras.

Sólo nos queda escribir
testamentos únicos de supervivencia
para escapar de la locura,

                                para dar sentido a tanto dolor.



Ana Patricia Moya. Píldoras de papel. Huerta & Fierro Editores, 2016.


Poesía Nórdica (113): Hans-Evert Renérius:





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MALLORCA

La libertad del sol iluminada incierta.

El vuelo del sol encuentra su camino.

Los rayos de sol se queman contra la espalda de la noche.

El mar del sol se choca en una playa
como sobre tu piel, tu vida, tus días.

El sol puede liberar un corazón que huye.

El sol puede calentar las piedras que llevas.

Pero también quemar profundas heridas
en la tierra roja del dolor.



Hans-Evert Renérius.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.



sábado, 24 de septiembre de 2016

Óscar Alonso Pardo: Mordiendo el polvo (2):



BASTONES

Sentados en un banco
ya poco les queda
con que calentarse.

El sol de la mañana,
alguna aventura del pasado
y esa mujer que cruza la acera
bajo la atenta mirada de sus bastones








EL BAR DE ABAJO

Me he dado por vencido,
sé que es difícil asumirlo
pero al final he sucumbido a sus encantos.

En el bar de abajo la vida vale muy poco;
un botellín en la mano y a través de la noche
tu triste mirada empañando los cristales.



Óscar Alonso Pardo. Mordiendo el polvo. Edición de Autor, 2016.



Luis Larraya: Ahora que mis musas beben Mahou (3):








[HIC SUNT DRACONES.]

Durante el medievo
se convirtió en costumbre
advertir a los viajeros,
en los mapas,
del comienzo de los territorios inexplorados
y de sus peligros
utilizando una indicación en latín:

"Hic sunt dracones."

Hoy es once de diciembre de dos mil quince,
mi padre cumple sesenta y cinco años,
yo tengo treinta y ocho,
cinco meses
y nueve días.

Ya está.

Aquí hay dragones.



Luis Larraya. Ahora que mis musas beben Mahou. Lapsus Calami, mayo de 2016.


Poesía Nórdica (112): Ulf Karl Olov Nilsson:




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ENTERRADO VIVO

Mi vida era normal pero todo se echó a perder cuando
fui enterrado vivo.

Me levantaba por la mañana, desayunaba
y me cepillaba los dientes
pero luego fui enterrado vivo.

Tomaba el bus hacia y desde el trabajo pero luego
fui enterrado vivo.

Jugaba al tenis de mesa, fútbol, andaba en bicicleta, leía libros
y me soleaba en los veranos, limpiaba, hacía la comida, dormía
muy bien por las noches
pero luego fui de todas maneras enterrado vivo.

Mi vida era buena en general, era práctico, me libré del hambre
y la pobreza pero no me libré que me enterraran vivo.

Había sólo una cosa que quería evitar en mi vida y era
que fuese enterrado vivo.

Le pedí al médico que controlara si estaba realmente muerto
porque no quería que me enterraran vivo.

Le dije al médico que no sólo haga un control de rutina,
como tomar el pulso y controlar las pupilas sino que haga
un control riguroso y exhaustivo que realmente no de ninguna
manera vivía o podría comenzar a vivir y que no existía riesgo
que fuese enterrado vivo.

Le dije a mi esposa que debería velar mi cuerpo muerto el tiempo
suficiente para asegurarse de que nunca despertaría en el ataúd
y descubra que fui enterrado vivo.

Pero a pesar de todos mis esfuerzos, fui enterrado vivo.

La mayor parte de mi vida fue normal pero no el final
que fui enterrado vivo.

Me libré del robo, asesinato y maltrato, me libré de la tortura,
la silla eléctrica, la horca, el fusilamiento y romperme la rótula,
pero finalmente, fui enterrado vivo.

Me libré de la cárcel pero fui enterrado vivo.

Me libré de la guerra, pero no me libré de ser enterrado vivo.
Lo único que no quería era despertar a dos metros bajo tierra
y notar que yo no era
un cadáver sino un cuerpo enterrado vivo.

Pienso en mi vida ahora que estoy aquí y enterrado vivo.



Ulf Karl Olov Nilsson.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


viernes, 23 de septiembre de 2016

Jack Kerouac: Mundo soplado por el viento (1):








DOMINGO 22. - Otro pensamiento que ayuda al escritor mientras trabaja - déjenle escribir su novela "de la manera que le gustaría escribir una novela". Eso ayuda muchísimo para liberarse de los grilletes de las dudas personales y esa especie de desconfianza que conduce a la revisión continua, al cálculo en demasía, a la preocupación por el "que dirán los demás". Mira tu propio trabajo y di: ¡Es obra de mi propio corazón! Porque después de todo eso es y ese es el punto - es una pena que esto acabe siendo eliminado por el bien de una fuerza individual. A pesar de todos estos despreocupados consejos, hoy avancé lentamente, pero nada mal, trabajando en la versión final del capítulo. No me siento muy en forma. Oh y qué montón de disparates podría escribir esta mañana sobre mi miedo a no poder escribir, soy un ignorante, y lo que es peor, soy un idiota que trata de acabar algo que posiblemente nunca acabe. ¡Pero está en mi voluntad, en mi corazón! Al diablo con todas estas asquerosas dudas. Las desafío y las escupo. ¡Merde!



Jack Kerouac. Mundo soplado por el viento. Diarios 1947-1954. Editores Argentinos, septiembre de 2015. Introducción y notas de Douglas Brinkley. Traducción de Martín Abadía. Foto de tapa: Allen Ginsberg/Corbis.

Óscar Alonso Pardo: Mordiendo el polvo (1):



COMO JOHN WAYNE

Me miró a los ojos y me dijo que ya no me quería
que no aguantaba más mis borracheras.

Miré hacia el suelo, escupí, me di la vuelta
y como John Wayne en Centauros del desierto
crucé el umbral de la puerta,
con el horizonte al fondo
como un testigo más de mi derrota.






MI PATRIA

El único himno en el que creo
es en las nanas de mi madre.

La única bandera que defiendo
es con un parche en el ojo
y una espada de madera.

No tengo miedo,
un ejército de peluches
me acompaña.



Óscar Alonso Pardo. Mordiendo el polvo. Edición de Autor, 2016.


Poesía Nórdica (111): Navid Modiri:





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LAS FRAGANCIAS SON UN BANCO

Mamá olía a humo de pistola cuando nací
Más tarde tengo azafrán como segundo perfume
y vivíamos en la casa de dos pisos de la abuela
Los gatos se esconden en el cielo raso
parras de uvas francesas
Un puñado de niños jugando en el patio
Encuentran larvas en los arbustos
Las trituran con un mínimo movimiento
como el grito
Tan pronto como aprendo a caminar
corro tras las personas que conozco
Tengo un sueño ligero
oigo a la abuela que baja por las escaleras
Sostengo su mano
todo el camino a la panadería
Alquitrán derretido y asfalto
polvo y mantequilla caliente
Los ciclomotores cosen punto de cruz
sobre las líneas blancas
Una familia completa en la plataforma
Trata de dormir una siesta en el minarete
Diez millones de hambrientos
sobre una superficie del tamaño de una uña
Son los olores que recuerdo
Yo añado el resto



Navid Modiri.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea, Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.



jueves, 22 de septiembre de 2016

Luis Larraya: Ahora que mis musas beben Mahou (2):









[EN LAS PAREDES

Orgasmos de tabaco y ron en noches inventadas,
improvisando amor en las bañeras,
leyendo
el olor de tu champú
directamente en tus caderas.

Robarle mapas a tus viajes,
vestirme todos mis trajes de payaso,
de supermán,
de cuerpo inerte tras la muerte del colchón
y las facturas.

Ensuciar los malabares becquerianos
comiéndome tu cuerpo con las manos,
y luego,
si de verdad lo necesitas,
susurrarte que sí,
que poesía eres tú,
tú en sudor,
entre sexo y bambalinas.

Si quieres llenamos de portales
los edificios oficiales de Madrid,
y fingimos despedidas
y te vuelves loca
y me invitas a subir.

Te cambio el romanticismo
y la primera mitad del diecinueve,
esta mañana,
por la curva de una espalda que se mueve.

Si quieres,

después,

eliges tú los versos que escribir en las paredes.



Luis Larraya. Ahora que mis musas beben Mahou. Lapsus Calami, mayo de 2016.


Ana Patricia Moya: Píldoras de papel (2):



ASALTO FINAL

Hasta el último aliento.
Ganes o pierdas, eres el campeón.







PRINCESA CON BATA y PELOS REVUELTOS

De pequeña,
las manos las tenía llenas
de veinte pesetas de chucherías,
los labios manchados de chocolate
-onzas que compraba mi abuelo en el supermercado-,
vestía ropa sucia de la calle,
me escondía debajo de la mesa
con mis hermanas

                               y reía.

Ahora
tengo una caja llena de sueños,
dos sueldos y una licenciatura,
filosofía en zapatillas de andar por casa,
(casi) todos los libros y discos deseados,
experiencias de madurez forzada.

                                                        No soy feliz.



Ana Patricia Moya. Píldoras de papel. Huerga & Fierro Editores, 2016.

Poesía Nórdica (110): Jörgen Lind:




TÚ LO DICES y se ve como se rompe. Dos pequeñas manchas en la planta de la planta del pie izquierdo. Mayores partes entre los omóplatos. Tengo miedo. Tengo mucho miedo, dices tú. No debes tener miedo cuando se rompa, le digo.







EMPIEZO OTRA VEZ, leo que los rumanos bajo la dictadura de Ceaucescu estaban obligados a registrar sus máquinas de escribir como si se tratara de armas mortales, también que cada año tenían que presentar dos páginas mecanografiadas en las que se utilizarán todas las teclas, de este modo se podría rastrear al propietario. Me imagino los archivos. Las salas heladas, arrastrando los pies entre los ficheros. Los ojos y las manos, los dedos anónimos, hojean y hojean, hace mucho tiempo ahora. Documento. Duplicadores. Esto continúa.



Jörgen Lind. 

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

Luis Larraya: Ahora que mis musas beben Mahou (1):








[SIN ARRIAR BANDERAS]

Podría contarte que anoche
regresé con el corazón hecho tizas,
que me dibujé una rayuela con cada una de tus letras
pero llovía,
que a la tercera pinta perdí el vocabulario
y sólo me quedaste tú.

Incluso podría confesarte
que por eso ya no escribo borracho.

Sería un ataque de sinceridad inadecuado,
para los tiempos que corren,
decirte
que Malasaña está de luto y la ciudad entera
tiene de gallina las aceras, y de gallo
lo que me queda de valor
para encerrarme en aquella librería
a recitar poemas usados en dos cuartos de febrero.

Sería más sensato amordazarme las líneas
con otros cierres de sujetador,
enfundar el duelo en una sobaquera para zurdos,
olvidarme de disparar a tu diana cada poso del café,

detener la guerra
antes de que haya más heridos.

Pero si me desnudan otras me quedan grandes los jersey,
y ya hace tiempo que si no está tu boca
no me sale el sexo con sentido y los orgasmos
gritan violación.

Así que me declaro unido de alma y con razón,
a todos los barcos pirata que esperan en la niebla
el instante para abordar tus caderas,
sin pensar
en arriar las banderas
ni en piedad para tu tripulación.



Luis Larraya. Ahora que mis musas beben Mahou. Lapsus Calami, 2016. Diseño de cubierta: Rubén Galgo. Imagen de portada: Ginger. Imagen de solapa: Raquel Velilla.


Juana la Coja: Un rompeolas en el fregadero (y 3):




VACACIONES EN EL BAR

No conozco mayor justicia poética
que la idea de poderte coger una baja laboral
por no haber escrito Peces de ciudad.

Viajar,
quizás ya solo de memoria esta vez,
con los pies por la ventanilla de una Volkswagen t2
desnudando en camino
hasta aquel acantilado.
Enfrentarlo con agallas,
y, sin vértigo,
con precisión y ternura,
mirar hacia abajo,
y escupir, al fin,
al mar donde me ahogaste.







BRASERO

Las perchas ahorcadas dentro del armario
sueñan con las rebajas de temporada
y, hartas del silencio de las paredes,
se preguntan si Troya quiso arder.
Recorren de memoria la calle Madera
de Tribunal a Callao,
pensando en si los árboles caídos hablaran.

La pared, que sufre lo que has sufrido,
cuando le clavaste la mirada
-y algún póster de alguien a quien ya no admiras-,
que lamenta aún las urgencias
que ahora sabe nunca lo fueron,
que calló el invierno sin fin de EEUU,
el cambio climático,
aguarda paciente que las perchas comprendan
que, que las paredes no hablen,
no significa que no escuchen,
que tener, a veces,
una sola persona a la que contar que te sientes solo,
es no estarlo.

Qué sabrán de ti, la ropa, la espalda,
la cajita de Pandora de sutura dolorida
de putadas sin hilo
que seguirán,
dispuestas hasta a jugar con fuego
para calentar a los suyos,
si aprieta el frío.



Juana la Coja. Un rompeolas en el fregadero. Ediciones En Huida, 2016.

Poesía Nórdica (109): Olle Holmlöv:









EL ESPACIO

Inquietud en el impetuoso lago Skrafjarden.
Quietud en la laguna de Hamn.
Una única golondrina de mar expectante al ataque
en el tiempo de descanso de las aves.
Calor.
Llanura y escarpadas montañas centellean.
Luz roja salvaje.



Olle Holmlöv.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.



martes, 20 de septiembre de 2016

Ana Patricia Moya: Píldoras de papel (1):








1999

Recuerdo que eran grandes y azules:
siempre acababan en el estómago vacío
en desayuno, almuerzo, merienda y cena,
diluían vómitos rojos
                                   y conciencia sucia.

Luego, en el armario de mi habitación,
las pequeñas, blancas y genéricas
-durante una temporada,
no pude permitirme la marca de moda-
en dosis única para felicidad artificial diaria.

Ahora, guardo algunas cajitas vacías, junto a recetas médicas
y el primer poema de no amor que escribí en papel.
Ya evito intoxicarme con pura química:
buceo en la realidad con las manos desnudas,

         manos miserables que sólo entienden de vida.




Ana Patricia Moya. Píldoras de papel. Huerta & Fierro Editores, 2016. Prólogo: Ana Vega. Epílogo: Layla Martínez. Cubierta y retrato: María Bárbara López Mosqueda.


Carlos Guerrero: ¡Arde y punto! (y 3):







POR QUÉ

Por qué, por qué, por qué, por qué y por qué.
Por qué ahora con todo lo que hemos pasado.
Por qué debilidad, llanto, impotencia,
tristeza, desánimo, mirada al suelo,
tonterías en la cabeza, lamentaciones
y sólo quedan huevos para rendirse.
Por qué, joder, por qué.
Por qué, por qué, por qué,
por qué ahora, por qué coño
por qué cojones, por qué ahora.
Después de todo estamos aquí y es verdad
todo aquello que dicen que "han sido los peores años u la crisis es aún más
crisis",
con la gente más imbécil que podamos recordar,
los traidores más traidores,
los mentirosos más sinceros, la basura más pura, las políticas más suicidas,
la gente más asquerosa, la pobreza más rica y toda esta mierda
que nos ha avasallado tantos años.
Pero lo hemos superado y aquí estamos,
puede que, vale, que más delgados
y que sea verdad todo aquello de que no nos queda mucho más por ver,
pero ahora no.
Ahora no vale rendirse ni de coña, no vale hundirse ni hacer el capullo.
porque ahora sí es tu momento
y vas a dejar a todo el mundo con la boca abierta.

Lucha y vencerás.



Carlos Guerrero. ¡Arde y punto!. Lapsus Calami, octubre de 2015.


Poesía Nórdica (108): Linn Hansén:






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HAY NIÑOS que son tan felices que no se notan. A los niños
que se ríen demasiado les sale una eccema de color rojo en
diferentes partes del cuerpo.
Hay una salva que la puede eliminar pero se trata de descubrir
la eccema a tiempo. Si no se hace esto, el niño tendrá más tarde
problema con su expresión oral y en diversas funciones. Se puede
ver niños que van tambaleantes incluso en edad madura.



Linn Hansén.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


lunes, 19 de septiembre de 2016

Juana la Coja: Un rompeolas en el fregadero (2):




ROBINSON CRUSOE

Pesaba el corazón
cerca de trescientos gramos,
me dijo.
Cómo va el amor, entonces,
a mover montañas,
si todavía no he escuchado
a ninguna persona responder
que a una isla desierta
se llevaría a otra.








TIANNANMÉN DE LAS MARIPOSAS

Cuando el senado romano decretabaa la damnatio memorias
se eliminaba todo cuanto recordara al sujeto en cuestión:
imágenes, inscripciones, vida, historia, muerte,
monumentos;
en ocasiones se prohibía hasta
usar su nombre,

pero yo seguí llamando a las cosas
por el tuyo.



Juana la Coja. Un rompeolas en el fregadero. Ediciones En Huida, 2016.



Carlos Guerrero: ¡Arde y punto! (2):








SADAHLOE

Ciclogénesis, período cambiante,
miedo, ciclón, abanico, pólvora,
polvorín, polvorón.
Tengo miedo al engaño,
a las palabras que no dicen lo que son,
a las cenizas aladas y al perdón que no se siente.
Al rencor contra inocentes, arrimarse al que más miente
y a la estupidez de lo humano,
a los crímenes perfectos y a los inventos que no sirven para nada.
Me apenan las miradas de socorro,
el llanto incontrolable, la pereza de la intermitencia
y las bombas de humo.
Muerte a los papeles mojados.



Carlos Guerrero. ¡Arde y punto! Lapsus Calami, octubre de 2015.

Poesía Nórdica (107): Lina Ekdahl:




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INVESTIGAR

No conozco las iguanas
o el comportamiento de las iguanas
tampoco de perros
de perros de raza
la manera en que los perros se saludan al ladrar
no sé mucho sobre las estrellas del cielo
pero conozco
reconozco
osa mayor el cinturón de orión la estrella polar

sobre el mercado de valores no sé mucho
no sé casi nada sobre la caída de la bolsa
por qué
o que tiene de significado
cuando cae como lo hace

Sé muy poco acerca de la ciencia ficción
Darth Vader
novelas policiales
la tengo difícl para el offside
saber por qué
el árbitro pita

no conozco de mejillones
la manera de ser de los mejillones

cuántos huesos tenemos en el cuerpo
cuántos huesos tenemos nosotros en el cuerpo

los esquimales
cuando se frotan las narices
saludando

Voy a investigar
si nosotros somos
y este caso
quiénes son ellos



Lina Ekdahl

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Pablo X. Suárez: Cómo evitar el apocalipsis (y 3):








YO POR LAS NOCHES ESCRIBO LIBROS

Yo por las noches escribo libros
y por ello
piensan que la vida me sonríe los vecinos.
Porque salí una vez en el periódico
y otras dos en la tele muy catódico.
Porque no saben lo que me aburro
pintan mis días en chocolate y con un churro
y dicen al pasar ¡mira al poeta!
haciendo bromas sobre mi bragueta.
¡Si supieran cómo odian las chicas mis sandeces
-solo una me hace caso algunas veces-
o me vieran llorar por mi muñeca rota!
Nunca miran lo gastado de la punta de mi bota
y a mí me duele todo horriblemente:
hay días que me duele toda cosa que traigo en mente
y hasta la ropa que llevo es un infierno de dolor de muelas.

Yo siento aullar la tierra debajo de mis suelas
y quiero arrancar el asfalto porque no es una alfombra mágica
y voy a volar las tiendas o hacer cualquier cosa trágica.



Pablo X. Suárez. Cómo evitar el apocalipsis (2016).

Laira Valdi: Fragile (y 3):









#ESCAPE CALMADO DE RABIA#

Voy a clavarte el incisivo a vueltas
de soga.
Voy a dispararte a quemarropa:
recuerdo desfigurado
de visita dinamitada en la boca
del estómago.

Lo que no hizo la puta de tu madre
con el cordón umbilical
cuando pudo
voy a hacerlo yo ahora:
rostro angelical
y cianuro hasta las botas.

Destrozaré tus peceras de mar negro
las inflexiones que anuncian
locuocidades de silencio.
Te confieso
           que un Guillermo Tell
                  con tu cabeza de diana
es lo que más me pone en este momento.

¡A la mierda la gratuidad!
Debiste ser más precavido conmigo:
cinturón negro en dar por culo a quien
me jode
desde que nací.

Veinte años dañándome yo;
en serio,
¿esperabas que por ti fuera mejor?



Laira Valdi. Fragile. Edición de Autor, 2016.


Poesía Nórdica (106): Helena Eriksson:





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sus labios cuando leía
su rigor. Sabía que ella tenía frío
Yo sé un secreto acerca de ti

te sientes segura, no sabes mi secreto
Aquí voy a pensar en Chandler
Abrí el abrigo un cielo de murciélagos
voló más allá de este abismo

Decidí en el camino
por delante de la barraca pasó un extraño viento
Me miraban con incredulidad - no era nada
a tener en cuenta, un extraño viento

era su dominio, ahora también el mío y
a ellos no les gustó lo que sabía
intentó alterarme con defectos
trataron de acusarme
Era mi dominio
Te pusiste en mi camino
De repente, mi inquietud tomó una dirección diferente
y comencé a correr me agarraste del pelo
pasaban centelleando todas las imágenes vistas en películas
Pensé en Chandler y empecé a correr
me sacaste el abrigo
corrí hacia el suroeste, a través de Rosebery Avenue,
Teobaldo`s Road, New Oxford Street
hacia el sur a lo largo de Charing Cross Road, por delante
de Cambridge Circus, para terminar en Trafalgar Square en el momento

que el sol de la tarde estaba entre las casas de Pall Mall,
invité dos personas cualquiera sin techo a cada uno Cohiba
fumé uno
y lo mismo admiré su perro
que se acostó y durmió debajo de un abrigo
me permitió luego absorberme lentamente
en las sombras y al anochecer

fue lo lírico, entre todo lo demás, pero ahora
estaba el cuerpo cansado, agotado,
sin su compañero
las letras al descubierto, sin piel, y tuve
remordimiento por todo en estos últimos rayos
pero me permitiste descansar, es decir, no me buscaste
y nadie respondió el teléfono
Te extrañe, pero no tenía nada que hacer con respecto a la cosa

en la pared se mueve la luz sombra clara, como un lápiz
llevado por un invisible

alguien escribe
alguien conta, alguien se acuesta
alguien no encuentra una prenda en el North East,
Ángel



Helena Eriksson.

Varios Autores. Poesía sueca contemporánea. Ediciones Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad.


sábado, 17 de septiembre de 2016

Laira Valdi: Fragile (2):








# PULSO A LA INERCIA DE LA REPETITIVIDAD VITAL
(POR SUPUESTO, PERDIDO) #

Tomando el impulso de quien nunca
quiso correr
se precipitan los miedos
y suman flores que sudan a la piel
cuando trato de restarle centímetros a
las grietas
del pasado en las muñecas.

Y me canso de forzar sonrisas que
desternillan comisuras
en pozas de muertes con prisas
en caras carcomidas por negrura.

Busco casas en antros
cariño en prostitutas
-de las de tapa dura-
que me estallen la espalda contra el
barro,
que me escupan en la cara
a ver si así las vistas cambian
o algo.

Pero no. La mierda sigue siendo la
misma
se van frustrando las esperanzas
se va hundiendo lento el aliento
y me voy convirtiendo en puta pródiga
que vuelve tarde-noche
descalza.

Es lo malo de que jueguen
con tus ventrículos en sus manos
sin sus testículos en las tuyas:

te dan por culo,
sin lugar a dudas.



Laira Valdi. Fragile (Edición de Autor, 2016). 


Carlos Guerrero: ¡Arde y punto! (1):







ALL IS SAID

De verdad que intento entender el mundo,
porque yo tampoco puedo haver bien
todo lo que hago
y entendería que hubiera algo malo,
pero no todo.
Porque el mundo es lo que quiera que sea,
pero siempre con dolor.
Porque es vida cogida con pinzas
y vivir duele.
Porque el mundo es muerte
y duele,
tragedia
y duele,
alegrías y tristezas rebujadas.
Porque esto que tenemos entre mans
no es a la carta.
Porque nada es bueno
del todo.
Porque sí que existen matices.
Porque nunca es todo o nada.
Porque siempre hay cosas a medias
y las medias me ponen.
Porque hay que sufrir
por cojones
para ser, si es el día, un poquito feliz.

De verdad que intento entender, aunque nadie me explique,
por qué tiene que haber guerras y muertes,
y distinciones,
y poderes,
abusos de poderes
y gente idiota,

por qué.
Cómo es posible que haya tanto mangante y tanto asesino
sin cárcel.
Cómo es posible que haya tanto idiota y tantos tocapelotas sueltos
por la vida.
Intento creer que mamá naturaleza juega con nosotros
poniéndonos pruebas,
pero no sé cuál es el premio si ganas.

De verdad que intento entenderlo
y ser feliz con lo que me ha tocado.
Pero es que, joder,
vivir no es fácil.
A veces es hasta bonito.
Porque no sé cómo lo hacéis, pero es gracias a vosotros.



Carlos Guerrero. ¡Arde y punto! Lapsus Calami, octubre de 2015. Diseño de cubierta: Rubén Galgo. Imagen de portada e ilustraciones: Ginger.

Poesía Nórdica (105): Lennard Didoff:





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En cuanto la partida se acerca
mi horizonte de mar se convierte azul prusiano.
Allá lejos el color
se debilita entre los hombres jóvenes
el difícil sueño de la huida.
Los que no soportan más
están unidos con las olas y corrientes.
Sus cuerpos relucientes y musculosos
llevados a las playas del deseo
donde el servicio de emergencia ha cesado de funcionar.



Lennart Didoff.

Varios Autores. Poesía Sueca Contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011.

Traducción de Hebert Abimorad. 






viernes, 16 de septiembre de 2016

Jackita & El Bandolero: Desde esa noche:



Jackita & El Bandolero: Desde esa noche:






Mañana más.


Buen finde. 



Pablo X. Suárez: Cómo evitar el apocalipsis (2):








LA ÚLTIMA DUCHA

Partí el jabón y se lo daba a mis testículos.
En un par de días
se habían muerto la Thatcher, Sara Montiel
Bigas Luna, José Luis Sampedro, un millón de gente desconocida.
Las cosas estaban dentro de cajas de cartón.
Un patrimonio de cables, discos de saldo y novelas del rastro.
En un par de días nos iríamos de la ciudad
cada uno por su lado
pero el agua todavía estaba caliente y llovía mucho
fuera
un perro se había escapado y había matado a otro.
Habías puesto Euronews
en la tele del salón, y había misiles en Corea del Norte
apuntándonos, y un montón de cifras incomprensibles
danzando por la pantalla.
Y habíamos vaciado el congelador
y ahí estaban todas esas tartas heladas desangrándose.
Así que no volvería a ducharme en esa casa
y había también un poco de amor marchándose por el desagüe.
¿Qué hacer con la ropa sucia? ¿Dejarla
ahí? ¿A dónde irán las plantas?
¿Qué cosas se pueden tirar por la ventana
o dejar en los armarios
al irse?



Pablo X. Suárez. Cómo evitar el apocalipsis (2016).


Poesía Nórdica (104): Bengt Berg:








LO QUE NOS ENSEÑA EL CAMINO

Entre tres pueblos transcurre la mañana-
el paseo: pasa delante de una mina de arena,
a lo largo de un pequeño riachuelo y sube
una cuesta. Donde
se sienta una liebre, sumida
en su propia sombra. Entonces
me ve, se recobra, toma un par de saltos
a través de la carretera.
Y vuelta a la colina,
paso dos amapolas,
se agitan levemente los tallos, llego a la cima
y miro más de 75 hectáreas
de agricultura francesa subvencionada.
Como un granero en una película soviética, aún más grande,
Europa está a la espera de otra cosecha
y más allá: el otoño.



Bengt Berg.

Varios Autores. Poesía sueca contemporánea. Ediciones de Baile del Sol, 2011. Traducción de Hebert Abimorad. Ilustración original cubierta: Alberto García-Teresa. 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Felipe Zapico Alonso: Ser plomo (y 3):







Es tiempo de masacres
acción
REACCIÓN
masacre
y eliminación de
testigos
todo es versión oficial
sucia
perversa
sospechosa
versión oficial.



Felipe Zapico Alonso. Ser plomo. Ediciones Ají, México, 2016.


Juana la Coja: Un rompeolas en el fregadero (1):




El día que terminé este libro
hacía un año que,
justo a esa hora,
estaba en casa con ellos.
Te parecerá una tontería,
como te parece probo insignificante un fregadero,
pero fue la última vez que lo hice.

Por eso y desde entonces,
cuando una puerta se cierra
y se abre una ventana
hacia la que correr despavorido,
yo, solo busco con la mirada
                 si estamos todos.







CARTELERA


La vida, llegado el momento,
nos abandonará ante la pueril disyuntiva,
fatua y humilde,
del considerable sacrificio de ducharnos con asiduidad aun en soledad,
o dejarnos vencer.

Y será entonces cuando el paso del tiempo,
cedido por el peso de la esperanza
como Redford a Meryl Streep en Memorias de África,
recline con suavidad nuestra cabeza cansada
como un asiento de vuelo en clase turista que chirría
y nos parta el cuello.



Juana la Coja. Un rompeolas en el fregadero. Ediciones en Huída, 2016. Portada: Facundo Ferré. Ilustraciones: Silvi Orión. Epílogo: Fabián Díez Cuesta.

Poesía Nórdica (103): Katarina Frostenson:



POEMA

Hombres calvos con blancos jerséis de nilon vagan nocturnamente
   por los parques
El serbal madura en turgentes racimos
Qué ocurre más allá de este otoño




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FUEGOS VERDES

El camino está bordeado de espejos cubiertos
el campo resplandece apagado:

Tres remiendos negros, y uno verde
una huella fresca en mi alma

Paraje de distancia   El deseo
es mi pensamiento

El cielo tensa su lienzo gris
arde un fuego junto a mi rodilla

se mueven unas liebres entre las espigas



Katarina Frostenson.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Felipe Zapico Alonso: Ser plomo (2):



A lo lejos parecen
de los nuestros
su parloteo, su abrazo les
hace parecer de 
los nuestros
pero de los nuestros no
es ni dios.






En la desolación
la ruina
el aliento congelado
encuentro
belleza
vida
lugares donde
acurrucarme.



Felipe Zapico Alonso. Ser plomo. Ediciones Ají, México, 2016.


Laira Valdi: Fragile (1):









# CONSTRUCCIONES MADE IN CHINA

Decidimos levantar
las cuatro paredes a toda prisa
con ladrillos de barro
y argamasa de metralla de vidas pasadas
haciendo oídos sordos a las banderas que ondeaban
como cuervos de carroña
e ignorando el olor a podrido de las musas muertas de anteayer.

Corrimos a refugio de cuatro paredes
ingenuos a tientas en tinto sin sed.
Y la hostia fue una puta mal avenida.
Sin cimientos, aún si prender la luz
ya se nos venía la vida abajo.
Porque aquello no podía ser cierto.
Porque aquello tenía que ser
un elefante rosa
           funambulista
                   funambulando
                          muerto de hambre
                                    en la cola del
                                                  puto paro.

Tu posguerra llegó y yo sufrí
tus cartillas de racionamiento
como un gilipollas que pasaba por ahí
y sale apaleado
                     como un perro:
momento                                      lugar
                    EQUIVOCADO.

Cariño, se derrumbaron nuestros muros
de cínica utopía;
vecinos se asomaron
arreglaron sin efecto cuatro pernos en la puerta
y huyeron por si los daños.

La puerta, la maldita puerta,
único escombro en pie maltrecho
cerrada sin vigía en aledaños
testigo de la vida en nuestro pecho,
vertió el golpe maestro
y nos dejó
sin darnos cuenta
girando                 como peonzas cojas
                                                          sobre
                                                     nosotros
                                                     mismos.



Laira Valdi. Fragile (Edición de autor, 2016).



Poesía Nórdica (102): Bruno K. Öijer:



DURA CARRERA

Lloro los tiempos
cuando los cafés eran cálidos y luminosos
lloro los tiempos
cuando me quedaba solo
y la lluvia
me pedía permiso para quedarse a dormir en casa




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baby,

tú eres todo
lo que odio en la vida

eres fría
eres dura
eres perversa
eres una estaca de treinta centímetros
clavada en el pecho del vampiro



Bruno K. Öijer.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.



martes, 13 de septiembre de 2016

Pablo X. Suárez: Cómo evitar el apocalipsis (1):








CURROS y MANZANAS

Qué hacemos aquí sentados indolentemente
en la terraza del bar del Plumi mientras fuera hay paísies con luz
y casas okupa donde se baila interminablemente
palmeras, chicas guapas, drogas baratas

y hay un millón de gente copulando en este preciso momento
en que nosotros, los tristes, bebemos y comemos pipas
llorando sobre el tiempo y el gobierno

sentados en sillas de plástico de propaganda de cocacola mientras otros
hacen la revolución o plantan árboles
y arden banderas de naciones desconocidas

y están los sitios por donde corre el dinero verdaderamente
y puedes vivir de fiesta tan solo de lo que tiran los otros
o, en tal caso, siempre hay curros
que te gustan y manzanas

pero qué cojones
hacemos aquí sentados comiendo pipas si podríamos
volar o ser ángeles o interminables

ser exactamente lo contrario de nosotros mismos,
envejeciendo así, lentamente
sin sueño alguno que echarse al gorro, ni planes ambiciosos
mirando coches viejos y a las palomas
pasar, aquí, sentados, indolentes, en la terraza del bar del Plumi.



Pablo X. Suárez. Cómo evitar el apocalipsis (2016).

Felipe Zapico Alonso: Ser plomo (1):








Rastros
Huellas
migas junto a los arbustos
Caminos
devorados por la maleza
Memoria
Insatisfecha
Indómita
camino del
abismo.



Felipe Zapico Alonso. Ser plomo. Ediciones Ají, México, 2016. Diseño: Isabel Jiménez Camacho. Portada: Oficios del barrio. Interiores: El cargador, 1994, Sembrador, Luis Juárez López.






Poesía Nórdica (101): Bodil Malmsten:




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LENTAS REPOSICIONES

Su vida es una instantánea.
Pegada a su vídeo la señora ve un entierro-
los pilotos traseros del ataúd parpadean, alguien la deja,
   ella grita-como si le fuese en ello la vida: ¡VUELVE, VUELVE!

Él saluda con la mano y sonríe
porque oye con toda claridad lo que ella grita
y la pelícual de terror que ha alquilado se titula:
LA ÚNICA VIDA TRAICIONA.
Ella la rebobina -rewind- la vuelve a ver otra vez:
Una señora junto a un canal
un hombre que se va de allí
otra vez
otra vez.

Es decir
la vida de ella por un lado-
hacer solitarios & la soledad.
La vida de él en el otro lado-
donde está la realidad



Bodil Malmsten.

Varios Autores. Poesía Nórdica. Ediciones de la Torre, 1999.

Traducción de Francisco J. Uriz.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Javier Gm: Desprendimiento de rutina (y 3):








Observo al perro comer de su plato
beber de su cacharro con agua
sin poder utilizar nada que no sea su lengua,
todo con una claridad nítida.
Observo al ser humano comer del ser humano
beber de la tierra en la que habita
sin poder utilizar nada que no sea su codicia,
todo con una claridad nítida.
Observo un huertecito mimado por unos jóvenes
en la periferia de una ciudad de follajes grises,
en la periferia, donde todo se ve con una claridad nóitida.
Observo sentado, la discontinuidad del derrumbamiento,
con una claridad borrosa.



Javer Gm. Desprendimiento de rutina. Ediciones de Baile del Sol, 2016.