Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

martes, 31 de diciembre de 2013

2013: 2014:

Bueno. Esto se acaba. Supongo que, a estas alturas de mi vida, y en estos tiempos de miseria y de vergüenza que corren, lo mejor que se puede desear para el 2014 es seguir vivo para poder contarlo. Todo lo demás, creo, es puro refalfiu. Sin embargo, por malo que sea un año, o nos los parezca a nosotros, siempre hay momentos dichosos, felices. Yo los resumo en dos fotografías, del día de Nochebuena. En la primera aparezco con mi sobrina Claudia (dos años y medio) y en la otra con mi madre, Berta (Libertad), a la que tanto le debo, y no solo la vida. Por lo demás, como no se me ocurre nada más que decir, te dejo con un poemita de mi último libro con el que te deseo un 2014 en el que se hagan realidad tus sueños, si todavía te queda alguno.

Claudia y David. Fotografía de Begoña Casáñez Clemente.


Mi madre y yo. Fotografía de Claudia Castañón (ayudada por Begoña Casáñez Clemente).


LO QUE IMPORTA

no importa
que nadie llore
tu muerte:

importa esto:

que la vida
te sonría:


El Árbol de la sidra (fotografía de Begoña Casáñez Clemente)

Campo de los Patos: Poesía Norteamericana (segunda parte) (y 2): Un poema de W. D. Snodgrass y otro de Sharon Olds:

Esta mañana, en la primera entrega, de la segunda parte de esta antología de Poesía Norteamericana de la revista asturiana de cultura Campo de los Patos, olvidé mencionar los poetas seleccionados, que, por orden de aparición, son los siguientes (alguno repite): 

                                                                                                      Henry Wadsworth Longellow, Oliver Wendell Holmes, Edgar Allan Poe, Sidney Lanier, Amy Lowell, Robert Frost, Carl Sandburg, Sara Teasdale, Countee Cullen, Kenneth Patchen, James Laughlin, Robert Creeley, Adrienne Rich, Ruth Fainlight, John Ashbery, Ted Kooser, C. K. Williams, Stephen Dunn, Sharon Olds, Daniel Halpern, Jane Kenyon, Carolyn Forché, Laura Gilpin, Henri Cole, Li-Young Lee, Diane Thiel, Theodore Roethke, Randall Jarrell, John Berryman, Robert Lowell, W. D. Snodgrass (del que se dice es el padre del confesionalismo, nunca traducido al castellano, salvo en alguna antología), Robert Bly, Anne Sexton, Sylvia Plath; Pascal D`Angelo, Emanuel Carnevali, Arturo Giovannitti, John Ciardi, Gregory Corso, Diane di Prima, Felix Stefanile, Lewis Turco, Elizabeth Bishop, Randall Jarrell, Robert Frost, William Stafford, Stanley Kunitz, Billy Collins, Myrna Nieves, Josefina Báez, José de la Rosa, Teonilda Madera, Sandra García Betancour, Margarita Drago, Carlos Manuel Rivera, Marianela Medrano, Juan Ramos, Yrene Santos, Carlos Aguasaco, Urayoán Noel, Dina Piera di Donato y Roger Santíbañez.

                    Como puedes apreciar, se trata de una nómina amplia y generosa de poetas norteamericanos que, unida a los poetas de la primera parte, compone un extenso fresco de lo que fue, y es, la poesía norteamericana. Ahora bien, y no es por tocar los cojones, a uno le extraña un poco, le llama la atención, que en una nómina de poetas tan, ya digo, generosa, no se haya contado con la poesía de CHARLES BUKOWSKI. Es la única pega que le pondría a este, por lo demás, formidable trabajo, que se completa con varios artículos de auténtico interés para el lector de poesía. Te dejo en esta última entrega con un poema de W. D. Snodgrass y con otro de Sharon Olds. 


      L`ESPETU NEL CORAZÓN

      2

      Nel acabu d`abril tienes tres años; güei
                  plantamos el to güertu en patiu.
      Pa evitar que perros ayenos pela nueche
y les toperes estropien el to xuegu,
      cuatro palinos faen guardia
                  teniendo por un finu cordel.

      Pero tu fuiste la primera en tiralos.
                  Y depués que cribesti la tierra
      traxisti la regaderina p`afogar
tola tierra y a nós. Apretamos la grana surtí o
      con abonu güelmo en riegos firmes.
                  Fía, fiximos lo que pudimos.

      Dalguién va tener que sallar y arriandar
                  los brotos nuevos. Regalos na hora
      en que cai la solombra sobre l`eru.
Procura miralos cada día
      porque pa cuando florezan
                  yo yá nun voi tra.

W. D. Snodgrass
Traducción de Antón García.



LES HERMANES DE L`AYALGA SEXUAL

Namás que la mio hermana y yo salíamos de
casa de la nuesa madre, too lo que queríamos
yera follar, y escaecer
el so diminutu cuerpu de gorrión y les sos flaques
pares de saltapraos. ¡Los cuerpos de los homes
yeren como`l cuerpo de pá! Los sólidos
todiellos, costazos, muslos, los atractivos
xinoyos, les llargues y estiraes pantorríes,
podíemos tenelo ellí, los traseros elevaos
y prohíbios, les corves, la polla
na nuesa boca, ah la polla na nuesa boca.
                           Como esploradores que
descubren una ciudá perdida, volvíamos
lloques d`alegría, esnudábemos a los homes
lenta y cuidadosamente, como si
descubriéremos artefactos encerraos que
demostraren la nuesa teoría de la cultura perdida:
que si madre dicía qu`ellí nun había nada,
yera porque había.

Sharon Olds
Traducción de Carme Álvarez.


Varios Autores. Poesía Norteamericana (segunda parte). Saltadera, 2013.

Campo de los Patos: Poesía Norteamericana (segunda parte) (1): Un poema de Myrna Nieves y otro de Juana Ramos:


TE QUIERO

Dices que no lo digo como debe decirse
que uso otras palabras primero
que menciono a un previo amante
que lo digo de sopetón
bajito o muy alto
que la gente de allá no es sincera

Y te digo que sí
      quizás
no lo digo como deseas
pero pienso
que si tú sintieras lo mismo
bastarían las primeras sílabas
para abrirte el pecho
y sonreír

Myrna Nieves




LA COLONIA

Yo
colonizada por dos lenguas
aplastantes, demonios que residen y poseen,
que hace tanto conquistaron mi aliento.
Hoy me vuelvo eructando bocanadas de océano,
cruces, carabelas, de dios multiplicándose en sí mismo,
de babiecas, rocinantes que cabalgan como en casa,
de tizonas y coladas saqueadoras
a su paso ensangrentando nuestra historia,
de una malinche cortésmente atravesada,
de alfonsos, de fernandos y de carlos,
de próceres en sanguinaria independencia,
de guerras civiles, de deudas externas,
de guerras ajenas tomadas muy a pecho,
de presidentes de naciones soberanas,
soberanas en su propio servilismo.

Juana Ramos


Varios Autores. Poesía Norteamericana (segunda parte). Saltadera, 2013.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Sixto Rodríguez: Searching for Sugar Man:

Hace ya unas cuántas semanas que me descargué el documental y el álbum de Sixto Rodríguez: Searching for a Sugar Man. Cuando los héroes en los que uno creía demuestran, con el tiempo, tener los pies de barro, y cuando vivimos tiempos en que los héroes escasean, siempre es de agradecer encontrar a alguno, como Sixto Rodríguez: unas de esas piedras en el camino gracias a las cuales uno sabe que, con alguna desviación que otra, está siguiendo el camino correcto, por duro que pueda ser. Solo puedo decirte que si no has escuchado la música de este tío o no has visto todavía esta película, no dejes de hacerlo: no va solo sobre la música o sobre la vida de este tío: va sobre la dignidad, la que ninguno deberíamos perder nunca, por ninguna causa. Te dejo con una entrevista, y, bajo el cartel, con el traíler del documental, con el vídeo de su tema Cause, subtitulado en español, y con el vídeo de su concierto en París, en junio de este mismo año:





El traíler:


Cause:


Sixto Rodríguez en concierto, en París, junio de 2013:



El exterminador de e-rratas, 22: Henry Miller: Pesadilla con aire acondicionado: 28 e-rratas:



En las 323 páginas de Una pesadilla con aire acondicionado, estas e-rratas:

1- (pág. 21):

MAL: para usar un palabra gruesa

BIEN: para usar una palabra gruesa

2- (pág. 21):

MAL: Nuestros mundo

BIEN: Nuestro mundo

3- (pág. 84):

MAL: lo que poseemos los hemos obtenido con enorme sufrimiento

BIEN: lo que poseemos lo hemos obtenido con enorme sufrimiento

4- (pág. 93):

MAL: quizá le avergonzada revelar sus emociones reales

BIEN: quizá le avergonzaba revelar sus emociones reales

5- (pág. 99):

MAL: su ojos

BIEN: sus ojos

6- (pág. 115):

MAL: suscitó un historia

BIEN: suscitó una historia

7- (pág. 140):

MAL: que nunca se haya avergonzada con un fracaso de ningún tipo.

BIEN: que nunca se haya avergonzado con un fracaso de ningún tipo

8- (pág. 152):

MAL: desde el nacimiento de este civilización

BIEN: desde el nacimiento de esta civilización

9- (pág. 163):

MAL: Resultaba inútil formular la pregunta en voz alta porque era evidentemente que el guía se sentía igual que en casa

BIEN: Resultaba inútil formular la pregunta en voz alta porque era evidente que el guía se sentía igual que en casa 

O BIEN ASÍ: Resultaba inútil formular la pregunta en voz alta porque, evidentemente, el guía se sentía igual que en casa

10- (pág. 170):

MAL: donde el contenido del misterioso baúl negro habían sido esparcido por todas partes.

BIEN: donde el contenido del misterioso baúl negro había sido esparcido por todas partes.

11- (pág. 179):

MAL: Escuchábamos a Count Basie durante desayuno, la comida y la cena.

BIEN: Escuchábamos a Count Basie durante el desayuno, la comida y la cena.

12- (pág. 199):

MAL: Verèse estornuda

BIEN: Varèse estornuda

13- (pág. 202):

MAL: es noble sólo en aquellos que transforma ese barro en eterno oro celestial

BIEN: es noble sólo en aquellos que transforman ese barro en eterno oro celestial

14- (pág. 223):

MAL: -¿Dónde tiene el bolsillo?-preguntó-.

BIEN: -¿Dónde tiene el bolsillo?-preguntó.

15- (pág. 235):

MAL: Entre tanto me iba familiarizando con el volante motor y otros órganos

BIEN: Entre tanto me iba familiarizando con el volante, motor y otros órganos

16- (pág. 239):

MAL: con una trocito de madera

BIEN: con un trocito de madera

17- (pág. 248):

MAL: Me habían impresionado, al llegar al Desierto Pintado, dije, que la tierra pareciera

BIEN: Me había impresionado, al llegar al Desierto Pintado, dije, que la tierra pareciera

18- (pág. 279):

MAL: desmedrado y incongruente

BIEN: desmedrado e incongruente

19- (pág. 284):

MAL: Me deslice fuera de la casa

BIEN: Me deslicé fuera de la casa

20- (pág. 284):

MAL: o a quien me habían presentado

BIEN: o a quién me habían presentado

21- (pág. 284):

MAL: Tal vez no viera más que lo quería ver

BIEN: Tal vez no viera más que lo que quería ver

22- (pág. 285):

MAL: Camino por uno de las calles

BIEN: Camino por una de las calles

23- (pág. 290):

MAL: Me envolví en una albornoz

BIEN: Me envolví en un albornoz

24- (pág. 300):

MAL: Usted piensa que le gustaría tener los cuardos en su país

BIEN: Usted piensa que le gustaría tener los cuadros en su país

25- (pág. 311):

MAL: lo peces de

BIEN: los peces de

26- (pág. 313):

MAL: Siempre parecía como si los hubiera pintado del día anterior

BIEN: Siempre parecía como si los hubiera pintado el día anterior

27- (pág. 318):

MAL: la cultura conocido como "cultura esclavista"

BIEN: la cultura conocida como "cultura esclavista"

28- (pág. 323):

MAL: de ciertas especies pájaros en los Estados Unidos.

BIEN: de ciertas especies de pájaros en los Estados Unidos.



Henry Miller: Una pesadilla con aire acondicionado:

Finalmente, L., uno de mis mejores amigos, me regaló este libro de Henry Miller, Una pesadilla con aire acondicionado, del que, en castellano, existía una edición argentina, de 1968, que no había leído. Bueno, no es lo que esperaba. Supongo que Miller, a mí en particular, como lector, ya me dijo hace años todo lo que me tenía que decir. Pero sigue siendo Miller. Del que te dejo con estos dos pasajes:


Pero hay una clase de hombres robustos, lo bastante pasados de moda como para seguir siendo individuos resistentes, abiertamente desdeñosos de la corriente general, apasionadamente devotos de su trabajo, imposibles de sobornar o seducir, que trabajan largas horas, a menudo sin recompensa ni reconocimiento, motivados por un impulso común: el deleite de hacer lo que les place. En algún punto del camino se separaron de los otros. A los hombres de los que hablo se les puede detectar de un vistazo. Su semblante muestra algo mucho más vital,  mucho más efectivo que el ansia de poder. No buscan prevalecer sino realizarse. Actúan desde un centro que está en reposo. Se desarrollan, crecen, proporcionan alimento sólo con ser lo que son.




Pocos escapan a la rueda de molino. La mera supervivencia, a pesar del sistema, no otorga ningún mérito. Los animales y los insectos sobreviven cuando especies más elevadas están amenazadas con la extinción. Para vivir más allá del límite, trabajar por el placer de trabajar, hacerse mayor con dignidad, conservando las facultades, el entusiasmo, el amor propio, uno ha de establecer otros valores distintos de los que observa la masa. Hay que ser un artista para abrir brecha en el muro. Un artista es fundamentalmente alguien que tiene fe en sí mismo. No responde a los estímulos normales; no es un esclavo ni un parásito. Vive para expresarse y al hacerlo enriquece el mundo.



Henry Miller. Una pesadilla con aire acondicionado. Navona Editorial, octubre de 2013. Traducción de José Luis Piquero. Imagen de la cubierta: Studebaker de 1950, copyright Coar Culture/Corbis.


domingo, 29 de diciembre de 2013

PJ Harvey: Let England Shake:





De esta tía, de PJ Harvey lo tenía todo, desde Sheela-na-gig, su EP del 91, hasta White Chalk, del 2007, y también su A Woman a Man Walked, con John Parish, en el 2009. Solo me faltaba su, hasta la fecha, último álbum, este maravilloso Let England Shake, editado en el 2011, que finalmente descargué antes de ayer. Contiene temazos como The Last Living Rose, The Glorious Land, In the Dark Places, o mi favorito, este hipnótico On Battleship Hill, del que te dejo con la versión en vivo en el festival de Sidney:




Jorge M. Molinero: La noche que llovieron impermeables (y 2):


LAS SIRENAS

las sirenas
quedáronse afónicas o
descubrieron inútiles sus cantos

porque una mujer
con el baño del sol ennegreciendo aún más
su piel
se acerca a la orilla

lleva a mi hija en brazos




[ADIÓS AL PELO LARGO]

Adiós al pelo largo
La barba fuera
Y para los clavos de las manos
una crema de farmacia que dicen
es la hostia

Este mundo
no necesita más mesías



Jorge M. Molinero. La noche que llovieron impermeables. Editorial Origami, julio 2013. Prólogo de Martín Merino Arranz. Fotografía de portada: Julia D. Velázquez.

Erosionados (y 2): un poema de Cecilia Quílez y otro de Rebeca Yanke:

MARCAS

Mi último día fue una pantomima planificada y en orden a la demanda de acabarme de una vez por todas. La verdadera fiesta a mi desaparición debía concluir sin dejar rastro. Era algo que siempre me había obsesionado: ser un cadáver de muerte interior, sin costuras violentas que justificaran trágicamente un informe forense disciplinario. Nunca me gustaron las despedidas mediocres. Pero apareciste en el culminante homenaje de la autocomplacencia y acabaste con mi plan. Aquella luna en el cenit sobre nosotros y tú obligándome a mirarte mientras apretabas mi cuello en cada sacudida de las vidas que ya no me quedaban. Claro que sí, decías, muere amor, pero conmigo. Desde entonces, asisto condenadamente impávida a la esclavitud de ese bastardo instante. Sin aire, para cuando golpees hambriento el tragaluz en noches como esta. Quienquiera que fuiste. Que serás: Dame el tiro de gracia y reza por ti. Es mi voluntad final.

Cecilia Quílez




QUEDA PROHIBIDO hacer el amor, follar y dar por culo. También cualquier tipo de sentimentalismo. Las sensaciones, vetadas. Vietato. Si acaso se podrá amar en italiano.Se puede dar la sensación de qué. Pero no la sensación en sí. Se puede decir vagina pero se recomienda, encarnecidamente, usar coño. Encarecidamente enardecido. Neologismos, todos: invaginarte o vorágina. Pero hablar de "amor en cursiva" seguirá pareciendo una tontería. Los paréntesis en cambio sí interesan. Puedes meterles cualquier cosa dentro.

Rebeca Yanke


Varios Autores. Erosionados. Editorial Origami, octubre 2013. Edición de Adriana Bañares. Fotografía portada, contraportada y solapa: Julia D. Velázquez.


sábado, 28 de diciembre de 2013

Ángel Fernández Fernández: Todo lo que sé del viento (y 2):

SONRISA

Se me cayó la sonrisa
delante de ti.

Por sorpresa. Sin quererlo.

Me agaché y recogí
labios y dientes.

Que no supe de nuevo
colocar.




TODO EL MUNDO

A Bernardo Larín, in memoriam.

Nunca salió de su pueblo.

Se reía de mí cuando le contaba
de mis viajes por el mundo -escasos-
de mis ansias de vivir otros paisajes,
otras culturas, de ser
un nómada en el tiempo.

Él me señalaba el río, las montañas,
los campos, la parsimonia feliz
del rumiar de las vacas,
sintiéndose uno más de ese bello paisaje,
al que, sin duda, completaba.

En realidad nunca salió de sí mismo.

Porque tenía -al contrario que yo-
todo el mundo dentro.



Ángel Fernández Fernández. Todo lo que sé del viento. Editorial Origami, septiembre 2013. Fotografía portada: Julia D. Velázquez.

Campo de Los Patos: Poesía Norteamericana (primer parte) (y 2): Un poema de Lucille Clifton y otro de Sherman Alexie:


LA SEÑORITA ROSA

Cuando te miro
envuelta como una basoria
sentada, arrodiada del olor
de tolos pulgos de pataques vieyes
o
cuando te miro
metida nos tos zapatos de vieyu
cola puntera pequeña recortada
sentada, esperando pa tener puxu
igual que s`espera la compra de la próxima semana
digo que
cuando te miro
como un sacu marrón y empapáu de muyer
tu que yeras la rapaza más guapa de Georgia
a la qu`apellidaben la Rosa de Georgia
póngome en pie
a traviés de la to destrucción
póngome en pie.

Lucille Clifton.




LOS PROBINOS

Vi a un puntu dar un quiebru col coche
Pa intentar pillar un perru ensin amu
Pero`l ratoneru metióse rápido
Entre dos coches aparcaos

Y pudo escapar.
Dios, pensé yo, ¿acabo ver
Lo que creo que vi?
Al siguiente semáforo,

Paré al llau del tío
Y mirélu mal.
Sabía que yo viera
L`intentu d`asesinatu

Pero nun-y importó
Rióse y glayó al altu la lleva
Pa que lu osera al traviés
De les ventanes zarraes:

"Nun me pongas esa cara
Si nun vas facer
Nada
Venga, paisano,

¿Qué vas facer?"
Nun fice nada.
Torcí pa la derecha col verde,
Él metióse contra la izquierda ente`l tráfico.

Nun sé qué-yos pasó
A aquel puntu o al perru,
Pero tiré pa casa
Y escribí esti poema.

¿Por qué piensen los poetes
Que puen cambiar el mundo?
La única vida que pueo salvar
Ye la mía.

Sherman Alexie.


Varios Autores. Poesía norteamericana (primer parte). Saltadera, 2012.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Luis Miguel Rabanal: A la que falta (y 2):

EPISODIOS DE DEBILIDAD

La única certidumbre se oculta
en el costado, el terror nos muestra
sus encías para sumirnos
en la tristeza y esclarecer
el ensueño.

Con curiosidad observabas la luz.
Dos hombres se abrazaron
y no les siguió paz alguna.
Vives para no cansar a la vida.

A fuerza de apuntarlo
estalla en tu cuerpo la superficie
convulsa. Y gimes conmigo
a través de esas flores rosas
en las que nadie repara.

Duele estar aquí sin que tú
te estremezcas.
A fuerza de apuntarlo
creo en el dolor que has sufrido,
creo en las frases que mienten
sin querer hacer daño.

O destrozo las notas
amontonadas sobre la ficticia
mesilla de noche.
La única certidumbre se apiada
de ti y atraviesa tus piernas
con alambres de espino.




HEMOS VISTO AL SEÑOR

A solas con quien urge acordarse,
sedienta de horas que ceñir
con ternura, la blusa planchada
de ayer y el cuerpo que ha sabido
de pecados superfluos.

Al estar junto a mí no escasean
detalles que suelen ser fieles.
No recuerdo castigos, si me tocas
el cuello y me hablas despacio,
no recuerdo las lágrimas que traigo
sin recompensa ninguna, me 
acerco a ti como el hijo invisible
que no es de verdad.

La muerte agridulce se demora
en venir cuando más la queremos,
la muerte sopesada y cansina.

Nadie ha sonreído.
Lo sensato era golpear el corazón
y volver a derretir el hielo que surge
como larva en apuros, toma
mis manos y deja de enredar,
le dice. Nadie más ha gritado.



Luis Miguel Rabanal. A la que falta. Editorial Origami, julio 2013. Prólogo de Ana Martín Puigpelat. Fotografía portada: Julia D. Velázquez.

Campo de los Patos: Poesía Norteamericana (primer parte) (1): Un poema de e. e. cummings y otro de Sonia Sánchez:

La revista de cultura asturiana Campo de los Patos, dedica dos de sus números (unas 700 páginas) a la poesía norteamericana. En esta primera parte nos encontramos con diferentes artículos y con poemas traducidos al asturiano de los siguientes autores: 

                                                                           Walt Whitman, Emily Dickinson, Ezra Pound, Robert Frost, Wallace Stevens, William Carlos Williams, John Gould Fletcher, Hilda Doolittle, Marianne Moore, John Crowe Ransom, e. e. cummings, Hart Crane, George Oppen, Edgar Lee Masters, Allen Ginsberg, Raymond Carver, Robert Hass, Mary Jo Bang, C. K. Williams, Anne Michaels, Weldon Kees, Frank O`Hara, Etheridge Knight, Amiri Baraka (LeRoi Jones), Sonia Sánchez, Haki Madhubuti (Don L. Lee), Linda Pastan, Lucille Clifton, Ted Kooser, Billy Collins, Barry Gifford Y Sherman Alexie. 


3

Si nun puedes comer tienes que

fumar y nun tenemos
nada que fumar: venga chaval

vamos dormir
si nun puedes fumar tienes que

Cantar y nun tenemos

nada que cantar: venga chaval
vamos dormir

si nun puedes cantar tienes que
morrer y nun tenemos

Nada que morrer, venga chaval

vamos dormir
si nun puedes morrer tienes que

suañar y nun tenemos
nada que suañar (venga chaval

Vamos dormir)

e. e. cummings




POEMA A LOS TRENTA

Ye medianueche
nun ye hora d`encantos
o maxa pa min
solo sé que
toi equí aguardando
recordando que
cuando neña
caminé dos
milles en sueños.
sabía
entós pa ónde
marchaba?
viaxando. toi
siempre viajando.
quiero contate
coses de min
de les nueches nun
sofá marrón cuando
encañaba los
güesos con gasa y
negábame a moveme.
naide va tocame
nunca más.
padre nun va
mandame fuera
ente xente extraño.
tu tu home negru
qu`estires y refugues
el molde del to cuerpu.
garra la mio mano.
nun tengo mieu
de la nueche.

Sonia Sánchez.


Varios Autores. Poesía norteamericana (primer parte). Saltadera, 2012. 


jueves, 26 de diciembre de 2013

Felipe Zapico Alonso: Cosas (y 3):

Mañana, 27 de diciembre, viernes, última presentación este año de Cosas, de Felipe Zapico Alonso, en León, en el Gran Café, a eso de las ocho de la tarde. Una buena forma de empezar a despedir el año. Te dejo con otro poema.



[He corrido por las calles y plazas]

He corrido por las calles y plazas
he subido a montes y torres
he bajado a valles y subterráneos
he estado en todos los lugares
he buscado por aquí
me he perdido por allá
he tenido sensaciones placenteras
he tenido decepciones
he visto muchas cosas
pero no te he encontrado
nunca en ningún lugar
¡¡¡da la cara
muéstrate
te quiero ver!!!
…o quizá no he buscado en mí.


Felipe Zapico Alonso. Cosas. Zoográfico, 2013. Diseño: Rodrigo Córdoba/Hvaldez. Ilustraciones: Casilda García Archilla. Epílogo: Teresa Naranjo Pérez. Fotografías: Julia D. Velázquez (autora del cartel de más abajo), Jr. Vega, Zapico, Paco Pimienta y Santos Perandones.


El exterminador de e-rratas, 21: Kenneth Cook: Pánico al amanecer: 1 errata:





En las 188 páginas de esta novela, esta errata:

1- (pág. 50)

MAL: Cuatrocientas libras más su suelo daban para pagar la deuda

BIEN: Cuatrocientas libras más su sueldo daban para pagar la deuda



Kenneth Cook: Pánico al amanecer:

Hace unos días, cuando estuve en León, Vicente Muñoz Álvarez apareció bajo el brazo con esta novela, Pánico al amanecer, de Kenneth Cook. La novela era de Gabi. Gabi me había pedido un ejemplar de mi libro de relatos El debut del chico tatuado. Así que hicimos intercambio. La historia que se nos cuenta aquí es tremenda de verdad. Un tipo de paso, que va a pernoctar una sola noche en una ciudad australiana de mala muerte, pierde todo su dinero apostando a un juego. A partir de ahí se suceden varios días y noches de auténtica pesadilla. Noches de borrachera escalofriantes y días de resacas espantosas. Con momentos realmente horrorosos, como, pongo por caso, la cacería nocturna de canguros. Lo único que no me mola es su título, por lo demás adecuado al contenido de la novela. Pero no me gusta. Me suena a título de película de horror de muy bajo presupuesto. De esta novela se hizo una película cuyo título, Despertar en el infierno, tampoco le hace justicia a la calidad de esta historia. De la que te dejo con un párrafo, con un vídeo y con un enlace en el que podrás ver la película en versión original subtitulada. También en este otro enlace, podrás leer la reseña de José Ángel Barrueco, hombre de fiar en estas cuestiones: 





    Grant vio en ese momento a un gran canguro gris de pie junto al camino.
   Amartilló su rifle y se acomodó a medida que el vehículo se aproximaba, bajando la velocidad. El animal estaba solo a unos seis metros de distancia, prácticamente inmóvil, justo en el límite de la zona de luz proyectada por el foco, y por alguna razón oteaba hacia la oscuridad.
   "Parece que ni siquiera se ha percatado del coche", pensó Grant en el momento en que el vehículo se detuvo. Entonces, agitado por la urgencia, disparó.
   Cuando la bala alcanzó su objetivo, se produjo un ruido sordo tan claro que Grant se imaginó que era como si le hubiese arrojado algo con la mano al animal. Cayó derribado de inmediato y desapareció entre los matorrales. Era un grupo de arbustos aislado, y no había otro lugar en el que refugiarse en varios metros a la redonda. Grant permaneció a la espera para ver si el canguro emergía de la vegetación.
  En ese momento un sonido horripilante salió de los matorrales; una respiración ronca, arrastrada y agonizante.
   - Buen disparo -dijo Joe.
  Pero Grant estaba paralizado, horrorizado por esos estertores, que en ese momento sonaban con un borboteo y se sofocaban. Se oían muy alto, realmente alto.
  - Ahora ya no se moverá -dijo Joe-. Voy a por él.


Kenneth Cook. Pánico al amanecer. Editorial Seix Barral, mayo 2011. Traducción de Pedro Donoso. Diseño e ilustración de la cubierta: Miguel Sánchez Lindo.




Y en este enlace, puedes, como ya te dije, ver la película entera en versión original subtitulada:


cuyo cartel, muy chulo, es este:





lunes, 23 de diciembre de 2013

Ángela Figuera Aymerich: Canciones para todo el año:

Bueno. Mañana es Nochebuena como todos sabemos. Cuando llegan estas fechas, nunca sé qué postear en mi blog. No participo de la alegría de estos días. A las personas a las que quiero las veo todos los días. Pero entiendo que otras personas aprovechan estos días para pasarlos con sus seres queridos, a los que no ven en casi todo el año. Así que me alegro sinceramente por esas personas. Y les deseo, como a todos los lectores de este blog y a todos mis amigos en general, una noche que en verdad sea buena y feliz. También, ya puestos, les deseo una buena noche a mis enemigos, caso de tenerlos. Y no lo digo en broma. Los enemigos, al menos a mí, me hacen esforzarme más, luchar más, escribir más. Así que eso: una buena noche para ellos también. Además, en este año tan duro sobre todo para las capas más desfavorecidas de la sociedad, quizá días como el de mañana supongan una especie de tregua en esta guerra permanente contra la necesidad y contra los cabrones que la provocan. Pero nunca sé qué postear en este blog llegado este día. Finalmente, me he decidido por subir dos poemas para niños de Ángela Figuera Áymerich, a mi juicio una de las poetas más potentes del pasado siglo. Los niños, imagino, son los únicos que verdaderamente disfrutan de estas fiestas, aún muy lejos en el tiempo de las mierdas que amargan a sus mayores. En fin, me enrollo. Lo que quería decir es que mañana este blog descansa. Volveré el jueves. Así pues: FELIZ NOCHEBUENA y FELIZ NAVIDAD:


INVIERNO

Del cielo gris, en silencio,
los copos de nieve bajan:
son pétales de azucena,
plumas de palomas blancas.

Llega el niño, pisoteando
por la alfombra inmaculada…
- ¡Qué bonito!… ¡Cuánta nieve!
Madre, en medio de la plaza,
hemos hecho un hombre; lleva
sombrero y hasta bufanda.
- ¿Bufanda?…
                        - ¡Claro, la mía!
Se la puse en la garganta
porque, con el frío que hace,
puede que se constipara...




TORMENTA

Que llueva, que llueva,
la Virgen de la Cueva…

Cantan las niñas
en la pradera…
Allá en el cielo,
la nube negra.

Siguen las niñas
con su canción:
Que sí, que no…
Que llueva a chaparrón…

Y dice la espiga nueva:
- Que no llueva, que no llueva
que tengo el grano en sazón…

Y suplica el arroyuelo:
- Que llueva, que llueva el cielo
o muero sin remisión.

El corro sigue girando…
Las niñas siguen cantando:
- ¡Que sí, que no,
que llueva a chaparrón!…

Y dice la nube:
                        - Vamos,
chiquillas, ¿en qué quedamos?
¿Queréis que llueva o que no?…
¡Para bromitas estamos!…
¡Allá va mi chaparrón!…


Ángela Figuera Aymerich. Canciones para todo el año. Ediciones Hiperión, 2001. De las ilustraciones: Fernando Gómez.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Felipe Zapico Alonso: El ladrón de peras (y 2):

VIVOS MURIENTES

Arrastran sus zapatillas
bajo el peso del trankimacín
y otras sustancias sosegantes
idiotizantes.
Aunque sonríen tontamente
aún asoma su parte más salvaje
aquella de aquellos años
aquella de aquellos tiempos
en los que fueron los reyes
no del mambo
sino del tinglado.
Fueron los dueños de las noches
y también de los días.
Fueron temor y muerte
asaltos y trincheras tras las rejas.
Fueron quienes no perdonaban
dictaminaban
daban la muerte o la vida.
Y hoy míralos pasar, los pocos que aún viven
como vivos murientes
tan despacio
tan irreales
tan indefensos
aunque un colmillo retorcido asome tras sus labios
de vivos murientes.


EL ENEMIGO

He conocido al enemigo
mientras yo tomaba un nº 3
ellos tragaban bocadillos
a dentelladas manifiestas
engullían sin 
pausa
ni perdón.
Lo peor llegó cuando tuvieron
sus bocas vacías
y empezaron
a engullir obreros
a
lanzar dentelladas
a la huelga
a todos los trabajadores
a los funcionarios por supuesto
a todo lo que se movía.
Después recogieron La Gaceta de la mesa
se abrazaron en el parking
y montaron en sus todos terrenos
atestados de esquís
y se fueron dispuestos
a despedir
a finiquitar
a ERErizar
a machacar
a
cuantos obreros
apareciesen ante ellos
el lunes.
Sentí enormemente carecer de un buen
kalashnikov a mano.

Pero me he quedado con sus caras.


Felipe Zapico Alonso. El ladrón de peras. Editorial Origami, Primera edición: febrero 2013, Segunda Edición: mayo 2013. Prólogo por Gsús Bonilla. Fotografía portada: Julia D. Velázquez. Fotografía solapa: JR Vega.



Erosionados (1): Un poema de Julio César Álvarez y otro de Paloma Corrales:

Entre los 48 poetas que forman parte de esta antología, Erosionados, coordinada por Adriana Bañares, tengo la grata sorpresa de encontrarme, entre otros, con gente como Safrika, Julio César Álvarez, Carlos Ann, Pablo Cerezal, Paloma Corrales, Isabel García Mellado, Javier García Rodríguez, Jorge M. Molinero, Cecilia Quílez, Nuria Ruíz de Viñaspre, Sonia San Román, Luis Antonio de Villena o Rebeca Yanke… Una antología (catálogo de intimidades, se nos dice en las palabra previas) en la que se dan cita diversas corrientes poéticas con una temática central: el erotismo… En este primer post te dejo con dos poemas: uno de Julio César Álvarez y otro de Paloma Corrales:


ACTO II

Cierto sudor me parece agradable,
ver rodar líquido por tu cuerpo,
la temperatura de tu alma,
el alcohol de tu sexo.
Creo que tus entrañas
tienen cierto gusto
que no reconozco,
como una bendita bebida exótica de otra raíz.
Me dejas heridas por la espalda
por el cuello,
marcas de tu huida,
y luego te ríes,
como si hubieses ido muy lejos
y te dejaras olvidado el equipaje,
mi cuerpo y mis gestos.

Julio César Álvarez




    INMINENCIA

    amarte, con la voz fragmentada
por los lentos hinojos,
en el azul más grave,
saberte en otro día venidero
y aguardar
como la cicatriz que aguarda
un solo beso,

amarte con el alma fascinada,
en la copa, en el verso y todavía

(tocar, reconocer, palpar),

mientras en un orgasmo
largo y suave
-tan suntuoso y húmedo
como mi pelvis cuando tensa-,
te camino
con la boca perdida en tus razones,
con mis dientes, mis uñas y mi piel,

empapada y herida,

amarte casi al límite,
                               renacer.

Paloma Corrales


Varios Autores. Erosionados. Editorial Origami, octubre 2013. Edición de Adriana Bañares. Fotografía portada, contraportada y solapa: Julia D. Velázquez.