Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 4 de septiembre de 2014

Charles Simic: Mil novecientos treinta y ocho (1):


Charles Simic está entre mis poetas predilectos. Y esta antología poética, Mil novecientos treinta y ocho, contiene poemas tan increíbles como estos dos con los que te dejo en esta primera entrega:


LUZ DE VERANO

Le gustan las iglesias vacías
En la hora azul del amanecer.

Las sombras se abren
Como las cortinas de una feria,

Los ojos del crucificado
Están mirando hacia abajo desde la cruz

Como viendo la sangre en sus pies
por vez primera




PAREJA DE VIEJOS

Esperan a que los maten,
O los desahucien. Pronto
No tendrán nada para comer.
Mientras tanto, están sentados.

Creen que un dolor violento está por llegar.
Empezará en el corazón
Y subirá hasta la boca.
Los llevarán en camillas, aullando.

Esta noche vigilan la ventana
Sin dirigirse la palabra.
Ha llovido, y ahora parece
Como si fuera a nevar un poco.

Lo veo levantarse para bajar las persianas.
Cuando su ventana se queda a oscuras,
Sé que su mano ha alcanzado la de ella
Justo cuando iba a encender la luz.



Charles Simic. Mil novecientos treinta y ocho. Valparaíso Ediciones, abril de 2014. De la traducción y el prólogo: Nieves García Prados. Fotografía de portada: Aaron Clamage. Diseño de portada y maquetación: Chari Nogales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.