Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ruydar Kipling: 1 poema:


Esta mañana, después de pasar gran parte de la noche en vela, he tenido que tomar una de esas decisiones que me gustaría no tener que tomar nunca, y más en este caso en el que la persona que más se va a disgustar por mi decisión es justamente la persona que se menos se lo merece y que no tiene culpa alguna de que la decisión que haya tomado sea una y no la que a esa persona le hubiera gustado. No sé si ha sido una decisión correcta o errónea. Ni el tiempo lo dirá. No hay decisiones correctas o acertadas. Hay lo que hay. Y de momento, es algo que me está jodiendo mucho y que me ha dejado hecho polvo. Sin embargo, antes de despedirme de ti hasta mañana por la noche, tecleo este poema que esa persona de la que te hablo, muy buena gente, me envió por correo electrónico. Es un poema de Ruydar Kipling:





Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando los que te ordenan
la han perdido y te culpan a ti.

Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también aceptar que tengan dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no dejas lugar al odio
y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes experimentar el triunfo y la derrota,
y tratar a esos dos impostores exactamente igual.
Si puedes soportar la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola tirada;
y perderlas, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tu deber mucho después de haberlos agotado,
y resistir cuando ya no te queda nada
más que la voluntad de decirles: ¡Resistid!.

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud,
o caminar junto a reyes, y no perder el buen sentido.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto,
con una trayectoria de sesenta valiosos segundos

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,

y lo que es más: ¡serás un HOmbre, hijo mío!




Quizá Kipling lleve razón, no lo sé, pero en cualquier caso el poema es muy bueno... Ahora bien, a mi entender, es todo más sencillo: un Hombre es aquel que todavía es capaz de responder cuando le llaman por su nombre... Y tanto la persona de la que hablaba antes, como yo mismo, lo somos, o eso creo:    

Hombres.




2 comentarios:

  1. Sea lo que sea, fuerza, David. Te deseo todo lo mejor.

    Un abrazo, amigo.

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  2. Gracias, Tomás, amigo. Otro abrazo, fuerte y solidario.

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