Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 27 de febrero de 2015

Buenas noches: Ivana Brodrozic: Primer paso a la oscuridad:





Primer paso a la oscuridad.
No enciendas la luz, sigue mi voz.
Ven a la cama.

Estamos empezando un nuevo juego.

Primero me conquista tu pelo en mi cara.
El pelo del revolucionario cubano
que vierte palabras sobre mis mejillas.
Con tus manos fuertes hoy
has defendido toda una ciudad,
y ahora se apoyan sobre mis hombros.
Estás ardiendo,
el aire comienza en algún lugar encima de nuestras
cabezas.
Tu corazón late marcha atrás, siempre es así
cuando baja entre mis piernas.
Los revolucionarios son los más manos y leales.
Y nos entretenemos un poco...
Como en verano delante de casa
cuando anochece, no se ve a nada ya
y el aire está lleno de presentimientos.
Sin embargo, tu figura se distingue
de todas las formas que conozco.
Espérame solo un poco más...

Hoy es domingo.

Me he lavado el pelo.
No tenemos que ir a ningún sitio.
Excepto a Cuba.


Ivana Bodrozic en Primer paso a la oscuridad (Ediciones de Baile del Sol, 2011).

Traducción de Ivana Loncar y Carolina Rouco Chao.


jueves, 26 de febrero de 2015

Gsús Bonilla: Comida para perros: Finalista del Premio Nacional de la Crítica:

Es una inmensa alegría que un poeta tan honesto y coherente, y con tanto talento, como Gsús Bonilla reciba este reconocimiento, más que merecido, a la calidad poética y al compromiso humano de su poemario Comida para perros. Enhorabuena, Gsús, Poeta Y para celebrarlo, nada mejor que recordarte la cubierta de Comida para perros y regalarte un par de poemas, comida para el alma y la conciencia:


nunca tuve miedo al agua. es hoy, cuando aún queda sangre sobre las aceras, que me paralizan estos charcos. llueve. anoche hubo una batalla; un sinnúmero de caníbales nos masticaba a conciencia el corazón, insaciables como perros pobres, poco antes, en el noticiero de las nueve, la humanidad veía como lo apaleaban. yo lo vi también, hasta frustrarme entonces, aparta eufemismos, enternécete después, un miércoles. llórales, el tercer día





cómo palpar el despropósito, cómo arrepentirse
qué felices éramos acurrucados en el comedero, junto a la
yerba
qué tiempo más dulce entre el rencor de las ventanas
esa era la causa
tu lucha
teníamos asignada la custodia, el milagro de la sed
-para su defensa corazas de barro y saliva endurecidas al sol 
de media tarde
el origen de los alimentos nos pertenece-
creamos el papel, la tinta y una punta de flecha que, poco a
poco, nos iba quitando el miedo.
qué va a ser de nosotros, de nuestras herramientas, volar
era un misterio
asombroso, aún así, suspendidos en el óxido, el espacio
nuestro. lo propio. resistir



Gsús Bonilla en Comida para perros (Ediciones de Baile del Sol, 2014).


Buenas tardes: Julia Navas Moreno: Esperando a Darian (mañana en Avilés):


Esperando a Darian es una novela de la escritora, y amiga, Julia Navas Moreno. Se presenta mañana en Aviles, a las siete y media de la tarde en el Café 70 Grados. La presentación corre a cargo del periodista Juan Carlos Galán Álvarez:



José Ángel Barrueco: Angustia: Presentación esta tarde en Madrid:

Esta misma tarde, otro grande, José Ángel Barrueco presenta su magnífica y tremenda Angustia en la Librería Antonio Machado. Será a las siete de la tarde. Con dos presentadores de auténtico lujo: Aléx Portero y Esteban Gutiérrez Gómez. Te dejo con el cartel, con una fotografía de Barrueco realizada por Carolina Villafruela:





Yo de ti no me lo perdería por nada del mundo.

Buenos días: Gsús Bonilla: El del medio de los Panero (3):

Ayer me puse a dormir con una gran noticia. Gsús Bonilla, autor de El del medio de los Panero, ha resultado finalista del Premio Nacional de la Crítica por su poemario Comida para perros. Desde este blog, se le da la enhorabuena, más que merecida. Y seguimos con el libro suyo que nos ocupa y con el texto de la contraportada:





Contra, lomo y frontal, pincha sobre la imagen:



Y aquí la cover, deconstruida y reconstruida, contra y lomo y frontal y solapa, pincha sobre la imagen:




miércoles, 25 de febrero de 2015

Buenas noches: Georges Bataille: 2 poemas:


EL SUELO

Adoro la ceniza la escoria
una cabeza en dura piedra
y la obstinación de mi vida

las manos violáceas
las risas en el frío
y el rojo cuchillo de los dientes.




NOCHE NEGRA

Te burlarás de tu prójimo como de ti mismo.

Ganad el amor de la oca
del hígado de los grandes hombres

El olvido es la amistad del ahorcado

Con perdón
yo me retiro.


Georges Bataille en Poemas (pre-textos, 1980).

Traducción de M. Arranz

Buenas tardes: Nazim Hikmet: Sobre ti todavía:





SOBRE TI TODAVÍA

Yo amo en ti
     la aventura del barco navegando hacia el polo
Yo amo en ti
     la audacia de los autores de grandes descubrimientos
Yo amo en ti lo lejano
     yo amo en ti lo imposible
Entro en tus ojos como en una selva
     toda llena de sol
Y sudoroso, hambriento e iracundo
     aliento la pasión del cazador
     por morder en tu carne
Yo amo en ti lo imposible
     pero de ningún modo la desesperanza.

Eres mi servidumbre y eres mi libertad
     eres mi carne que arde
como la carne desnuda de las noches de estío
Tú eres mi país
Tú, con estrías verdes en tus ojos castaños
Soberbia y victoriosa
    tú eres mi nostalgia
de saberte inaccesible
    en el momento
         en que te alcanzo.



Nazim Hikmet en Duro oficio el exilio (Los Libros de la Frontera, 1976).

Traducción de Alfredo Varela.


Buenos días: Gsús Bonilla: El del medio de los Panero (2):

Al frontal de El del medio de los Panero le añadimos la solapa, en la que, caso de que no conozcas todavía a Gsús Bonilla, se te informa de sus andanzas literarias desde el 2007 en adelante, años en los que, como verás, no se puede decir que haya perdido el tiempo:






martes, 24 de febrero de 2015

Lucía Casáñez: Monólogo ante la cámara (y 3):


Tercer y último monólogo ante la cámara de Lucía Casáñez:



Buenas tardes: Gsús Bonilla: El del medio de los Panero (1):

Estamos de enhorabuena, tanto los lectores de Leopoldo María Panero como los de Gsús Bonilla como los de los dos: El del medio de los Panero, con una de esas magníficas cubiertas a las que ya nos tiene acostumbrados Ediciones Lupercalia (solo hay que ver, por ejemplo, la de Regresiones, último libro del autor leonés Vicente Muñoz Álvarez), es, por resumirlo rápidamente, un lujo de libro, como, por otro lado, todos los de su autor: Gsús Bonilla.

De momento, voy a deconstruir su cubierta (se dice así ¿no?) y te dejo con el frontal, en el que verás una de las fotografías de Leopoldo María Panero que a mí, particularmente, más me gustan de él. Una gran fotografía de José Ramón Vega González:




Próximamente en sus librerías.




Buenos días: Claudia Masin: Cría cuervos:





CRÍA CUERVOS

(a Greta)

Los niños, como los gatos, podemos ver en la oscuridad.
Vigías que saben que no pueden deslumbrarse
con su propio sueño, pasamos las horas
tejiendo una tela finísima alrededor
de nuestro miedo. Después, muchos años después,
solía decirme, llega el olvido y podemos dormir
sin sobresaltos. Yo aún no he olvidado.

Cada noche, nos intercambiamos historias
como joyas. Esta te queda bonita,
esta le sienta bien a tu piel, a tus ojos:
Había una niña que era tan pequeña
que cabía en la palma de una mano.
Si yo fuera esa niña -pienso- elegiría
vivir en tu mano. Podría cerrarla
y dejarme sin nada, pero toda buena historia
necesita una tragedia, un vuelco inesperado
en la trama. No quiero que llegue el fin
de tu relato, que la noche se acabe. No sé qué hay
del otro lado. La vida es una imagen
que va desdibujándose, perdiendo los contornos
día a día. Crecer en el tránsito de la imagen precisa
a la distorsión. Quiero seguir siendo niña
para conservar la vista.



Claudia Masin en La vista (Visor Libros, 2002).



lunes, 23 de febrero de 2015

Buenas noches: Bertolt Brecht: Organización y Sobre si existe un dios:


ORGANIZACIÓN

El señor K. dijo en cierta ocasión:
-El que piensa no emplea una luz de más, un pedazo de pan de más, un pensamiento de más.





SOBRE SI EXISTE UN DIOS

Alguien preguntó al señor K. si existía un dios. El señor K. respondió:
-Te aconsejo que medites si tu comportamiento variaría según la respuesta que se diese a esa pregunta. Si permaneciese inalterable, la pregunta sería ociosa. Si, por el contrario, tu conducta variase, en tal caso puedo ayudarte diciendo que tú mismo habrías zanjado la cuestión: Efectivamente, necesitarías ese dios.



Bertolt Brecht en Historias de almanaque (Alianza Editorial, 1987).




Buenas tardes: Charles Simic: Circo unipersonal (y 3):




CIRCO UNIPERSONAL

Malabarista de sombreros y granadas de mano activadas.
Saltimbanqui, contorsionista, impostor,
estatua viviente, paseante del alambre, escapista,
ventrílocuo aficionado y lector de mentes

que haces todo eso sin ser descubierto
mientras paseas sin prisa calle abajo,
compras el periódico en la esquina,
te agachas para acariciar al perro de un ciego,

o sentado frente a tu mujer en la cena,
mientras ella cotorrea acerca del tiempo,
te concentras sin escucharla en un trapecio en tu cabeza
mientras los tigres pasean con gesto enfadado por su jaula.



Charles Simic en Circo unipersonal (Arrebato Libros, 2014).

Traducción de Martín López-Vega.


Lucía Casáñez: Monólogo ante la cámara (2):


Segundo monólogo ante la cámara de Lucía Casáñez:





domingo, 22 de febrero de 2015

Buenas noches: Charles Simic: Circo unipersonal (2):




NADA MÁS

Amigos de las pequeñas horas de la noche:
punta de un lápiz, pequeño cuaderno,
lámpara de escritorio,
dadme la bienvenida en vuestro círculo luminoso.

No me importa mucho que la casa esté oscura y fría
si comparto con vosotros este estado absorto
en un libro del que de vez en cuando merece la pena
repetir una frase en un susurro.

Sin vosotros, estaría solo mi rostro pálido
reflejado en el cristal negro,
y los árboles desnudos y la nieve profunda
esperándome afuera en la oscuridad.



Charles Simic  en Circo unipersonal (Arrebato Libros, 2013).

Traducción de Martín López Vega.


Lucía Casáñez: Monólogo ante la cámara (1):

Lucía Casáñez es actriz. La traigo por aquí porque, en breve, estrena película. El traíler de dicha película lo compartiré en este blog en su momento. Per antes estos 3 monólogos, ejercicios prácticos en el taller de teatro al que asiste y del que saldrían muchos de los actores, así como la directora, del filme que, ya te digo, pronto se estrenará en la pantalla grande, con la presencia, además, de 3 músicos a los que tengo el placer de conocer: Nacho Vegas, Igor Paskual y Toli Morilla.

Pero vamos ya con el primer monólogo:








Buenos días: Harry Crews: Una infancia. Biografía de un lugar:

Una infancia, biografía de un lugar, de Harry Crews, es de esas lecturas que le compensan a uno por tantas miserias como trae aparejadas consigo la palabra literatura. Solo por leer libros como este ya merece la pena estar vivo. Es justo que diga que oí hablar de este libro, entusiastamente, a dos escritores a los que respeto: José Ángel Barrueco y Alex Portero. No me extraña, una vez leído, ese entusiasmo. Cuando, con el paso de los años, se van cayendo de mi pedestal determinados ídolos con los pies de barro, surgen otros, como Limonov, Charles Simic o Harry Crews. Así que te dejo ya con el párrafo inicial de Una infancia y con otro párrafo de las primeras páginas que me alucina:


Mi primer recuerdo se remonta a una época diez años anterior a mi nacimiento, transcurre en un lugar en el que nunca he estado y tiene que ver con mi padre, a quien nunca llegué a conocer. Fue en 1925, en mitad de la noche, en la zona pantanosa de los Everglades, cuando mi padre despertó a su mejor amigo Cecil del sueño profundo en que se hallaba sumido en el interior de una de las barracas situadas al sur de la draga flotante que se iba abriendo paso lentamente a dentelladas por la península de Florida desde Miami, en el Atlántico, hasta Naples, en el Golfo de México, amontonando tierra para la construcción de la carretera que acabaría conociéndose como el Camino Tamiami. La noche era oscura como solo puede llegar a serlo en una zona pantanosa y no acertaban a distinguirse el uno al otro dentro de la barraca. El rítmico golpeteo del motor de la draga puso el contrapunto a la voz temblorosa de mi padre cuando le informó a Cecil de lo que andaba mal.





Pero lo que soy, sea eso lo que sea, tiene su origen allí, en el condado de Bacon, de donde me marché a los diecisiete años para unirme al Cuerpo de Marines y donde jamás volvería a residir. Aunque siempre he sabido que parte de mí nunca se fue ni podrá irse jamás del lugar en que nací y que lo más importante de mi vida tuvo lugar durante mis primeros seis años. La búsqueda de aquellos seis años me condujo en primer lugar, inevitablemente, a la corta vida y temprana muerte de mi padre. Por lo tanto, para lo que sigue a continuación, tuve que confiar no solo en mi propia memoria, sino también en la memoria de otra gente, la biografía de una infancia que, forzosamente, ha de ser la biografía de un lugar, de un estilo de vida que ha desaparecido para siempre de este mundo.



Harry Crews. Una infancia, biografía de un lugar. Acuarela & A. Machado, 2014. Traducción de Javier Lucini, con el toque mágico de Tomás Cobos y Jesús Llorente. Prólogo de David Bizarro. E ilustraciones de Michael McCurdy.


sábado, 21 de febrero de 2015

Buenas noches: Charles Simic: Circo unipersonal (1):

Yo no hago caso nunca de los consejos. Me entran por un oído y me salen por el otro. Y reconozco que, en numerosas ocasiones, me han dado muy buenos y valiosos consejos, que, de seguirlos, me hubieran ahorrado muchos problemas, pero soy de los que solo hacen caso de los consejos que les da su propia experiencia personal, no la de los demás. Solo así se adquiere el conocimiento. Cayendo. Y aprendiendo por ti mismo a no seguir cayéndote. Sin embargo, el otro día, en uno de esos infumables telefilmes de la sobremesa, escuché uno que sí he decidido seguir:

Cada día, hazte un regalo a ti mismo.

No tiene por qué ser un regalo material. Puede ser, no sé, un paseo por un lugar por el que habitualmente no sueles pasear. Darle un billete de cinco euros al primer sin techo que te encuentres. Entrar en una librería, leer poemas al azar y luego, si eso, comprarte un libro estaría bien. Yo que sé. Lo que se te ocurra. Pasar de hacerte la cena y pedir una pizza. Lo que sea. Pero no lo olvides:

Cada día, hazte un regalo a ti mismo.


Yo me he hecho este:




Una edición chulísima. Un librito con unos cuantos poemas de Charles Simic en edición bilingüe dentro de una cajita. Además, la edición está limitada a 300 ejemplares. Edita Arrebato Libros, por cierto. En fin, que te dejo, en esta primera entrega, con uno de estos poemas:


HACIENDO EL CUERVO

¿Estás autorizado a hablar
en nombre de los árboles desnudos?
¿Eres capaz de explicar
lo que pretende el viento
con la camisa y el camisón
abandonados en la lavandería?
¿Qué sabes tú de las nubes negras?
¿Y de los estanques repletos de hojas muertas?
¿De coches antiguos oxidándose en la entrada?
¿Quién te ha dado permiso
para mirar la lata de cerveza en la cuneta?
¿Y la cruz blanca junto a la carretera?
¿El columpio en el jardín de las viudas?
Pregúntate a ti mismo si las palabras bastan
o si sería mejor agitar tus alas
de árbol en árbol
y seguir haciendo el cuervo.



Charles Simic. Circo unipersonal. Arrebato Libros, 2013. Traducción de Martín López-Vega.




El precio del poder:


Hay dos cosas en esta vida, hay más de dos, que me desagradan profundamente, que me molestan y que, hace años, hubieran bastado por sí mismas para desequilibrarme tanto creativa como emocionalmente. Una es que se me haga de menos, a mí o a mi poesía, y otra es justo lo contrario: que se me valore, sobrevalore, muy por encima de mis méritos personales o literarios. A cada cuál según sus méritos. Sus méritos. No su posición social. No los enchufes de que disponga para medrar. No su dinero. Sus méritos. Sus putos méritos. Si los tiene. Como todos sabemos, las cosa no funciona así, ni aquí ni en la Conchinchina.






Nunca me ha importado, a pesar de mis dificultades económicas, recitar gratis. Nunca. Quienes me conocen lo saben bien. Así que en estos últimos 20 años he recitado en toda clase de sitios y para toda clase de gente, desde universidades al otro lado del charco a bares del inframundo, en condiciones en algunos casos de todo menos poéticas. ¿Qué pido a cambio? Un poco de respeto no estaría mal, por ejemplo. O que, por recitar gratis, no se me tome, encima, por gilipollas, o por algo peor: por alguien sin talento.

Me explico. Un día de la próxima semana me había comprometido para recitar con otros 3 o 4 poetas, en el bar de una persona que si bien no es amiga mía, sí la conozco. Por supuesto, íbamos a recitar gratis. Luego íbamos a pasar una chistera para recoger la voluntad del público asistente. A cambio, me imaginaba, al menos, un cartel con nuestros nombres para anunciar y difundir lo más posible dicha lectura. Esta misma mañana, sin embargo, me entero de que no hay cartel, de que en el evento creado en una determinada red social ni siquiera aparecen nuestros nombres. Se acabó, pensé. A mí me ha costado y me cuesta mucho luchar por mi nombre, que además es un nombre guapo, como para que se oculte ese nombre, mi nombre, así que, en resumen, recital suspendido, al menos en lo que a mi presencia en él concierne. 




El segundo caso es más complejo. Interviene la mala fortuna, por así decir. Resulta que un mes de estos iba a acudir a cierto encuentro de poesía. He de decir que es un encuentro de poesía en el que los poetas que asisten se hacen cargo de todos los gastos, es decir, viaje, alojamiento, comida, etcétera... Y yo, aunque no tengo un duro, iba a asistir. Me interesaba asistir. Acuden poetas amigos a los que hace años no doy uno de esos abrazos fuertes y solidarios. Presentaría mi nuevo libro, Campanas de Etiopía, en fin, bien... Hasta que llega el programa provisional de dicho encuentro y veo mi nombre colocado, al menos en mi apreciación, el peor día para recitar y a la peor hora posible, a las once de la mañana. Por supuesto, los poetas a los que yo quería saludar y escuchar recitar, sin desmerecer a ningún otro, leen todos ellos el sábado, sobre todo en la sesión de la tarde y última de dichos encuentros. Hay una explicación. Muchos de los poetas trabajan. Y algunos solo pueden recitar dicho día. Lo entiendo, por supuesto. Pero no me compensaba, entonces, realizar un viaje de varias horas y gastarme un pastizal, yo que no trabajo, ya se sabe que el acto físico de escribir no se considera trabajo, para recitar cuatro poemas a una hora intempestiva y además tener que volverme si ver a quien yo quería ver... En resumen: la organizadora del evento entendió mi punto de vista, cuando se lo expliqué, e incluso, cosa que la honra, quiso hacerse cargo de los gastos del viaje y alojamiento... a lo que, como entenderás, tuve que decirle que no... Como tampoco cambiar mi turno de lectura al sábado y poder perjudicar así a cualquiera de esos poetas que por motivos laborales solo pueden recitar ese día... 







Unas veces a causa de la mala fortuna, otras como consecuencia del desconocimiento de quien te, entre comillas, contrata, y otras, simplemente, por mala fe, envidias o antiguos rencores, el caso es que he llegado a la conclusión de que, de ninguna de las maneras, me compensa hacer las cosas de manera gratuita o altruista, por lo que tengo que reconocer y admitir que, al menos en mi caso, me resulta contraproducente y hasta perjudicial hacer las cosas de manera desinteresada, ya sabes,  en muchas casos mi recompensa son disgustos, decepciones, malentendidos, mosqueos, en fin, tiempo de escritura dilapidado, etcétera, por lo que, sintiéndolo mucho, sintiéndolo en el alma, quien o quienes me quieran escuchar recitar en directo tendrán que pagarme de acuerdo a mis méritos, en este caso méritos literarios o poéticos, o, dicho de otro modo, dicho en modo Toni Montana en El precio del poder: Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra y no los rompo por nadie, ¿entiendes?

Finalmente, llego a la conclusión, conclusión que debería estar clara ya desde el mismo principio, que de deberme a alguien, me debo a mis lectores que, en definitiva, pocos o muchos, son los que compran y, sobre todo, leen mis libros, si consiguen dar con ellos claro...  Y me debo, en especial, a las escasas personas que, de un modo u otro, con su generosidad me consiguen tiempo para que  yo escriba. Y lo que los lectores, caso que uno los tenga, y lo que estas personas me reclaman, como escritor, es precisamente eso: que escriba y que me deje de hostias... Insisten, incluso: Tú solo tienes que preocuparte de escribir, olvídate de lo demás y escribe... Y eso llevo haciendo más de 15 años ya.  Escribir. Por último, he subido estos 3 vídeos en los que aparezco recitando algunos de mis poemas porque, de algún modo, en ellos está lo único que realmente puedo decir que poseo: Mis cojones y mi palabra. Y no los voy a romper por nada ni por nadie. No trae cuenta.



Buenos días: Milan Richter: 1 poema:





EN LAS ESCALERAS DE LA FACULTAD DE DERECHO

hay dos policías jóvenes
y no intuyen que, en el momento en que paso
junto a ellos con el coche, montan guardia
en honor de una chica joven a la que en esas escaleras
mataron tal día como este, pero hace ya mucho,
cuando a ellos dos, en medio del estruendo
de los tanques bajo las ventanas,
los daban a luz sus madres, sin saber
que sus hijos montarían guardia un día
ante una placa conmemorativa hace tiempo arrancada,
en honor de esa chica que aún hoy, sin reconocerlo,
sangra en nosotros.



Milan Richter en El silencio de los árboles en Hyde Park (La poesía, señor hidalgo, 2007).

Traducción de Alejandro Hermida de Blas.

viernes, 20 de febrero de 2015

Buenos días: Margaret Randall: Espejos:






ESPEJOS

Esa mujer, sin dientes a los treinta y ocho,
se ríe de la mirada de pergamino de su hermana,
conoce bien la línea de pelo rizado
que bordea la oreja de su pequeño
pero olvida que la cámara la reclama.
Ella no puede encontrar su rostro
sobre la superficie de esta fotografía.
No hay espejos en sus montañas.

A ti los espejos te perseguían en tu niñez
poniéndote triste y en guardia.
Ya en décimo grado veías en ellos la Sears Charm School,
los ojos perturbadores de tu padre.
El peligro de los dedos. El cinturón.
Aquel secreto grueso.
Ahora esquivas los espejos, y hablas con alivio
al pensar en un mundo donde no los haya.

Mi espejo se burla de esa quebrada de niebla
donde siluetas estilo Vogue cantan melodías desentonadas.
Comidas sin tocar en el plato.
Derretidas. Transformadas. El verdadero cuerpo
reflejando aquella otra postura del sauce.
La piel perfecta. Y, sobre todo, el elegante cuello.
Lo que hubiera dado yo por la gracia de un cuello así...

Aquella mujer que no reconoce
su rostro en la fotografía,
¿podemos decir que nunca se ha visto a sí misma?
¿Dónde está el espejo lo bastante limpio
como para decirnos quienes somos?



Margaret Randall en Esto sucede cuando el corazón de una mujer se rompe (Ediciones Hiperión, 199).

Traducción de Victor Rodírguez Núñez.

jueves, 19 de febrero de 2015

Buenas Noches: Irving Layton: 2 poemas:


MALENTENDIDO

Le puse
la mano
en
el muslo

Por el modo
en que ella
se apartó
vi que
su entrega
a la literatura
no era
perfecta.





AMOR MODERNO

Mientras decías que eres infalible:
Que inhibiciones de burdel no tienes
Y tus amantes ni gota de inteligencia

Mientras decías que eres fantástica inverecunda obscena
Exquisita falaz enamorada
Tus labios pechos muslos en perfecto control

Mientras decías que sabes darnos placer a todos
Porque yo juras soy tu verdadero amor
Y a otro te has prometido en matrimonio

Yo te empalé sobre tu cama desastrada



Irving Layton en Poemas de amor (Ediciones Hiperión, 1980)

Traducción de Salustiano Masó


Buenos Días: Kutxi Romero: 2 poemas:


Vamos a empuñar el serrucho
         ignominioso del presente
vamos a romper la sirga
a invocar el alarido
asomándonos al balcón de
                                    la locura
esparcir el serrín
después de la derrota
antes de la derrota
que quede escrito
en el asfalto
como
        a
          fuego
que
vinimos
buscando
pelea.


    Fotografía de David González


No te ofrezco como presente
un corazón arraigado
más bien
una oculta y estéril simiente
aguardando el surco
sabiendo que sepultada
tendrá que batirse en duelo.
Otros o todos
serán los jueces
en ese combate
tuyo
contra ti.



Kutxi Romero en León manso come mierda (Ediciones del 4 de agosto, 2004).

miércoles, 18 de febrero de 2015

Buenas noches: Barry Gifford: 3 poemas:


       Un cuarto
siempre
       puede
              volverse
                 más pequeño




   No puedes
         darme
más problemas
   de los que
         ya tengo




Ese camino me rompió
        el corazón
              ya
                 demasiadas
                           veces
                   recórrelo tú
                            sin
                                mí



Barry Gifford en Las cuatro reinas (La Fábrica Editorial, 2007).

Traducción de Laura Emilio Pacheco.



Buenos días: David Mayor: 2 poemas:


QUEIMADA

Aquella noche la tengo en los dedos:
la espalda de tu cuello, las palabras justas,
la querencia.
Tú llenabas el silencio y sonreías;
los demás esperábamos
la señal para bebernos las sombras,
las palabras anudadas, el licor antiguo.

Y luego siguió el viento deambulando
y te guardé en los dedos para siempre.





ESPERA

Entra por la ventana una pequeña calma

que apenas llena
los márgenes de esta cuartilla donde escribes:

La experiencia es el recuerdo de todos los fracasos



David Mayor en En otra parte (pretextos, 2005)


martes, 17 de febrero de 2015

Buenas Noches: Ahmed Arif: Desgasté cadenas añorándote:




DESGASTÉ CADENAS AÑORÁNDOTE

Poder contar de ti.
A buenos niños, a héroes.
Poder contar de ti,
Al indigno, al rudo,
A la puta mentira.

Uno tras otro, cuántos helados inviernos,
El lobo dormía, el pájaro dormía, el calabozo dormía.
Fuera el mundo seguía, a borbotones...
Sólo yo no dormía,
Cuántas primaveras pasadas, mi bien amada
Desgasté cadenas añorándote.
Prenderé rosas de color sangre en tu pelo,
Una vez de este lado,
Una vez del otro lado...

Si pudiera gritar de ti,
A pozos sin fondo,
A una estrella fugaz,
Hasta a una cerilla,
A una cerilla caída
En la ola más aislada del océano.

Perdiera el talismán de los primeros amores,
Perdiera los besos,
No comparte, la caída repentina del anochecer,
Ensimismado con un cigarro, con una copa,
Si pudiera contar de ti...
Tu ausencia, es otro nombre del Infierno
Tengo frío, no cierres tus ojos...



Ahmed Arif en Desgasté cadenas añorándote (Visor Libros, 2012).

Traducción de Pepa Baamonde e Irfan Güler.


Buenos días: José Luis Ducid: 2 poemas:


los inmigrantes enseñaron
que hay que estar atento a las posibilidades
y ni bien llegué
una Sra. se preocupó
por mi situación económica
porque adora la Argentina
es una pena
¿cómo está?
pintado su chalet
de
pe
a

me dijo que quedó muy bien
pero
nunca
me pagó
entonces aprendí
que hay que estar atento a las posibilidades





mirándome desnudo frente al espejo
recordé que en Buenos Aires
se sintieron capaces
(con la ayuda de Hollywood)
de rodar una versión libre de

               LA PESTE

muy libre
libre de Camus, por ejemplo
pero ese es otro verso

y trabajar de "muerto simple"
representaba algo así como
30 dólares diarios.

llegando al Sindicato de Extras
con mis 2 fotos

4 x 4
ví un tumulto con fotos
4 x 4
de pie
al sol
jóvenes esforzándose por ser elegidos
algunos suplicando
otros discutiendo el orden de llegada
madres con niños llorando
jubilados gritándose
actores desocupados que lo sobrellevaban
con profesionalismo

todos en el Sindicato de Extras
luchábamos por un lugar digno en la fosa común.

cuando tocó mi turno
un hombre de traje recogió las fotos
diciéndome que lo lamentaba
pero necesitaban cadáveres
"... más estilizados..."

yo suspiré:
-Ojalá la peste se así de buena.



José Luis Ducid en TAN GO-gO Tán (Línea de Fuego, 2000).



lunes, 16 de febrero de 2015

Buenas noches: Clara Santafé Subirás: 2 poemas:


PRÁCTICA

Mira, no me bailes el agua,
no te me vengas por tangos.

Que yo ya no me pierdo en arrabales de carne y
susurros.

No me cuentes milongas,
ni me soples al oído.

Que yo ya bailo sola dobles pliés ante el espejo.

No asesines para mí pobres flores de cartón piedra,
ni me rimes bajo el quicio.

Que yo ya soy carne de bolero.

No jures ser estatua de sal aguardando por mí en la
sombra,
ni me exijas méritos pasados.

Que yo ya nací hace días en esa copla que a veces
chispeas.

No pendas de un hilo esta quiebra,
ni me obligues a guardarte el luto.

Que yo ya aprendí a hacerme mocita
que lo único que se ha de pedir
a San Antonio entre lloros y velas
es que el vals de quien te quiere a veces,
de quien te quiere a ratos,
no me deje por siempre en los huesos.

Que me conceda resurgir de las cenizas.
Que tan solo cicatrice por dentro párpados y venas

y deje así restos de ojeras para avisar a tu sucesor
de que soy una digna superviviente.




KH7

A veces mi madre
(esa mujer que parece italiana)
se preocupa por mi porvenir.
Creo que quiere que tenga un novio,
los papeles en regla,
unos zapatos que brillen mucho
y que deje de reirme cuando me insinúa que
soy lesbiana.
No le gustan mis pechos,
ni mi boca,
se salen de la norma.
Y sueña en las siestas de verano que mi
flamante novio
(ése que ha tejido con retales de los vecinos
desterrados por mi abuela)
me los rebaja a mordiscos.

Mi padre
(ése que a veces está triste porque sí)
sueña con que consiga un puesto de 8 a 3
y luego lo rechace
por caer en la cuenta de que hemos de hacernos
socios
y dedicarnos los dos a la tangana.
Ha preparado su inicial bronca filial
y su posterior media sonrisa a mis espaldas
que yo veré reflejada en un espejo.
(Ése en el que mi madre ahoga sus penas con KH7)

Las coca colas light de la nevera
(ésas que esta semana son sabor a limón por
despiste de mi padre El Triste)
han palpado la desidia de estos días tramo a tramo:
en las manos, en la lengua y en el estómago de mi
familia
han reconocido hastío, algo de insensatez, cariño
amargo y escenas de Berlanga.



Clara Santafé Subirás en Parque de atracciones (1001 Ediciones, 2008).


Buenos días: Egon Schiele: 2 poemas:


AUTORRETRATO

Yo soy todo a la vez,
pero nunca lo haré todo al mismo tiempo.




OBSERVACIÓN

Allá arriba, en el 
país susurrante cercado de densos bosques,
camina lentamente el hombre blanco escalando-humo-azul
y respira, y respira todabía los blancos vientos del bosque.
Recorre la tierra con olores de cueva
y lo mismo llora que ríe.



Egon Schiele en Yo, eterno niño (Maldoror Ediciones, 2005).

domingo, 15 de febrero de 2015

Biblioteca en Venta (33): Próximamente nuevos libros:

Estoy preparando nuevos libros. Para ofrecértelos a un buen o muy buen precio.

Pedido Mínimo de 15 €

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Libros en buen o muy buen estado de conservación.

Libros de Poesía, de Narrativa, de Ensayo.

Los pedidos se enviarán únicamente los lunes a lo largo del día.

Si estás interesado en hacer algún pedido, ya sabes: solo tienes que escribirme a mi dirección de correo electrónico, que es la siguiente:






Y ya sabes: si quieres hacer algún pedido, escríbeme a:





sábado, 14 de febrero de 2015

Especial San Valentín (y 11): Dos poemas de David González:


         SALVAVIDAS

         a mí no me hace falta
         dices    yo ya tengo
         el mejor seguro de todos:

         ¿cuál:

         dios:

         la sirena del barco
         emite entonces   
         siete sonidos cortos
         seguidos de uno largo:

         diríjanse inmediatamente
         a la estación de reunión
         situada en la cubierta seis
         llevando consigo
         su chaleco salvavidas:

         colóquenselo por la cabeza
         átense las cintas de velcro
         pásenlas por la cintura
y        átenlas con firmeza:

y       aunque tan solo se trata
         de un simulacro
         de emergencia
         yo
         además
         por si acaso
         me abrazo
         a
         ti:


         confía en tu corazón
         si se incendian los mares:

         e. e. cummings:






         EDAD

         esta tarde te he visto mayor:

         con la misma edad que tenías esta mañana:
         con la misma edad que tendrás esta noche:

         te he visto vieja:

         las primeras arrugas en tu pelo:
         las primeras canas en tus ojos:
         el payaso triste de tu voz:

         el vestido,
         corto,
         de luto,
         roto a la altura de  la rodilla:
         las medias,
         con varices:
y       no me olvido de las botas: sucias, tronadas:

         ibas a bajar la basura:
         en una mano,
         la bolsa con los desperdicios:

         sí:
         esta tarde te he visto
         mayor, vieja, desengañada de la vida:

         sin casa propia:
         de renta:
         con pufos:
         el agua la luz el alquiler la comunidad el bar:

         treinta años haciéndole favores a todo el mundo
y        a mí no me hacen más que putadas, todo el mundo,
         dentro y fuera de casa, hasta mi madre:

         tu madre: diálisis: tres veces a la semana:

         tu novio, yo, enfermo crónico:
         sin ninguna perspectiva de futuro:
         con muy mal genio:
         caprichoso y egoísta y gastizo:
         poeta, además: sin embargo,

         cuando te veo así: mayor, vieja, una ancianita casi:
         cuando te veo así, digo, te quiero más:
         te quiero: a secas: sin adverbios: te quiero:

y       aunque tienes más edad que yo,
         once años más,
y       aunque tan solo hace tres que compartimos
         pobreza y enfermedad
         me siento, puedes creerme, como si realmente
         hubiéramos

         envejecido juntos:


         tú, mujer mártir:
         jerome rothenberg:



        David González en Algo que declarar (2007) y en El lenguaje de los puños (2014).