Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 18 de septiembre de 2014

Charles Bukowski: La noche desquiciada de pasos (2):




HOLA, ¿QUÉ TAL ESTÁS?

este miedo a ser como ellos:
un muerto.

al menos no están en la calle, tienen
buen cuidado de quedarse en casa, esos
locos pálidos que se sientan a solas delante de la tele,
su vida llena de risas enlatadas, mutiladas.

su barrio ideal
con coches aparcados
con jardincitos verdes
con casitas
las puertitas que abren y cierran
cuando van de visita sus parientes
durante las fiestas
las puertas que se cierran
tras los agonizantes que mueren tan lentamente
tras los muertos que siguen con vida
en un barrio tranquilo cualquiera
de calles sinuosas
de agonía
de confusión
de horror
de miedo
de ignorancia.

un perro detrás de una verja.

un hombre en silencio en la ventana.



Charles Bukowski. La noche desquiciada de pasos. Visor Libros, 2014. Prólogo y traducción de Eduardo Iriarte.


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