Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

martes, 9 de septiembre de 2014

Abel Santos: Todo descansa en la superficie (y 2):


SI SOY LA PUERTA PUEDO SER TAMBIÉN LA HABITACIÓN

A cada paso dado en la trampa,
el misterio

se tensa... La verdad:

esa puerta que, constructivamente, se rodea
pero nunca se traspasa,

porque la que te atraviesa

es
ella.






















POLÍTICA

Un extranjero de mi barrio
al que le debía una pequeña cantidad, me enseñó,
sin saberlo, sus principios en la calle:

-El dinero
puede perderse y ganarse en cualquier parte
y de millones de formas distintas.
Pero a las personas una vez las pierdes
las pierdes para siempre.

Son las palabras blancas
de un hombre para el hombre.
Son las promesas y el tratado del político
que todos llevamos
-o deberíamos llevar- dentro.

Ahora soy yo el extraño.

Pago mi deuda con este poema.
La democracia, ya puede decirse, es un voto
que pueden servirte frío.

Se han cerrado las compuertas
en las fábricas del pan.

No quieras comerte el mundo:
está lleno de calamidades.



Abel Santos. Todo descansa en la superficie. Ediciones Vitruvio, 2013. Del prólogo Vicente Llorente.


2 comentarios:

  1. Veo que el combate aún no ha acabado, y mis poemas siguen golpeando por tu blog.
    Un abrazo fuerte y solidario, David, compañero.

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  2. El combate no acaba hasta que suena la campana, Abel, amigo. Otro abrazo, fuerte y solidario.

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